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LAKASTAGNER

Primero de Mayo con amor

Primero de Mayo con amor

El beso de esta fiesta…

 

 Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 El desfile del Primero de Mayo cubano es repetible todos los años, pero irrepetible en sus emociones.

Las mujeres le ponen un matiz de fuerza particular: Aquella que alza las manos en señal de alegría suprema; la otra que lanza un grito al aire; esa que viene bailando su música, la otra que acelera el paso para guiar a las demás, una se detiene y saluda.

Y entre los hombres, ellas hacen el sentido común de la marcha, un complemento, como el que consiguen en el taller, el aula, el laboratorio, la clínica, la unidad militar, el descanso por la misión internacionalista…

Pero hay motivaciones que salen del alma y el corazón. El primero de Mayo es razón para  sentirse honrado y honrada. Esta, lanzó un beso a su fiesta…

Primero de Mayo en Cuba: Razones que compulsan

Primero de Mayo en Cuba: Razones que compulsan

 Sonrisa y la sal de la vida

 

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

La fiesta de todos los trabajadores del mundo en las Tunas, Cuba, se sintió desde lo interno del amanecer, por la joven presencia  a todo tren.

Llegaron junto a los mayores y se distinguieron siempre por la naturaleza que tienen para hacerlo todo diferente.

Donde se ha avanzado ya largo trecho hay un aliento que viene de alguna mirada. De un saludo, de un gesto agradable, de una palabra de apoyo. Calidez y enseñanza...

Y el desfile avanza por toda la Plaza Mayor General Vicente García, y nos deja recuerdos como el de la sonrisa de esta muchacha…

En ella están las razones que compulsan.      

José Martí y la génesis del Primero de Mayo

José Martí y la génesis del Primero de Mayo

José Martí con su significativo periodismo siguió el acontecimiento

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu

Un año antes de la caída en combate de José Martí, ya en cuba se celebraban los primeros actos por el Primero de Mayo, que hoy conocemos en el  concepto  como, “día internacional de los trabajadores”. Desde Nueva York, en mayo de 1894, el Apóstol de la independencia de Cuba, escribe una carta a su entrañable amigo y hermano, Fermín Valdés Domínguez, en la cual le manifiesta júbilo por aquella celebración. «Una cosa te tengo que celebrar mucho, y es el cariño con que tratas; y tu respeto de hombre, a los cubanos que por ahí buscan sinceramente, con este nombre o aquél, un poco más de orden cordial, y de equilibrio indispensable, en la administración de las cosas de este mundo. Por lo noble se ha de juzgar una aspiración: y no por esta o aquella verruga que le ponga la pasión humana. (…) Muy bueno, pues, lo del 1º. de Mayo. Ya aguardo tu relato, ansioso».

Martí había tenido noticias del acontecer obrero de los Estados Unidos, desde que en noviembre de 1884 se celebró en Chicago  el IV congreso de la American Federation of Labor, donde se propuso que a partir del 1º de mayo de 1886 se obligaría a los patronos a respetar la jornada de 8 horas y, si no, se iría a la huelga.

Este suceso trajo como consecuencias que en 1886 el Presidente de los Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo las 8 horas de trabajo diarias. Pero como esta ley  no se cumplió y existía aquel acuerdo obrero internacional, las organizaciones laborales y sindicales de Estados Unidos se movilizaron. Fue así que cuando llegó la fecha, los obreros se organizaron y paralizaron el país con más de cinco mil huelgas.

El Primero de Mayo de aquel año, 200.000 trabajadores norteamericanos iniciaron una huelga en Estados Unidos; como consecuencias se generaron nuevas manifestaciones y el   4 de mayo al terminar un acto organizado por los trabajadores de Chicago en el Haymarket Square la policía intentó dispersar a los presentes, fue entonces que estalló una bomba que mató a un oficial e hirió a otros uniformados.

Por aquel hecho que realmente nunca ha sido esclarecido, fueron procesadas 31 personas; de ellas, 8 anarquistas que terminaron en los tribunales, con un seguimiento  mediático similar a los actuales, en que los periodistas acusaban a los inmigrantes y pedían un castigo ejemplar.

Todos los procesados fueron declarados culpables. Tres cumplieron sentencias de cárcel y cinco terminaron en la horca. Así comenzó aquella historia que se cuenta como Haymarket, explosión del 4 de mayo de 1886.

Estados Unidos era gobernado por Grover Clevelan, a quien la historiografía cubana recuerda porque fue absolutamente opuesto a reconocer las beligerancias cubanas con el colonialismo español y también fue partícipe de la intervención de Estados Unidos, en la guerra del 1895, que José Martí había declarado como necesaria, en la cual, la gran nación del norte masacró los barcos españoles del Almirante Cervera, utilizando su superioridad marítima, e imponiendo así su fuerza y poder, para inmediatamente – después de desplazar al verdadero vencedor – organizar su primera intervención en Cuba.

El Presidente Clevelan pensaba que si se autorizaban los festejos del 1 de mayo en Norteamérica estimulaba desórdenes sociales y reforzaría un movimiento obrero de fuerte influencia anarquista, entonces, como alternativa, optó por apoyar a la llamada Noble Orden de los Caballeros del Trabajo (Knights of Labor).

Así decide la instauración del primer lunes de septiembre, como día festivo, que los hispano parlantes denominaron como “Labor day”; con ese fin, se aprovechó del desfile celebrado el 5 de septiembre de 1882 en Nueva York por la mencionada Orden de los Caballeros del trabajo. Es por eso que resulta paradójico que fuera precisamente en la gran nación norteamericana, donde tuvieran lugar los acontecimientos que llevaran a las diversas organizaciones afiliadas a la Primera Internacional a tomar como fecha la del 1 de mayo, como día del trabajador,

Se organizaría una huelga en defensa de la jornada laboral de ocho horas, la cual se realiza en mayo de 1886 en Chicago, suceso que – como se dice anteriormente-  provocó   los motines y estallidos de bombas, que finalmente conducen a la ejecución de obreros a manos del Estado.

 Como consecuencias de ese acontecimiento, que se enmarcó en la historia universal con trascendencia ilimitada, el 11 de noviembre de 1887 se consumó la ejecución de Albert Parsons (estadounidense, 39 años, periodista), August Spies (alemán, 31 años, periodista), Adolph Fischer (alemán, 30 años, periodista) y Georg Engel (alemán, 50 años, tipógrafo). Louis Linng (alemán, 22 años, carpintero) se había suicidado antes en su propia celda. A Michael Swabb (alemán, 33 años, tipógrafo) y Samuel Fielden (inglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil) les fue conmutada la pena por cadena perpetua y Oscar Neebe (estadounidense, 36 años, vendedor) fue condenado a 15 años de trabajos forzados.

José Martí, con su extraordinaria acuciosidad periodística, que emprendía siempre desde la búsqueda afanosa del acontecer, su análisis minucioso investigativo y de enfoque cultural ideológico, siguió aquel acontecimiento, con juicio autocrítico entre el primero de sus textos y el último, legando en ello una muestra de su espíritu profesional ético admirable.

Sus tres crónicas tienen un sentido de análisis que significa cómo él, de una idea a otra se supera a sí mismo, hasta finalmente deslumbrarse en el análisis y alcanza a ver la realidad del naciente movimiento obrero, entonces se  rectifica en su última crónica respecto de las anteriores con la clara narración de los hechos.

Ahora estudiándolas detenidamente, advertimos aquella lección de historia tomada de la realidad del corresponsal que, en La Nación de Buenos Aires, 26 de junio y 2 de julio de 1886 mediante  Grandes Motines Obreros; el 21 de octubre de 1886, con El proceso de los siete anarquistas de Chicago en El Partido Liberal, los días 27, 29 y 30 de diciembre de 1887, con su texto, Un Drama Terrible, a la vez que su grandeza periodística, en estilo y capacidad de entrega noticiosa,  encontramos la verdad histórica refulgente que está en la génesis del Primero de Mayo.

Más de un siglo después, en Estados Unidos existe un movimiento de trabajadores y pueblo, que se denomina Indignados que bajo la consigna de Ocupa Wall Street,  que reclama reivindicaciones obreras y sociales en general y este Primero de Mayo, convoca a la paralización de 155 ciudades norteamericanas, cuyo llamado ha llegado a urbes europeas, como Londres, en el Reino Unido; Melburne y Sidney en Australia; Otawa y Toronto en Canadá y Seúl de Corea del Sur, entre otras urbes. Sus voces se alzarán para que se acabe la guerra, para enfrentar al sistema capitalista, corrompido hasta la médula, que mantiene millones y millones de personas desempleadas y sumidas en desamparo.

 

 

 

Infundir valores para romper las barreras

Infundir valores para romper las barreras

Aliuska Barrios Leyva y barabrita Labrada Rodríguez recibieron el premio.

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

Radio Victoria, la emisora provincial de la provincia de Las Tunas, se anotó un importante éxito – con el programa Domingo con mi gente - en el Taller Territorial e Valores de las provincias orientales, donde se presentaron medio centenar de ponencias de 47 participantes.

Fueron de interés las  CINCO líneas temáticas establecidas en el debate, por el enfoque abarcador de las mismas, que versaron sobre la Educación y la identidad; los valores en la salud, los deportes y la cultura; las investigaciones sociales y los valores; el trabajo de los medios de difusión masiva y los valores en las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del interior.

En la comisión sobre la actividad de los medios de difusión masiva, la ponencia sobre el programa Domingo con mi gente, alcanzó la categoría de relevante.

Este tema fue presentado por sus autoras, la Máster Barbarita Melania Labrada Rodríguez y la Licenciada Aliuska Barrios Leyva, en una ponencia elaborada a partir de la tesis de la primera de las autoras, quien elaboró u proyecto cultural comunitario para el espacio radiofónico de la planta radial tunera CMLL Radio Victoria, el cual lleva ya

Domingo con mi gente propone que la Radio se acerque cada vez más al quehacer cultural desde  ángulos de la cultura, como proyecto para defender la identidad y la cultura de los territorios, pero a su vez, para utilizar la cultura como fundamento que permita trabajar los valores con ejemplos prácticos que están en las comunidades.

El éxito en el Taller de este programa está precisamente en que el acento vital del espacio es el cultural, que lleva a la identidad cultural como soporte principal, con un sentido en que la actividad sucede desde la promoción cultural y la animación cultural, como patrones argumentales del proyecto Domingo con mi gente.  

Esto se constató en el Taller territorial de Valores que se realizó en Las Tunas los días 11 y 12 de abril, que dejó para el futuro nuevas prioridades, que no se separan de los temas anteriores que deben ser continuados.

En los debates como parte del sustento teórico práctico de la estructura de los valores nacionales para todas las esferas en que la sociedad debe emprenderlos,  aparecieron José Martí, Antonio Maceo, el Che Guevara y Fidel Castro, entre muchos otros paradigmas, que subrayan la fortaleza vigente del pensamiento cubano, como parte de la universalidad ideología.

En lo sucesivo se debe trabajar los valores que transmiten los CINCO héroes desde sus prisiones; emplear los valores priorizados adecuándolos a los lineamientos y objetivos aprobados en el Congreso y la Conferencia del Partido; inculcar valores para fomentar orden, disciplina y exigencia; infundir valores para romper las barreras que impiden avanzar en la adecuación económica; y colocar los esfuerzos requeridos en las nuevas generaciones.

 

 

 

Martianos y cubanos hasta la médula: Ada Bertha Frómeta Fernández y Alberto Velázquez Lopez

Martianos y cubanos hasta la médula: Ada Bertha Frómeta Fernández y Alberto Velázquez Lopez

Alberto Velázquez, Ada Bertha Fernández Frómeta y Ezequiel Andergs Eggs.

 

Joel Lachataignerais Popa  jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

Para hablar de las investigaciones acerca de José Martí en la provincia cubana de Las Tunas, resultará siempre obligado ejercicio, la búsqueda de huellas en ese menester, de los doctores Ada Bertha Frómeta Fernández (Las Tunas, abril de 1954 – abril de 2011) y su esposo, el Doctor Alberto Velázquez López, (Majibacoa, Las Tunas, 1954).

Juntos se hicieron a la vida investigativa formando un dúo de interesante equilibrio, cuya labor se compensaba de uno al otro. Estudiaron la misma carrera: se hicieron profesores, impartieron historia y filosofía, pero escogieron a José Martí como tema para su desempeño profesional, por lo que abrazando al Héroe Cubano, se propusieron hacer su doctorado en Ciencias Filosóficas, dentro del pensamiento de José Martí.

Fundaron la Cátedra Martiana de la Universidad Lenin; emprendieron un largo proceso de búsquedas para revisar la génesis de las cátedras martianas en Cuba, y situaron de ese modo un quehacer entre el grupo de profesores martianos de la Universidad tunera, cuya esencia quiere ser aquella raíz.

De igual modo están presentes en el actuar e interactuar intelectual de la provincia en pos de una cultura del desarrollo educacional, dirigido también a destacar la presencia de la cultura, como concepto y como praxis, en toda dimensión humana.

Así cuando el 23 de agosto de 1997, con la presencia de Armando Hart, nace la Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas, su presencia es importante e indicada por lo necesario e imprescindible. Crean esa organización en la Universidad Lenin, y colocan al club de allí, como referente para la provincia y el país, multiplicando lo que ya se ha logrado en la Cátedra. Son organizadores de eventos de investigación, cultural, filosófica, de pensamiento en general y de pensamiento martiano en particular; en 1995, por iniciativa de Ada Bertha Frómeta, se organiza el Encuentro Internacional “José Martí, luz de Nuestra América”, y se continúan acciones de esta naturaleza en comunidades, encuentros comunitarios, visitas de personalidades, como el mexicano Uziel Gutiérrez y el Argentino Ezequiel Ander Eggs, quienes han intercambiado sistemáticamente con Las Tunas. También sus gestiones investigativa han contribuido a que numerosas personalidades cubanas hayan podido interrelacionarse con los maestros, profesores, promotores e investigadores tuneros. La Sociedad Cultural José Martí otorgó a la Cátedra Martiana de la Universidad Lenin, el Reconocimiento a la Utilidad de la Virtud, y ha reconocido este trabajo – en la palabra de Armando Hart, fundamentalmente - como referente para el resto del país y a la doctora Ada Bertha Frómeta Fernández, se le entregó el diploma Honrar Honra, como parte de esa labor. Entre los años 2007 y 2010 el alcance de las labores investigativas de Ada Bertha fue divulgado por ella misma en Costa Rica, adonde acudió para asistir al Encuentro Internacional de Cátedras Martianas, y pudo establecer contactos con personalidades latinoamericanas, estudios de Marti y estudiantes de ese país; al igual que durante su presencia en México y Venezuela.

 Este año la Sociedad Cultural José Martí, la Cátedra Martiana de la Universidad Lenin la Rectoría Universitaria y las organizaciones de ese centro docente, organizan un grupo de acciones para rendirle homenaje en ocasión del primer aniversario de su fallecimiento ocurrido el 27de abril de 2011.

Juntos viajaron a México y a Venezuela. En la primera nación crearon un proyecto que vincula a Las Tunas con Zacatecas, con el espíritu de investigar a José Martí. En la segunda trazaron ideas sobre un posible nexo de las universidades venezolanas con la tunera.

 Alberto Velázquez López, a parte de su labor como profesor universitario, investigador y promotor de la vida y la obra de José Martí, funge como Secretario Ejecutivo de la Sociedad Cultural José Martí en la provincia de Las Tunas. Es un acucioso y sistemático investigador, buscador de todos los días, incansable laborioso profesor, distinguido por su agudo carácter para ese actuar académico y fácil reconocido por la gracia y Cubanía que se mantiene en el tratamiento y relaciones humanas que delatan sin novedad, su procedencia humilde y campesina.

 Alberto y Ada Bertha, legaron a los investigadores muchos textos publicados en Cuba y fuera del territorio nacional, pero de modo muy específico los libros “Filosofía política en José Martí” (SANLOPE, Las Tunas, 2004) y “Filosofía de la Educación en José Martí”, (SANLOPE, Las Tunas, 2007); además, él, Alberto, es autor de un bolsilibro titulado Sarandico, impreso por la misma editorial.

En la fotrografía aparecen de izquierda a derecha, Alberto, Ada Bertha y el investigador, sociologo, considerado como Ciudadano del Mundo por la UNESCO, Ezequiel Ander Eggs.

 

DANA LOESCH: ¡LÁSTIMA QUE SEAS UNA DAMA!

DANA LOESCH: ¡LÁSTIMA QUE SEAS UNA DAMA!

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 “Quiero un millón de “puntos chéveres” para estos muchachos. ¿Es tan difícil de decir?”

Si Dana, sumamente difícil. Porque el sentido común, el hecho común de ser humanos, siempre nos ha hecho sentir compasión ante las personas que pierden la vida en cualquier circunstancia, de modo especial en guerras innecesarias, injustas, tan injustas como imperiales cargadas de apetencias personales.

Lo que no es difícil, Dana, es sentir compasión por los muertos, aunque sean aquellos que están en la trinchera opuesta. Uno siempre piensa que la muerte es ese suceso que deja a los padres y a los hijos, a los abuelos esperando todos los días el beso de aquel que ya no está, cuando la muerte es natural esperada o no, imagí9nese cuando es en guerra, bajo tortura... ese modo brutal que señorita Dana usted está apoyando.

Es usted muy joven. Debe haber leído mucho. Debe tener cierto respeto para usted misma. Y espero que CNN sea consecuente. Porque la pregunta que se hace, alude también a los muertos suyos. ¿Estaría también dispuesta a hacerlo… a desvestirse para orinar a uno de los suyos, solo porque no tiene alma de ser humano?

DANA LOESCH: ¡lástima que seas una dama!. Su piel, según veo, es blanca, pero el alma negra ofende a ese color.

 

¿SERÁ LA PARCA QUIÉN DECIDA LO DE POSADA?

¿SERÁ LA PARCA QUIÉN DECIDA LO DE POSADA?

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

Creo que es muy bueno que los tribunales panameños hayan puesto sus ojos en buscar la justicia sobre ese grupo de señores que el gobierno de Estados Unidos se ha echado en sus hombros, en alianza terriblemente ciega. A mi cada vez que sale de nuevo a relucir, me recuerda a Pinochet: Mentiras y mentiras sobre aquel pobre ancianito, que ya era muy viejo para meterlo en la cárcel y otras mentiritas mas, hasta que ocurrió lo que se sabía que era esperado, el pobre Pinochet murió de ancianito sin poner sus pies en un tribunal… Bueno sí los puso, para ordenar en Chile cuanto crimen autorizó aupado por la CIA. Estos otros, están viviendo la dulce vida a costa de sus crímenes, en especial el viejito Luis Posada, que como le sabe tanto a sus jefes, estos se cuidan de cualquier pisada en falso del ancianito. Raúl Roa, -el canciller de la dignidad - llamó Pinocho a Pinochet, por el corte de mentiras que manejaba para alcanzar sus propósitos… este es otro Pinocho, que con sus declaraciones falsas, ha conseguido estar libre en las calles de Miami. Gracias a los juristas panameños. El esfuerzo es loable. Tal vez los malhechores se enteren de sus decisiones, pero los protectores quienes tienen el deber de enviarlos a cumplir prisión, harán más silencio sobre el caso para esperar a que sea la parca quien se lo lleve bien lejos.

El Servicio Militar me enseñó la Revolución

El Servicio Militar me enseñó la Revolución

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

Silvio Rodríguez,  recuerda que 1967 marcó el tercer año de su periodo de Servicio Militar Obligatorio, y lo hace con orgullo, tal vez con nostalgia, cuando dice que: “Éramos de las ciudades y los campos, los primeros muchachos llamados a filas en virtud de una ley que apelaba al sagrado deber de servir y defender la Patria…”

Detrás de su grupo, – que fue el primer llamado – fue el segundo, – por supuesto – en el cual fui reclutado en Bayamo, con una misión concreta, servir de maestro; recuerdo que aquel año (1967) los despedimos a todos en mi Unidad del ejército de Oriente, y quedamos los del segundo esperando a que con 1968, llegara el momento de licencia para regresar a casa después de que, como dice Silvio: “Durante tres largos años habíamos vivido en campamentos, saliendo de permiso rara vez, entrenándonos…”

La nota de Silvio me hace recordar que en esa época mía de Servicio pasaba un curso de periodismo en La Habana entre 1966 y 1967. Casi a finales del mismo una de las pruebas fue hacer un reportaje con un grupo de jóvenes que cortaban caña en el Central “España” (Hersey),  y allí fuimos a hacer el examen. Iba al frente de nosotros una joven reportera de Verde Olivo que respondía a un nombre – pseudónimo? – muy interesante: Lisanka.

También me viene a la memoria el programa de televisión donde un joven delgado con su guitarra cantaba “Pero mientras tanto” – que era el tema y nombre del programa según  recuerdo – y me llevaba – aun me lleva – a aquel momento reporteril en aquel central donde mientras unos cortaban caña, nosotros escribíamos sus experiencias. Tengo en mi memoria un joven que cantaba en el campo de caña.

Un año más tarde me desmovilicé, con un poco más de suerte que Silvio, porque desde tiempos atrás había garantizado mi retorno como redactor en la emisora CKMX Radio Bayamo.

Ahora escribo memorias de aquellos días, con jocosidad necesaria pues son recuerdos en anécdotas de situaciones simpáticas del momento, en medio de las cuales descubrí muchas cosas útiles para la vida posterior. El Servicio Militar me enseñó la revolución.