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Rómulo Lachatañeré una luz en mi camino

Rómulo Lachatañeré una luz en mi camino

Única foto de Rómulo en mi poder

 

Joel Lachataignerais Popa, jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com  

 

Durante los días del 17 al 19 de octubre pasado, en Las Tunas se realizó el Primer Coloquio Nacional Científico cultural Yoruba de Cuba “Itá Ímolé”,  donde interactuaron representantes de esa congregación de varias provincias cubanas.

Fui invitado y expuse allí mis consideraciones acerca de Rómulo Lachataignerais, cuya versión ofrezco a continuación:

En 1951 tenía yo 7 años de edad. Iba en compañía de mis hermanos y  de la mano de mi padre, Luis Felipe Lachataignerais Calderín. Era la calle Martí de Bayamo y estábamos frente a la escuela “Rafael María de Mendive”,  donde mi padre trabajaba y nosotros estudiábamos. Allí mismo, en la otra acera, estaba la  barbería “El arte”, propiedad de uno de los alumnos de Luis Felipe, que se llamaba Conrado. Fue éste quien llamó a mi papá, en tono de urgencia y vino hacia él trayendo en su mano derecha la tijera con que pelaba a un cliente: “Luis, le dijo: acabo de oír por la radio la noticia de la muerte de Rómulo. Murió en un accidente aéreo”.

Esta es la primera referencia que conservo en mi mente sobre Rómulo Lachateñeré.

Después aquel niño, con la brevedad de la edad, hurgó como pudo en la memoria del padre, quien sabiamente colocó en su corazón la admiración por el tío.

Hago referencias, por tanto, a lo que aprendí con mi padre desde su admiración por Rómulo y a pasajes tomados de lecturas relacionadas con el hermano de mi padre. Debo expresar que nunca he podido obtener uno de sus libros. ¡Oh mío, Yemayá!, es el único que he podido leer a mis años, aunque interés por su literatura no me ha faltado.

I

He encontrado en lecturas realizadas que hablan de la figura de Rómulo Lachateñeré y que hacen importantes referencias.

Recuerdo con mucho agrado la visita que me hizo una vez la amiga periodista ya fallecida, Lázara Rodríguez Alemán, cuando en 1996 se celebraba en Las Tunas el 26 de Julio, y estuvo en mi casa para preguntarme sobre Rómulo. Traía un libro, de donde tomé algunas notas. Ella andaba en la ruta de la vida de Rómulo y se iba a Nueva York, detrás de Dyana Lachataignerais, la hija, para obtener información para algo que estaba escribiendo.

Aunque nos vimos en otras oportunidades, sólo me quedé con aquellas notas que están en algún lugar de mis papeles hogareños. Lázara falleció después de que un día hablamos por teléfono y acordamos vernos alguna vez.

Conozco otras personas que han estado interesados en la vida de Rómulo, inclusive conozco que Dyana, su hija, estuvo a finales de  la década de los 90 en Cuba con el objeto de entrevistarse con la familia, pero sólo llegó hasta Santiago de Cuba.

De modo que voy a reseñar algunas ideas extraídas de las lecturas que me han hecho comprender modestamente y con sinceridad, que Rómulo Lachateñeré es merecedor de un mejor reconocimiento público, tanto desde el punto de vista investigativo cultural, como en el orden social revolucionario, que permitan colocar su figura en un sitio de ciencia, cultura y luchas revolucionarias.

II

La década del 30 del pasado siglo revela un espíritu renovador en diversas manifestaciones artísticas. La música, la poesía, la literatura en general, la crítica, la pintura, abren un espacio al tema negro, y lo hacen mediante algunas de las figuras más representativas de la joven intelectualidad de entonces, por lo que desbrozan un camino que, labrado y vuelto a labrar, arroja frutos fecundos hasta nuestros días.

La etnología y el folclor encuentran sus máximos exponentes en el quehacer de Fernando Ortiz y de su discípula Lydia Cabrera. Ambos profundizan en el tema y estampan su huella. Pero no son los únicos: la obra de Rómulo Lachatañeré existe, está ahí, para ser tomada en cuenta.

El apellido original de este investigador es de origen francés, Lachataignerais, que castellanizado nos queda como Lachatañeré. Santiaguero, nacido el 4 de julio de 1909, el árbol genealógico de este cubano olvidado lo emparenta, en condición de nieto, con el mayor general del Ejército Libertador Flor Crombet, por lo que además de la fibra patriótica, pertenecía a una de las familias mulatas más encumbradas de la región oriental.

 Los estudios básicos los cursó en Santiago de Cuba y los de Doctor en Farmacia en la Universidad de La Habana. Su adolescencia y juventud transcurren en los años de la dictadura de Gerardo Machado, la cual combate desde las filas estudiantiles.  Derribado este por un movimiento popular y frustrada la revolución en ciernes, fue encarcelado por su participación en la huelga de 1935.

Aquella sangre mambisa no lo impulsaría solo hacia la indagación por nuevas áreas, sino que lo llevó a exponer su vida en favor de las causas que creyó justas.

Embarcó hacia Estados Unidos y en Nueva York trabajó de laboratorista en la Universidad de Columbia y sirvió en las filas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Hasta aquí, sucintamente, la ficha biográfica de Rómulo Lachatañeré. Entremos ahora en el motivo de su presencia en esta sección.

Colaboró en Diario de Cuba, de la ciudad de Santiago, y en Noticias de Hoy, órgano de prensa de los comunistas cubanos (tal era la filiación de Lachatañeré), también lo hizo para las revistas Estudios Afrocubanos, Mediodía y Visión, esta última editada en la urbe neoyorquina.

De la obra investigativa de Rómulo Lachatañeré acerca de las leyendas y cultura negra, destacan sus textos “El sistema religioso de los lucumís y otras influencias africanas en Cuba”, publicado en la ya citada revista Estudios Afrocubanos, así como los libros ¡Oh, mío Yemayá!, de cuentos y cantos de origen africano, con prólogo de Fernando Ortiz, de 1938, y Manual de santería; el sistema de cultos lucumí, editado en La Habana, en 1942.

Nicolás Guillén —recordémoslo en su faceta de periodista— en crónica recogida en su libro Prosa de prisa, escribe de ¡Oh, mío Yemayá! que se trata de “narraciones breves, cargadas de poesía fresca, primitiva: relatos fabulosos en que se mueven las deidades más prestigiosas de la mitología africana”. En cuanto al segundo de los libros de Lachatañeré, el autor examina el fenómeno del sincretismo religioso en Cuba.

Rómulo Lachatañeré viajaba de San Juan, Puerto Rico, hacia Estados Unidos, donde laboraba, cuando murió en un accidente de aviación ocurrido en 1951 (Rómulo Lachatañeré, un centenario;  Leonardo Depestre Catony , 14 de julio de 2009; La Jiribilla, domingo 2 de septiembre re de 2012, actualizado el 31 de agosto de 2012)

Cuando se habla del origen de los estudios afrocubanos en Cuba siempre se mencionan –muy justamente– dos nombres famosos: los de Fernando Ortiz y Lydia Cabrera. Pero se olvida sistemáticamente el de otro pionero, cuya obra es de importancia capital en el desarrollo de la etnografía criolla: el nombre de Rómulo Lachatañeré. (Pioneros de la etnografía afrocubana, Jorge Castellanos).

Una brasileña, Olívia M.G. Cunha, en uno de sus textos, “Travel, Ethnography, and Nation in the Writings of Rómulo Lachatañéré and Arthur Ramos”, hace interesantes revelaciones sobre la vida y obra de Rómulo. Destaca su personalidad y su actuar en torno a la etnografía, destacándolo como uno de sus iniciadores en Cuba y ofrece notas importantes en torno a la presencia de su actividad en la gran nación sureña.

Leonardo Depestre Catony, en la publicación cubana, La jiribilla, ha escrito un texto el pasado año, a propósito del centenario del natalicio de Rómulo, significándolo como iniciador de la etnografía e investigaciones acerca de las culturas negras en Cuba, junto a importantes investigadores cubanos, como Fernando Ortiz y Lydia Cabrera.

En el libro Cuentos negristas,  escrito por Salvador Bueno, y Andrés Bansart, se reseñan sus cuentos. Jorge Castellanos en un texto titulado Pioneros de la etnografía afrocubana, distingue la personalidad de Rómulo; existen textos donde Don Fernando Ortiz expresa sus opiniones sobre él, al igual que nuestro poeta nacional lo ha referido, distinguiéndolo entre sus más cercanos amigos.

No me quejo, pero pienso que pudiéramos reconocerlo más.

He vivido siempre orgulloso de Rómulo. Alguien a quien me hubiera gustado parecerme.

A mi padre, quien cumplirá 25 años de fallecido el próximo día 27, dedico estas palabras y le agradezco habérmelo sembrado en el corazón y también reconozco aI Coloquio Nacional Científico- Cultural  Yoruba “Itá  Imòlé”, en particular a Adelfa Polanco y a  ustedes, la gentileza de permitirme este recuento que me transporta a mis orígenes y demuestra identidad y cultura defendibles desde la realidad circundante.

Hasta aquí, Rómulo Lachatañeré: una luz en mi camino. Muchas gracias

 

 

 

 

 

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Asociación Yoruba de Las Tunas reclama regreso de los Cinco

Asociación Yoruba de Las Tunas reclama regreso de los Cinco

El Presidente, José E. Suárez, reclamó el regreso de los Cinco.

 

Joel Lachataignerais Popa, jlpopa@enet.cu  joecklois@gmai.com

 

La Asociación Cultural Yoruba de Cuba, realizó en Las Tunas su primer coloquio nacional, que bajo el título de “Itá Ímolé”,  debatió interesantes temas de orden culturológico identitario, principalmente, los días del 17 al 19 de octubre.

Entre los temas expuestos se organizaron tres comisiones, destinadas a intercambiar acerca de La diversidad de manifestaciones religiosas en Cuba; Metáforas sonoras, visuales y lingüísticas en el texto y la música yoruba y La tradición Ifa / Osha, estructura de la religión Yoruba como dimensión ritual y filosófica.

En el acto inaugural se produjo un intercambio interesante entre algo más de 80  asistentes y el prestigioso percusionista cubano, Milian Galis Riven, quien se refirió con amplitud al uso de los tambores, la diferenciación que existe entre el ritmo de un ritual en sus diversas manifestaciones y aquel que se puede generar para la música popular y para la clásica.

Galis Riven, criticó las deformaciones que se adquieren por la mala formación de algunos percusionistas y el uso inadecuado de los tambores, por ejemplo el Batá, en la música popular, insertada en la difusión pública, en particular en los medios de difusión, distorsionando su natural rítmica.

Anunció que con el objetivo de ayudar a que no se pierdan los recursos musicales del tambor, para contribuir a la formación de percusionistas y para el disfrute popular de las sonoridades tradicionales de origen afro cubano, tiene en producción un disco que debe concluirse en los próximos meses.

“Yo aprendí de percusionistas que nacieron a finales del Silgo XIX y principios y mediados del XX, heredé esas formas que están en la identidad cubana y no deben perderse”, acotó.

La doctora Gloria Esperanza Reyes, integrante de la Junta Directiva Nacional, puso énfasis en el contexto conceptual que reúne a los yorubas cubanos, destacando que no existen motivos para confundir sus esencias en la búsqueda del mejoramiento humano, de salud natural de los individuos.

Durante las sesiones ocurrieron tres momentos de sumo interés que atrajeron la atención de los presentes:

El homenaje rendido por los delegados a los 400 años del hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre, mediante una misa efectuada en la Iglesia Católica.

La intervención final del Presidente de la Asociación Yoruba de Las Tunas, José E. Suárez Ortiz y la carta enviada al Comité Internacional de apoyo a la causa de los CINCO Héroes cubanos prisioneros del imperio en los Estados Unidos.

El primer momento resultó de grato encuentro fraternal para agradecer el acontecimiento acaecido en el norte de la provincia de Holguín, hacia 1612. Varios delegados calificaron el instante de emotivo, único y revelador.

En el segundo, José E. Suárez Ortiz, conceptualizó las esencias de la organización Yoruba en Cuba, particularmente en Las Tunas, caracterizando su actuar en la sociedad.

Recordó que los Orishas  llegaron a América y El Caribe a finales del Siglo XVII y la primera mitad del Siglo XIX formando parte del mercado de esclavos que invadió el Continente, las islas caribeñas y particularmente a Cuba.

Destacó que la religión Yoruba trasmite al mundo un mensaje de amor y de paz que se fundamente en la hermandad de toda la humanidad, alejado de toda segregación de sexo, color de la piel y abarca la naturaleza misma, y ha sobrevivido en la historia mitos, malas interpretaciones, incomprensiones que hacen de ella una exacerbación imaginativa morbosa y equivocada.

Significó que “Lo yoruba constituye toda una cultura y una ética de vida”, que tiene bases propias y está asentada en principios filosóficos fundamentales para su práctica y liturgia!

El otro momento está relacionado con la batalla por la liberación del los cinco héroes prisioneros del imperio.

“Desde nuestra trinchera, con nuestras ideas y nuestra fe, queremos hacer el aporte de hoy para contribuir modestamente a la batalla universal por la liberación inmediata y el regreso a la Patria de Gerardo, Antonio, Fernando, Ramón y René y finalicen tan injustas condenas.

“Desde Las Tunas, hermanos mayores y menores, que siguen los pasos de nuestros ancestros, vinculados siempre a las gestas libertarias, solicitamos al gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, que tenga un gesto de buena voluntad y justicia, ponga fin a estas condenas brutales y nos devuelva a los Cinco. Reclamamos: ¡Obama, give me five!”

 

 

 

 

 

 

Cambiar con dignidad y con pensamiento atinado

Cambiar con dignidad y con pensamiento atinado

Política migratoria soberana y digna

 

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 He leído comentarios publicados en Cubadebate por ciudadanos residentes en Cuba y fuera de sus límites, y muchos amigos que levantaron sus manos en señal de alegría por la actualización de la política migratoria cubana.

La alegría es diversa. Pero como todo cambio ha generado sus dudas, que Cubadebate mismo se ha encargado de aclarar inmediatamente con un texto en el cual explica procedimientos. Pero también el decreto de ley 302, se encuentra a disposición de todos en la publicación digital de la Gaceta Oficial de la República de Cuba, http://www.gacetaoficiNal.cu.cu

Varias personas daban vivas a la revolución y al concepto de revolución enunciado por Fidel Castro en el año 2000. Pienso que es una decisión oportuna.

El concepto de revolución pronunciado por Fidel el Primero de Mayo de 2000, se abre pasos por sí solo.

Hay ideas que sobresalen y que se aprecian a cada paso. El primero de los conceptos definitorios dice: “Revolución es sentido del momento histórico”, y este acuerdo, esta Ley del Consejo de estado de la República de Cuba que actualiza la política migratoria cubana, da cumplimiento a ese precepto, que seguidamente acude a otro que precisa: “… es cambiar todo lo que tenga que ser cambiado…”, y esta decisión justamente entra en cambios que por su naturaleza e instante de la vida de la propia revolución, aconsejan proceder en volver la hoja, como se realizará para otros temas, seguros estamos.

Y se hace, porque el mismo concepto lo manifiesta, porque “es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos…”

El anuncio que la prensa cubana revela hoy, ha recibido apoyo interno y externo y, también preocupaciones. La Revolución es un proceso generado desde el pueblo. Ese pueblo comprende y comprenderá que hay situaciones que deben ser atendidas con mucha mesura y calma. No es problema de lanzarse a la calle a ciegas. Este cambio de beneficio para todos merece esos saludos. Pero   cambiar, que es rectificar errores como siempre la inteligencia de la revolución ha sabido resolver, no puede ser con apresuramientos, más vale la pena CAMBIAR CON DIGNIDAD Y CON PENSAMIENTO ATINADO

 

 

 

 

Barbados 1976: Un crimen sin razones

Barbados 1976: Un crimen sin razones

El máximo responbsale: Luis Posada Carriles... sigue su carril impune 

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Escuché la noticia cuando estaba en la calle. Sentí en aquel momento una terrible sensación de vacío. Sin que nadie lo expresara en el acto pensé en las ideas salvajes que merodean las mentes de aquellos que profesan tanto odio a la revolución. A la vez pensaba: ¿por qué les resulta tan difícil sentarse frente a frente, discutir sin reservas y entender que el pueblo busca aprehenderse de la revolución?

Las noticias fueron llegando desgranadas y rápidamente   un norte de brújula que indicó que los criminales prepararon todo minuciosamente. Las sombras les sirvieron para ello; también ciertas zonas de América Latina, pero por sobre todo Miami, donde siempre ha estado el Cuartel General.

Freddy Lugo, Hernán Ricardo Losano, Orlando Bosch Ávila y Luis Posada Carriles, salieron a relucir pronto. De una parte, por la eficacia y rapidez con que se movieron las autoridades de las naciones que apoyaron y estaban implicadas en el suceso, sobre todo Barbados, Venezuela y otras naciones, que prestaron inmediata cooperación a Cuba; y también la prensa norteamericana: su radio, su televisión sucia y conspirativa, -  amantes del dinero para subvertir en la nación caribeña -, con sus infames mentiras que han encubierto desde entonces a los autores del crimen.

Nuestro país guarda celosamente grabaciones, fotos, vídeos, donde aparecen aquellos ‘generales arañas’ declarando su éxito de guerra, como gustaba el difunto Orlando Bochs Ávila llenarse la boca calificando de esa forma al acontecimiento, al igual que  el tristemente ilustre terrorista internacional Luis Posada Carriles, quien además, ha dicho que si tuviera la oportunidad de repetir esa abominable, traidora y criminal acción, lo haría de nuevo sin arrepentimiento ni cerrar los ojos, no le temblarían las manos para repetirlo.

Total, para ellos la presencia de aquellos muchachos que ganaron todas las medallas del Campeonato de Esgrima en Venezuela, no eran sino negritas y negritos que apoyaban a Castro. Gente insignificante frente a ellos: los héroes de pacotilla que ganaron así la celebridad del imperio que decidió no detenerlos.

Cuando fueron detenidos, finalmente, lograron el modo monetario de la solidaridad corrupta y vil de los testaferros de Norteamérica y algunos lacayos de Venezuela y Estados Unidos, sobre todo. Posada Carriles salió en escurridiza  escapada y desde entonces anda suelto como gusano en campo libre.

Venezuela revolucionaria tiene un expediente contra el criminal Posada Carriles, quien cubierto como toda escoria de pestes criminales, había servido a los servicios de inteligencia de las dictaduras de aquella nación y le debe al pueblo venezolano buena cuenta, por lo cual es solicitada su extradición, a la cual tampoco quiere acceder Estados Unidos.

Posada, tiene una rica historia anticubana ampliamente difundida por la prensa norteamericana, en especial los periódicos tradicionales que todavía apoyan al tristemente célebre dictador cubano Fulgencio Batista, y a sus seguidores en aquella ciudad del sur de Estados Unidos.

En fin recuerdo con  nitidez aquellos días en que los corazones cubanos y del mundo, se sintieron oprimidos y en los rostros de todos el dolor era único símbolo de unidad y solidaridad ante aquellas 73 personas asesinadas en pleno vuelo.

Siempre pienso que los criminales, acostumbrados a tomarlo todo por la fuerza y la cobardía, bajo torturas, manos sucias, armas en mano, prepotencia, - sobre todo montañas de dinero -, no son capaces de imaginar el dolor ajeno. No son capaces de advertir cómo estarían en aquellos minutos de terror los 73 corazones encerrados en la nave que inexorablemente sabían – luego de las explosiones – era una jaula de muerte. Ellos no son capaces de ponerse en aquel lugar. Para ellos esa era la guerra. Una acción de combate. Lo ha declarado muchas veces Posada Carriles en sus incursiones televisivas, radiales y de prensa escrita de Miami.

Ya uno de ellos- Orlando Bosch Ávila - pasó al lado de los difuntos. Yo creo que eso es lo que busca y piensa el Gobierno de los Estados Unidos, que sabe, ciertamente, que Posada Carriles es un carril de información en su contra, y no lo condenará jamás, esperando a que ‘él solito’, por cuenta propia, con ayuda de las canas y el deterioro del tiempo, se venza a sí mismo,  para convertirse, como el otro en un ilustre difunto de la contrarrevolución cubana en Miami.

Tal vez es así como esperan responder, porque sabemos también que los viles y gusanos temen al recuerdo de las medallas que sobre ellos brillan para recordarles que “cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”.  Y, llegarán al cielo, adonde el Cacique  Hatuey no quiso acudir para no estar junto a los injustos que lo asesinaron quemándolo vivo, pero para separarse ellos mismos en un lugar del Infierno aún no descrito, porque Dante no lo pudo ver.

Así pienso, porque lo de Barbados 1976, fue  - como crimen al fin - un abuso sin razones.

Ciclón Flora: Cuba por el desarrollo hidráulico

Ciclón Flora: Cuba por el desarrollo hidráulico

 El Teniente Rigoberto Lacuse, entrevistado por el autor. En la foto, Rafael Lapinell Rivero.

 

 Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 Rafael Lastre se llamaba aquel joven que llegó a la emisora CKMX Radio Bayamo, el primero día del ciclón Flora, ofreciendo sus servicios como técnico de comunicaciones, toda vez que llovía intensamente y él podía cooperar en mantener en el aire el transmisor RCA Víctor vetusto y ya carente de piezas.

Traía en sus manos un aparato rectangular que tenía forma de radio receptor, un asa que se movía hacia atrás y adelante y un tirante que permitía colgarle del hombro.

Iba a preguntarle qué cosa era aquello, cuando me dijo:

-          Mira como tú eres periodista, te la presto, así podrás entrevistas y grabar por ahí cosas interesantes, es mi grabadora Philips, de ahora en adelante, es tuya, tómala.

-          Gracias.

Buen uso le dimos Rafael Lapinell Rivero, - uno de mis entrenadores-, y yo.

 I

 El ciclón Flora penetró en el Oriente de Cuba y desbordó con sus fuertes aguaceros de casi una semana intensa la llanura conocida como Valle del Cauto que se concentra bordeando las montañas de la Sierra Maestra entre lis limites de Santiago de Cuba por el este, la Sierra Cristal y el territorio de Holguín por el norte noreste y noroeste con límites hacia el oeste con la provincia de Camagüey, que en su totalidad es completamente llana. Todo ese territorio, como un gran embalse, se llenó de agua.

En la práctica se unieron los ríos Cauto, Cautillo y Bayamo, los más caudalosos de la zona, que unieron su contenido con el mar del sur, en el Golfo de Guacanayabo, que abriga a la ciudad de Manzanillo.

La ciudad de Bayamo, fue declarada Capital de la República en emergencia y el segundo día de inundaciones comenzaron a llegar a su aeropuerto helicópteros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y se sabía que por tierra avanzaban refuerzos, y los principales líderes del Gobierno Revolucionario.

Desde el aire era posible advertir la gran masa de agua y los árboles, las palmas, sobresaliendo su nivel; en la tierra aquello era igual, pero teníamos al alcance de la mano los animales muertos arrastrados por el agua. Bolos de madera, árboles enteros, vacas, chivos, caballos, trozos de viviendas, un camión dislocado y… niños, ancianos, mujeres: hombres.

Recuerdo que en uno de mis viajes a la casa del radioaficionado que me servía de puente con la CMQ Radio, de La Habana,  Armando Soto, este me pidió que esperase que tenía una comunicación importante y debía esperar: el propio Fidel le pedía enlazarlo con el Comandante Armando Acosta, el Capitán Jorge Risquet y otros dirigentes de Oriente y de Bayamo. Informaba que se acercaba a Bayamo, y estaba en medio de las aguas. El día 7, después de atravesar las zonas afectadas de Camagüey, Las Tunas y parte de Holguín, llega a Bayamo se reúne con WILLIAM, Presidente del Poder Local, y comienza las acciones de dirección de la gran operación que duró varias semanas.      

También tuvimos noticias de cómo en su impetuosidad riesgosa, casi pierde la vida cuando el móvil anfibio en que se dirigía a Bayamo, fue volcado prácticamente por el agua y salvado por sus compañeros. El Comandante Juan Almeida Bosque, que estaba en la ciudad Monumento Nacional, dispuso rápidamente de un helicóptero y viajó hacia el lugar, más próximo a Holguín que a Bayamo y lo convenció de la necesidad de que preservase su vida.

Con Rafael Lapinell Rivero, que reportaba para el periódico Revolución, en una camioneta que había conseguido, fui varias veces al aeropuerto, donde de modo incesante iban y venían los helicópteros.

Quería hacer algunas entrevistas. Fue la primera vez que vi de cerca periodistas de otras latitudes: AP, ente ellas y camarógrafos, fotógrafos en masa. Me sentí parte de aquella prensa cuando realmente estaba en mis inicios pioneriles.

El Comandante Raúl Curbelo, al frente del aeródromo, miró el artefacto que traía. Le dijimos lo que era, y le demostramos el funcionamiento. Entonces le explicamos qué queríamos.

En ese momento fue llamado al Puesto de Mando de la instalación. Regresó rápido a decirme que me situara en un lugar donde no fuera visible, pues la orden era enviar a todos los periodistas a fuera y destinarlos a las zonas de peligro.

Cuando aquella orden fue cumplida y después de que vimos una pequeña caravana salir del lugar, Curbelo regresó y pidió que le explicáramos el funcionamiento del equipo. Comprensivo, luego de conocer los detalles de la máquina de grabar, indicó que esperásemos pues vendría el hombre que más salvamentos había realizado: Rigoberto Lacuse.

Joven, de piel oscura, pelo castaño oscuro igual que sus ojos y estatura media, con pausado hablar, recto y a la vez jaranero. Típico cubano responsable. Era teniente y se había propuesto volar todo el tiempo posible y salvar todas las vidas a su alcance. Uno de los fotógrafos captó instantáneas del encuentro que luego aparecieron en Bohemia, y una de ellas me permite ahora el testimonio gráfico.

 II

La Revolución actuó con rapidez. De la experiencia salieron programas vitales, construcción de viviendas, el fortalecimiento de la Defensa Civil, que tiene entre sus misiones preservar vidas humanas en caso de desastres, y se agruparon vecinos que perdieron sus casas en núcleos poblacionales como en el caso de La Flora, comunidad  cercana a Jiguaní y Bayamo, cuyo nombre se deriva de aquellos terribles momentos. Sus vecinos así la calificaron en honor a los muertos en el desastre.

De todo aquello ahora se cumplen 49 años: la primera quincena de  octubre de 1963, fue dolorosa y triste para todo el país. Particularmente para quienes vivimos en el Valle del Cauto, que comienza en los límites de Granma con Santiago de Cuba y se extiendo hasta las riveras del Río Jobabo. Une a las actuales provincias de Granma, Holguín y Las Tunas. Pero el meteoro afectó también las zonas de Camagüey, también sumamente llanas.

En solo unas horas ente los días del 3 al 7 de octubre, las aguas de los ríos situados en esa zona, (Cauto, Cautillo, Bayamo y otros de menor caudal) se unieron a las aguas del Golfo de Guacanayabo situado en el sur de la provincia de Granma. Territorios de  Las Tunas estaban sumergidos en aguas durante esos días. Faltaron todos los recursos: la electricidad, las comunicaciones, la transportación se afectó fuertemente. El gobierno revolucionario con Fidel al frente, se trasladó a Bayamo y desde allí dirigió las operaciones de salvamento de ciudadanos apresados por las aguas en todos los territorios aledaños. Pero no fue posible evitar la pérdida millonaria de sembrados, ganado, y lo que fue peor: más de 2000 ciudadanos: Varios días fueron declarados de luto nacional.

De aquella catástrofe, - una de las más terribles en medio siglo - , la revolución cubana extrajo la lección de experiencia natural y surgió un programa que conocemos como Voluntad Hidráulica: se trazaron entonces  las políticas del país para evitar desastres como aquel, conteniendo la furia de las aguas: era preciso almacenarlas. Desde entonces se construyeron cientos de presas, micro presas y embalses en toda la nación.

Hoy, para darle continuidad a esa idea, el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba y su Primera Conferencia Nacional,  han orientado cuatro lineamientos que indican políticas y objetivos a cumplir.

Se trata de establecer instrumentos de planificación; inversiones a largo alcance, programa priorizado para rehabilitar redes hidráulicas, acueductos y alcantarillados y continuar luchando por propiciar una cultura del ahorro de agua.

Estas perspectivas emprendidas desde 1965, devueltas a la actualización, permiten que en Cuba no se produzcan nuevos desastres como “El Flora”. Aunque sea necesario crear cultura de ahorro del líquido y conciencia de que se agota a nivel mundial avizorando riesgosas conflagraciones.

Ignoro donde estará ahora Rafael Lastre. Su equipo me fue útil. Hizo historia. Abrió mis sendas al periodismo.

¿Por qué los Comités de Defensa de la Revolución cubana?

¿Por qué los Comités de Defensa de la Revolución cubana?

Emblema de los Copmités de Defensa de la REvolución (CDR)

 

Joel Lachataignerais Popa  jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Una de las organizaciones más odiadas por los enemigos de Cuba, son los Comités de Defensa de la Revolución. Todos sabemos por qué:

El proceso revolucionario comenzó a ser agredido por las bandas contrarrevolucionarias procedentes de los Estados Unidos, desde el primer día del triunfo. Estados Unidos había concebido el 17 de mayo de 1960 el denominado “Programa de acción Encubierta contra el Régimen de Castro”, aprobado por el Presidente Dwight D. Eisenhower. El plan de 32 tareas de guerra era parte de la  “Operación Mangosta”. Esas acciones comenzaron poco después de la firma de la Ley de Reforma Agraria en 1959. Se puso de moda el relajo de los vuelos piratas aéreos por aviones procedentes de bases norteamericanas; la infiltración de agentes espías, armamentos, sabotajes, bombardeos y otras acciones terroristas sobre territorio nacional.

Bombas incendiarias fueron lanzadas por naves yanquis sobre centrales azucareros con el fin de destruir las plantaciones cañeras. Recordemos que el 30 de enero de 1960 se perdieron más de 50 mil arrobas de caña en el Central Jesús Menéndez, Chaparra, en el norte de Las Tunas.  El tiempo no nos alcanza para relatarlo todo. Pero las evidencias están en la población cubana.

El 28 de septiembre de 1960 Fidel Castro Ruz, llegaba de la Organización de Naciones Unidas, luego de pronunciar un contundente discurso, en el cual denunciaba la política de guerra y expansión; en el masivo acto donde el pueblo daba la bienvenida, se escucharon detonaciones de petardos, que recibieron como respuesta una propuesta: “Vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva”. Dijo Fidel, y agregó: “Vamos a ver cómo se pueden mover aquí los lacayos del imperialismo porque en definitiva, nosotros vivimos en la ciudad…”… y anunció la creación de un comité de vigilancia en cada cuadra del país, cuya tarea fundamental es esa: vigilar las acciones enemigas.

Los miembros de los Comités de Defensa de la Revolución, han tenido un rol de importancia para contrarrestar las acciones enemigas, en los días e la invasión de abril de 1961 por Playa Girón, en el control de aquellos que intentaron forjar una columna de apoyo interno, durante la Crisis de Octubre de 1962, cerraron filas de vigilancia a los delincuentes e infiltrados y en cada labor solicitada por la revolución.

Existen muchas razones para sentirse orgulloso de pertenecer a los CDR y para marchar en sus filas en defensa del pueblo.

Comenzaron llamándose Comités de Vigilancia Revolucionaria, luego cuando se estructuró mejor, su nombre comenzó a ser Comités de Defensa de la Revolución. Ahora como parte del proceso de estos momentos, los CDR revaloran su estructura y modo de actuar.

Esa es la génesis que nos permite reflexionar que, mientras persistan los intentos de detener el proceso revolucionario cubano los Comités de Defensa de la Revolución mantendrán como tarea principal vigilar las acciones que se promuevan con ese fin. Los CDR, con adecuaciones de tareas y estructuras, fueron, son y seguirán siendo necesarios.

 

INEVITABLE RECUERDO DE SARA GONZÁLEZ

INEVITABLE RECUERDO DE SARA GONZÁLEZ

El excelente trino de Sara González es inolvidable

            

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joekclouis@gmail.com

 

Cuando el 28 de septiembre de 1960 Fidel anunció la constitución de los Comités de Defensa de la Revolución, sentimos un golpe de alegría en los corazones. Se estaba proponiendo un instrumento más para la defensa de la sostenibilidad de la revolución naciente, frente a toda aquella armazón contrarrevolucionaria que, desde adentro y desde afuera, intentaban dividir y destruir: por cierto, siempre ha suido más desde afuera que desde adentro.

Los enemigos supieron en el acto que se trataba de una fórmula más para la unidad el pueblo entorno al líder Fidel Castro, al Ejército Rebelde, devenido Fuerzas Armadas Revolucionarias, y junto a las nobles causas que en su conjunto sustentan el concepto de Revolución de entonces y de ahora.

Aquel día Fidel anunció “un sistema de vigilancia colectiva”, al cual entregó como tarea fundamental la vigilancia revolucionaria en cada cuadra, el barrio, para proteger las conquistas de la revolución, y de allí nació una poderosa organización  que representa la unidad genuina del pueblo en torno a su revolución.

Los Comités de Defensa de la Revolución, (CDR) no sólo acogieron aquella tarea, impulsaron en los primeros momentos la campaña de alfabetización, contribuyeron a distribuir medicinas, fueron desde el primer instante el vehículo idóneo para llegar a todo el pueblo con la educación para la salud, organizando audiencias sanitarias y creando condiciones para la vacunación infantil contra la poliomielitis y muchas otras enfermedades.

Limpiar, embellecer, adornar casas y calles, desarrollar un movimiento en torno a esa idea, “Mi casa alegre y bonita”, con tribuyó a la unidad del barrio y la familia y a la educación sanitaria.

Los Comités de Defensa de la Revolución en toda Cuba han sido vía para organizar al pueblo en movilizaciones económicas de apoyo a labores agropecuarias y para la organización de la presencia popular en momentos importantes del país, como los referendos realizados para obtener criterios y apoyos en torno a la Constitución de la República, para elegir a los delegados y diputados a las asambleas del Poder Popular municipales, provinciales y Nacional y para levar a cabo actividades como el Censo de Población y Viviendas.

Los CDR – como el pueblo los llama con cariño y admiración- ahora cumplen 52 años de vida, están inmersos en las acciones que promueve el Partido Comunista de Cuba para las necesarias adecuaciones que el país requiere para cambiar todo lo que tenga que ser cambiado, a partir de la adecuación del modelo de economía socialista que Cuba emprendió después de 1959 y seguramente la organización promoverá acciones que estén en línea con los momentos actuales insertando en ellas a las jóvenes generaciones.

En Cuba, ser cederista, es sentir el orgullo de marchar a la altura popular de la revolución.

Como en cada época de ebullición del pueblo cubano, la inspiración tocó a la puerta de las musas. Esta vez Eduardo Ramos, el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, sembraron en el alma del pueblo una canción devenida Himno, La Canción de los CDR.

Sólo recordar:

 

Desde la Sierra a la ciudad

Tanto en el monte, como en el mar

Barrio por barrio, pueblo por pueblo

A la vanguardia, va el Comité…

 

Ofrece la dimensión de la organización, y  Sara González, la voz guía de la pieza épica popular, como Bayamesa de nuevos tiempos insertó en la hondura del pueblo la conciencia de ser cederista, es miembro de los Comités de Defensa de la Revolución, CDR.

Ya ha fallecido, pero Sara está ahí en la dulzura, el amor, la candidez trovadoresca de esta pieza patriótica, revolucionaria que al ejecuta la emoción invade los recuerdos.

Y es inevitable entonarla para sentir la presencia inolvidable de Sara, su gracia escalando el pentagama y sembrándose en aquel estribillo del coro que ella colorea…Comité, Comité, Comité…  

 

Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas: 15 años de vigente amor

Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas: 15 años de vigente amor

 En sus tres añitos hay razones para cantar a Martí.

 

 

A quince años de vida llegó la Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas el 23 de agosto de 2012.

Para celebrarlo, la Junta Provincial convocó a los miembros de la organización y distinguió a sus fundadores, en una emotiva ceremonia caracterizada por la sencillez y la práctica.

Fueron agasajados con un certificado entregado por la actual Junta Provincial, su primera presidenta, Lesbia de la Fe Dotres y los iniciadores  Alberto Velázquez López, Miriam Reyes Pérez. Frank Arteaga Pupo, Félix Ramos Acosta, Aleida Best Rivero, Elizabeth Velázquez González, Víctor Manuel Marrero Zaldívar, Carmen Velázquez Quintana, José Antonio Miranda Torres y Carlos Tamayo Rodríguez.

Se entregó el Reconocimiento Honrar, honra, a la promotora cultural, investigadora, profesora universitaria de Puerto Padre, Idis Parra Batista y a la Emisora Municipal de Amancio Rodríguez, Radio Maboas.

Idis Parra Batista, es integrante de la Sociedad Cultural José Martí, de la Juta Provincial y representante de esta organización social en el Municipio de Puerto Padre, situada al norte de la ciudad de Las Tunas. Además de profesora de la sede universitaria de aquella localidad, Idis es promotora cultural, que en particular trabaja el pensamiento martiano entre sus alumnos y en la comunidad y lidera un proyecto sociocultural y comunitario para el mejoramiento ambiental de la zona del malecón, dirigido al mejoramiento de la calidad de vida y la inserción de efectos culturales en ese entorno.

La emisora Radio Maboas, ejerce una actividad de carácter sistemática en torno a la difusión y promoción del ideario de José Martí, y cuenta entre sus programas con un espacio dedicado a divulgar ese pensamiento que aparece diseminado de diferentes formas en programas dirigidos a la niñez y la juventud fundamentalmente.

También se entregó el Reconocimiento a la Utilidad de la Virtud, la Biblioteca Provincial José Martí y el arquitecto, Domingo Alás Rosell, creador de la Plaza Martiana de Las Tunas, parque solar que rinde homenaje al Héroe nacional de Cuba de modo singular, mediante el reflejo radiante de sol sobre una mascarilla del rostro de José Martí, creada por la arquitecta cubana Rita Longa. El interesante acontecimiento ocurre el 28 de enero y 26 de Julio.

La  Biblioteca Provincial José Martí, sobresale porque desde su fundación en 1951, tal como se diseñó por sus creadores, lleva a cabo una labor de cultural universal, con acento de prioridad en la vida, la sobre y el pensamiento de José Martí.

Allí funciona un club de la Sociedad Cultural, que figura entre los más destacados de la provincia; forman parte de un proyecto con niños en una zona rural del municipio de Jobabo, que bajo el nombre de “Los niños ríen”, desempeña una importante labor sociocultural, educativa y recreativa.

Durante los años más fuerte del denominado periodo especial en Cuba, el colectivo de la Biblioteca Provincial José Martí en Las Tunas, desplegó una labor dirigida a enfrentar las dificultades y consiguieron ofrecer sus servicios a pesar de las situaciones objetivas con la escasez de electricidad que impidieron laborar con los horarios normales y a la vez enfrentaron la remodelación de la edificación  que concluyó en tiempo récord para restablecer su regularidad.

Domingo Alás Rosell, además de su obra original, Plaza Martiana, cuenta con otros parques y proyectos que tienen un sentido cultural y martiano: El Museo creado en Caimito de Hanábana, en la provincia de Matanzas,  para rememorar allí la presencia de José Martí, donde mediante el efecto de la luz solar se iluminan importantes fechas y documentos de la época; también en Las Tunas, se levantó bajo su dirección y diseño, un parque solar que rinde homenaje al asaltante del cuartel Moncada, Armando Mestre, donde el Sol indica, cronológicamente las fechas más relevantes de la vida del joven combatiente.

En el cumplimento de misión internacionalista a inicios del actual siglo, dejó construido y en proceso de inauguración, una plaza solar que tributa honores a los cubanos que cayeron combatiendo la invasión norteamericana en aquel territorio en octubre de 1983.

En la sencilla ceremonia, el Presidente de la Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas, Joel Lachataignerais Popa, manifestó: “Estos quince años nos implican a actuar cada vez con mayor firmeza. A no cejar en los principios. A sentir en el corazón la hondura que prevalece en la moral actitud de los CINCO Héroes presos en las cárceles del imperio.

“Nos invita a la serenidad martiana de la inteligencia política que se hace con la profundidad del pensamiento puesto en la ética de la virtud.

“Y nos convoca a seguir la ruta martiana como un día la emprendió Fidel con su contingente de jóvenes seguidores antorchas en mano y rumbo al Moncada, para enardecernos en la lucha que se hace a pensamiento en la máxima de combatir con todos y para el bien de todos, juntos y adelante”.

El Director Provincial de Cultura, Álvaro Caballero, saludó los esfuerzos de los martianos tuneros en los 15 años de vida, significó que este protagonismo se requiere de permanencia y constancia, para llegar con la naturalizad que José Martí distinguió su quehacer político y después de enunciar que la organización crece y avanza, saludó a los municipios sobresalientes de Menéndez, Puerto Padre y Amancio y trasladó mensajes de felicitación del Partido Comunista de Cuba, la Asamblea Provincial del Poder Popular y la Dirección Provincial de Cultura.

De modo similar, el Secretario ideológico de la Unión de Jóvenes Comunistas en Las Tunas, Raúl Sánchez Céspedes, emitió, en la persona del Presidente de la Junta Provincial, un mensaje de felicitación a  todos los integrantes tuneros de la Sociedad Cultural José Martí.

La Compañía Infantil de tonadas campesinas, de el asa Iberoamericana de la Décima, dirigida por el promotor Cultural, una Manuel Herrera, deleitó a los presentes con sus demostraciones, de raigambre identitaria.

Fue una tarde sencilla, modesta y humana.