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Radio Cubana digital sin olvidar los caminos del aire

Radio Cubana digital  sin olvidar los caminos del aire

 Logotipo de la Radio Cubana

Joel Lachataignerais Popa   jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

Para quienes trabajamos en la Radio, estos 90 años de vida son una fiesta de honor y responsabilidad. Y aunque resultan como la Fiesta de 15 para muchos, nos damos cuenta de que no es un onomástico más.

La celebración viene acompañada por un acontecimiento que ha llegado un poco tarde, pero oportunamente: La Primera Bienal Internacional de la Radio, a la que acuden cubanos de todas las emisoras de la Isla y amigos de Colombia, Venezuela y México.

Digop esto porque aún con las experiencias que se cuentan, los notables y reales resultados exitosos, existe una fuerte necesidad de intercambiar experiencias, alcanzar nuevos conocimientos, fortalecer esferas del trabajo, mejorar en otras, y en general, introducirse en formas que están circulando el mundo de la Radio internacional.

Hay que conocer nuevos derroteros, desterrar vicios, esquemas, fórmulas preestablecidas, asumir roles investigativas que en el orden de la teoría y la práctica nos hagan mejores y penetrar a la Radio Digital, sin perder el amor de seguir siendo amigos del aire.

Y pienso que todo lo alcanzado hasta aquí, ha de vincularse con lo nuevo que de aquí en lo adelante llegue. Ha de ser una fusión que se extienda 90 años más, estrechando lazos entre viejas y nuevas generaciones para garantizar esta idea: Habrá radio por mucho tiempo alentada por nuevos bríos. Con la experiencia acumulada, la frescura que renueva, en Internet, sin olvidar los caminos del aire.

Lazos de identidad de la Radio en Las Tunas

Lazos de identidad de la Radio en Las Tunas

 

Dr. Pedro Osmundo Verdecie, promotor cultural,  protagonista de la Radio. 

 

Joel Lachataignerais Popa   jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

La 2 LC, de Luis Casas Romero comienza sus trasmisiones ya definitivas, el 22 de agosto de 1922 y lo hace con programas que recogen un sentido de identidad nacional fortalecido por la exposición de ideas de honda tradición cultural y patriótica del país.

Aquel nacer con estudios situados en su propio hogar y la presencia directa, como se dice ahora “en vivo”, de orquestas, músicos, declamadores, teatristas, hizo realidad un quehacer para la Radio Cubana que no se ha detenido jamás: un quehacer por la cultura popular que se afianza posteriormente en búsqueda de un horizonte que se amplía mucho desde el holismo de su desempeño, aunque cuando haya que significar la solución de algunas fisuras de orden conceptual en sus programaciones.

Pude conversar varias veces con Alfonso Silvestre, aquel actor cubano que dejó sus huellas en la radio, la televisión y el cine, quien contó anécdotas interesantes, como el modo en que se fueron descubriendo en aquella especie de ansiedad o fiebre juvenil por hacer Teatro y de ello concebir la radio.

Contaba que en un lugar público situado en torno al parque central de la ciudad de Las tunas, el mismo que albera la estatua del Mayor General Vicente García, colocaban un equipo de alta voces y desde allí en horas bien escogidas solían trasmitir sus programas con música, saludos, algunos anuncios y una frecuente incursión noticiosa. Realmente era una imitación de lo que se escuchaba en las emisoras que comenzaban a llenar el espacio nacional y de los territorios próximos a la entonces Victoria de Las Tunas.

Entre 1930 y 1953 se realizaron esfuerzos como este que nos contó Silvestre y llegó el instante en que la ciudad tendría varias emisoras: Radio Tunas, Reloj Musical y CMKT Radio Circuito, surgida el 20 de septiembre de 1952, cuya señal aún es vigente en la actual CMLL Radio Victoria, con una historia de interés particular.

Los radialistas tuneros de esa época tienen el orgullo de que fuera en su territorio, junto a Guantánamo, donde se albergaran las más timbradas, sonoras y profesionales voces de la radio oriental.

En Radio Circuito se escucharon voces como la de Silverio Gutiérrez, quien posteriormente engrosó las filas de la Radio Progreso habanera y Argelio Díaz, a quien el pueblo cubano recuerda por su nombre artístico del humorismo Chaflán. Así muchas otras voces destacadas acariciaron los micrófonos tuneros.

El elenco se redondeó con otras significativas personalidades de la profesión, entre ellos Neydo Arsenio García Betancourt, quien desde la más temprana juventud, escuchando la radio, soñó con ocupar un lugar entre los locutores cubanos, una joven voz, apreciada también en su magnitud, Jorge Carbonell López, locutor pro naturaleza de timbre y lectura de firmeza profesional y calidad raigal y Rafael Urbino Santoya.

Entre ellos sobresale históricamente Rafael Urbino Santoya, quien desde Holguín encontró su formación en emisoras como la emblemática radio del Partido Socialista Popular de Cuba, MIL DIEZ, y otras plantas habaneras, hasta radicarse en territorio tunero, después de laborar durante años en la Radio Moscú de la desaparecida Unión Soviética, donde formó parte del colectivo creador de las trasmisiones rusas en español.

El sector femenino tuvo su entrada también en los primeros momentos de Radio Circuito, con la voz de Estrella Murrays. Ella durante la década de los años 60 figuró como patrón de voz femenina de la zona de Las Tunas y, junto a su esposo, Rafael Urbino, se encuentra en la lista de fundadores de las trasmisiones en español de Radio Moscú.

Programas y servicios sociales desde el primer día

Esta fue una radio surgida con emisiones que aún se escuchan con gran arraigo de audiencia, como Ecos de México, el programa que cada día en dos emisiones expresa un acercamiento musical de tradicional amistad hacia el territorio de Benito Juárez, espacio al que la reconocida cantante mexicana, María de Lourdes, en diciembre de 1979, trasladó un mensaje como embajadora de la cultura mexicana en Cuba, significando que le resultaba de interés saber que el programa había surgido con las primeras trasmisiones de la emisora.

Fiesta Oriental, fue también un programa de tradiciones musicales, pero muy especial, pues se dedicaba a difundir música de órgano, con una familia: Ochoa, que cada día se reunía con su público en el humilde teatro que tenía la emisora, donde intercambiaba con el público presente y la abundante correspondencia recibida.

La actual provincia de Las Tunas es dueña de la tradición campesina de la improvisación mediante la espinela. En sus campos siempre resonaban –y aún se escuchan- las voces del hombre de campo improvisando décimas al trabajo. Desde el primer día de su vida, Radio Circuito puso en el aire un programa para estimular esta costumbre, Rumores del hormigo, cuya voz fundamental, permaneció en el mismo hasta el año 2009.

El espacio noticioso también fue un programa inaugural. Caracterizado como los demás del país, era un intento por ofrecerle a los oyentes un panorama de los principales acontecimientos del momento, con informes significativos de la época: la crónica roja, entre otros y algunos comentarios de carácter político con las denuncias correspondientes.

Este noticiero fue sufriendo transformaciones hasta la actualidad, en que surca el espacio entre las 5:30 y 6:00 de cada tarde, y es un vehículo de información, orientación y educación para la sociedad.

Aquella radio que para Las Tunas entrará en el camino de los 60 años de vida, comenzó desde los primeros momentos a suplir una necesidad social de comunicación, ante la real existencia de silencio entre las diversas zonas, donde la correspondencia era nula. En tres horarios: la mañana, el mediodía y el atardecer, se emitía un espacio denominado mensajes y que actualmente se nombra El correo del aire, desde 1980, para informar, advertir o noticiar a la población sucesos familiares de diversa índole como enfermos, fallecimientos y otros hechos.

Radio Circuito irrumpe en la cultura

La ciudad llevaba un ritmo de vida y quería crecer. Entre la juventud se gestaba el intento en la búsqueda del desarrollo cultural. El arte, desde diversas ramas y capas sociales se hacía. La reunión de aquellos jóvenes hizo emerger en los años intermedios de la década de 1950, un proyecto atrayente, poderoso, universal, de proyecciones socioculturales centradas en la promoción y la animación, que dejó huellas aún valederas: Pro–Arte Tunas.

Existe información que evidencia la presencia de la radio local tunera como vehículo, medio y protagonista de importantes momentos del desarrollo de aquel proyecto en el cual interactuaron ambos, pues en oportunidades Pro–Arte apoyó a la radio y en otras ocasiones, la Radio brindó su solidaridad al Proyecto, que, además, estuvo siempre como parte de su contenido.

Testigos del momento, recuerdan que el programa inaugural de Radio Circuito, aquel 20 de septiembre de 1953, contó con la presencia de artistas que gozaban ya del prestigio y reconocimiento social, procedentes todos del Proyecto Pro–Arte Tunas.

La emisora Radio Tunas, desde noviembre de ese mismo año diariamente, a las 8:00 de la noche emite el espacio Remanso Lírico Hatuey, en el que incursionan importantes figuras del arte local, liderados por el poeta del siglo XX tunero, Gilberto E. Rodríguez, acompañado por el trovador René Yasell.

El doctor Pedro Verdecie, una de las más firmes personalidades de la cultura en Las Tunas, figuró también entre aquellos que frecuentó los estudios de Radio Circuito, con el propósito de emitir mensajes culturales, particularmente acerca del pensamiento, la vida  y la obra de José Martí y para defender los  derechos el ciudadano tunero.

Estas dos emisoras prestaron sus micrófonos a los propósitos del Proyecto cultural que se extendió hasta los años de la década de 1960, cuyas esencias aún permanecen en los programas heredados por la actual Radio Victoria; así Radio Circuito y Radio Tunas, acogieron a los miembros de Pro–Arte Tunas, para expresar sus mensajes de promoción, animación, impulso divulgativo y noticioso, pero fundamentalmente para la educación ética, estética y para multiplicar los conocimientos culturales y de defensa de la auténtica música cubana.

Ahora en sus 90, la Radio Cubana, para los tuneros presenta un punto supremo, brillante, en el cual la reflexión ha de formar parte de todas las alegrías, para mirar en torno suyo con certera dimensión de poder apreciar todo de cuánta experiencia válida deberá prevalecer, captar raíces y proyectarlas al mundo digital, sin olvidar las tradicionales ondas hertzianas que serán aún necesarias en el futuro.

studio de grabación de Radio Victoria.(Foto: Miguel Díaz Nápoles)Joel Lachataignerais Popa
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La 2 LC, de Luis Casas Romero comienza sus trasmisiones ya definitivas, el 22 de agosto de 1922 y lo hace con programas que recogen un sentido de identidad nacional fortalecido por la exposición de ideas de honda tradición cultural y patriótica del país.

Aquel nacer con estudios situados en su propio hogar y la presencia directa, como se dice ahora “en vivo”, de orquestas, músicos, declamadores, teatristas, hizo realidad un quehacer para la Radio Cubana que no se ha detenido jamás: un quehacer por la cultura popular que se afianza posteriormente en búsqueda de un horizonte que se amplía mucho desde el holismo de su desempeño, aunque cuando haya que significar la solución de algunas fisuras de orden conceptual en sus programaciones.

Pude conversar varias veces con Alfonso Silvestre, aquel actor cubano que dejó sus huellas en la radio, la televisión y el cine, quien contó anécdotas interesantes, como el modo en que se fueron descubriendo en aquella especie de ansiedad o fiebre juvenil por hacer Teatro y de ello concebir la radio.

Contaba que en un lugar público situado en torno al parque central de la ciudad de Las tunas, el mismo que albera la estatua del Mayor General Vicente García, colocaban un equipo de alta voces y desde allí en horas bien escogidas solían trasmitir sus programas con música, saludos, algunos anuncios y una frecuente incursión noticiosa. Realmente era una imitación de lo que se escuchaba en las emisoras que comenzaban a llenar el espacio nacional y de los territorios próximos a la entonces Victoria de Las Tunas.

Entre 1930 y 1953 se realizaron esfuerzos como este que nos contó Silvestre y llegó el instante en que la ciudad tendría varias emisoras: Radio Tunas, Reloj Musical y CMKT Radio Circuito, surgida el 20 de septiembre de 1952, cuya señal aún es vigente en la actual CMLL Radio Victoria, con una historia de interés particular.

Los radialistas tuneros de esa época tienen el orgullo de que fuera en su territorio, junto a Guantánamo, donde se albergaran las más timbradas, sonoras y profesionales voces de la radio oriental.

En Radio Circuito se escucharon voces como la de Silverio Gutiérrez, quien posteriormente engrosó las filas de la Radio Progreso habanera y Argelio Díaz, a quien el pueblo cubano recuerda por su nombre artístico del humorismo Chaflán. Así muchas otras voces destacadas acariciaron los micrófonos tuneros.

El elenco se redondeó con otras significativas personalidades de la profesión, entre ellos Neydo Arsenio García Betancourt, quien desde la más temprana juventud, escuchando la radio, soñó con ocupar un lugar entre los locutores cubanos, una joven voz, apreciada también en su magnitud, Jorge Carbonell López, locutor pro naturaleza de timbre y lectura de firmeza profesional y calidad raigal y Rafael Urbino Santoya.

Entre ellos sobresale históricamente Rafael Urbino Santoya, quien desde Holguín encontró su formación en emisoras como la emblemática radio del Partido Socialista Popular de Cuba, MIL DIEZ, y otras plantas habaneras, hasta radicarse en territorio tunero, después de laborar durante años en la Radio Moscú de la desaparecida Unión Soviética, donde formó parte del colectivo creador de las trasmisiones rusas en español.

El sector femenino tuvo su entrada también en los primeros momentos de Radio Circuito, con la voz de Estrella Murrays. Ella durante la década de los años 60 figuró como patrón de voz femenina de la zona de Las Tunas y, junto a su esposo, Rafael Urbino, se encuentra en la lista de fundadores de las trasmisiones en español de Radio Moscú.

Programas y servicios sociales desde el primer día

Esta fue una radio surgida con emisiones que aún se escuchan con gran arraigo de audiencia, como Ecos de México, el programa que cada día en dos emisiones expresa un acercamiento musical de tradicional amistad hacia el territorio de Benito Juárez, espacio al que la reconocida cantante mexicana, María de Lourdes, en diciembre de 1979, trasladó un mensaje como embajadora de la cultura mexicana en Cuba, significando que le resultaba de interés saber que el programa había surgido con las primeras trasmisiones de la emisora.

Fiesta Oriental, fue también un programa de tradiciones musicales, pero muy especial, pues se dedicaba a difundir música de órgano, con una familia: Ochoa, que cada día se reunía con su público en el humilde teatro que tenía la emisora, donde intercambiaba con el público presente y la abundante correspondencia recibida.

La actual provincia de Las Tunas es dueña de la tradición campesina de la improvisación mediante la espinela. En sus campos siempre resonaban –y aún se escuchan- las voces del hombre de campo improvisando décimas al trabajo. Desde el primer día de su vida, Radio Circuito puso en el aire un programa para estimular esta costumbre, Rumores del hormigo, cuya voz fundamental, permaneció en el mismo hasta el año 2009.

El espacio noticioso también fue un programa inaugural. Caracterizado como los demás del país, era un intento por ofrecerle a los oyentes un panorama de los principales acontecimientos del momento, con informes significativos de la época: la crónica roja, entre otros y algunos comentarios de carácter político con las denuncias correspondientes.

Este noticiero fue sufriendo transformaciones hasta la actualidad, en que surca el espacio entre las 5:30 y 6:00 de cada tarde, y es un vehículo de información, orientación y educación para la sociedad.

Aquella radio que para Las Tunas entrará en el camino de los 60 años de vida, comenzó desde los primeros momentos a suplir una necesidad social de comunicación, ante la real existencia de silencio entre las diversas zonas, donde la correspondencia era nula. En tres horarios: la mañana, el mediodía y el atardecer, se emitía un espacio denominado mensajes y que actualmente se nombra El correo del aire, desde 1980, para informar, advertir o noticiar a la población sucesos familiares de diversa índole como enfermos, fallecimientos y otros hechos.

Radio Circuito irrumpe en la cultura

La ciudad llevaba un ritmo de vida y quería crecer. Entre la juventud se gestaba el intento en la búsqueda del desarrollo cultural. El arte, desde diversas ramas y capas sociales se hacía. La reunión de aquellos jóvenes hizo emerger en los años intermedios de la década de 1950, un proyecto atrayente, poderoso, universal, de proyecciones socioculturales centradas en la promoción y la animación, que dejó huellas aún valederas: Pro–Arte Tunas.

Existe información que evidencia la presencia de la radio local tunera como vehículo, medio y protagonista de importantes momentos del desarrollo de aquel proyecto en el cual interactuaron ambos, pues en oportunidades Pro–Arte apoyó a la radio y en otras ocasiones, la Radio brindó su solidaridad al Proyecto, que, además, estuvo siempre como parte de su contenido.

Testigos del momento, recuerdan que el programa inaugural de Radio Circuito, aquel 20 de septiembre de 1953, contó con la presencia de artistas que gozaban ya del prestigio y reconocimiento social, procedentes todos del Proyecto Pro–Arte Tunas.

La emisora Radio Tunas, desde noviembre de ese mismo año diariamente, a las 8:00 de la noche emite el espacio Remanso Lírico Hatuey, en el que incursionan importantes figuras del arte local, liderados por el poeta del siglo XX tunero, Gilberto E. Rodríguez, acompañado por el trovador René Yasell.

El doctor Pedro Verdecie, una de las más firmes personalidades de la cultura en Las Tunas, figuró también entre aquellos que frecuentó los estudios de Radio Circuito, con el propósito de emitir mensajes culturales, particularmente acerca del pensamiento, la vida  y la obra de José Martí y para defender los  derechos el ciudadano tunero.

Estas dos emisoras prestaron sus micrófonos a los propósitos del Proyecto cultural que se extendió hasta los años de la década de 1960, cuyas esencias aún permanecen en los programas heredados por la actual Radio Victoria; así Radio Circuito y Radio Tunas, acogieron a los miembros de Pro–Arte Tunas, para expresar sus mensajes de promoción, animación, impulso divulgativo y noticioso, pero fundamentalmente para la educación ética, estética y para multiplicar los conocimientos culturales y de defensa de la auténtica música cubana.

Ahora en sus 90, la Radio Cubana, para los tuneros presenta un punto supremo, brillante, en el cual la reflexión ha de formar parte de todas las alegrías, para mirar en torno suyo con certera dimensión de poder apreciar todo de cuánta experiencia válida deberá prevalecer, captar raíces y proyectarlas al mundo digital, sin olvidar las tradicionales ondas hertzianas que serán aún necesarias en el futuro.

 

Alejo Carpentier: argumentos culturales en la radio cubana

Alejo Carpentier: argumentos culturales en la radio cubana

 

El genial escritor cubano, Alejo Carpentier, incursionó en la Radio

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

Ahora la Radio Cubana cumple 90 años de existencia. Alejo Carpentier, uno de sus profusos trabajadores e investigadores, dejó textos medulares que permiten a las actuales y futuras generaciones insertarse en el medio con una carga de ideas de técnica, ciencias, literatura, historia y particularmente un promisorio contenido culturológico para dignificarle.

El universal escritor cubano podría aún esforzarse para detenerse en pensar cómo llevar en los indicadores de la nueva radio de hoy y del futuro, sostenida, además de las ondas hertzianas, el decursar digital de sus razonamientos eternos. Proponemos con ese fin razonar sus argumentos en un libro presentado años atrás.

La editorial de letras cubanas editó en 2003, bajo el cuidado de Lilia Esteban de Carpentier – esposa del genial escritor cubano – el titulo “La cultura en Cuba y en el mundo”, que apareció en todas las librerías del país en las ferias del  libro de 2005 y 2007

Es curioso que esta  obra haya aparecido con escaso significado  para la radiodifusión cubana, que debió acogerlo como texto de interés, por cuanto sus 268 páginas constituyen un homenaje a la Radio Cubana y una demostración concreta de que el medio radial cuenta con las condiciones necesarias para ofrecer por su conducto, mensajes culturales ilustrativos, educativos, referenciales, de origen didáctico, pedagógico, informativo, formativo y crítico, textos que, además, constituyen también excelentes ejemplos de ensayos periodísticos.

En la parte introductoria de la obra, José Antonio Baujin, bajo el título de “La cultura en Cuba y en el mundo y el oficio de revelar de Carpentier”, comienza  describiendo precisamente que  el texto se relacionaron el actuar cultural de la radio cubana: “Con los tres golpes, la conocida danza de Ignacio Cervantes (1847-1905) – “uno de los músicos que más contribuyó a caracterizar un estilo de música cubana, que, con el tiempo, y en expresiones cada vez más populares, se haría del dominio universal” – entre 1964 y 1966 se daba comienzo en Radio Habana Cuba al programa La cultura en Cuba y en el mundo. Era éste una serie de conferencias radiales a cargo de Alejo Carpentier (1904 – 1980)”.

Destaca que el título de la obra se corresponde con el del programa y su contenido en general; desde las propias palabras de Carpentier informa que el fin del programa de Radio Habana Cuba estaba dirigido precisamente a “la consideración de temas que nos incumben directamente, en lo que se refiere  a la evolución cultural de nuestro país, pero, además, a tema que se reseñan las relaciones de la cultura de Cuba con otros países, con otros ámbitos, con distintas escuelas, distintos géneros...”

Ya con esas palabras del propio Carpentier, se está diciendo que la radio estaba siendo portadora de un mensaje cultural de primer orden, con argumentos sólidos de excelencia debido a que procedían de  una de las figuras más prominentes en el desarrollo de la cultura nacional e internacional: Alejo Carpentier.

La obra tiene en esencia un homenaje a la radio, si se tiene en cuenta esta expresión del autor de la introducción: “La cultura en Cuba... podría ser considerada una parte capital de las memorias que Carpentier nunca escribió y que debemos reconstruir a partir de fragmentos de sus obras de ficción, de sus ensayos, artículos y entrevistas, entre otros textos”. Se relata también  a una valoración del concepto de Cultura que hace Carpentier al criticar el mal uso que se le da al terminología literaria, artística, musical, procedente del tercer mundo, calificada como subdesarrollada o de subdesarrollo intelectual, que, según indicó, puede significa  “por el contrario, una posibilidad de universalización”

Baujin complementa que se trata de una serie de programas radiales que respondieron a la necesidad de difundir la obra cultural de la revolución cubana en la época de los años 1960 “y al afán  de enriquecimiento masivo del espíritu de la nación a través de  la cultura artística”.

Significa  que es curioso  el tema sea de actualidad, “en medio de una coyuntura nacional en la que se intenta rescatar aquel entusiasmo primero por convertir la cultura en un baluarte de la emancipación humana y del progreso social”.

En el empeño del libro están voces, plumas y corazones  con apego a la cultura nacional, (Lilia Carpentier – la viuda; Graziella Pogolotti; Ana Cairo Ballester; entre otros); que de seguro son conscientes del paso que se daba, y que también es posible hayan pensado que hacer la compilación serviría como ejemplo de lo que se puede hacer, porque se hizo ya dos veces - la Universidad del aire es otro ejemplo -  y que los radiodifusoras cubanos lo tomarían como paradigma para trabajar la Cultura.

Fruto del archivo de aquel programa, se pudieron rescatar las 32 conferencias que Alejo Carpentier, con su ideal de radiodifusión, preparó, en una terminología, técnica y expositiva apropiada para la radio. En ellas se siente el afán de dotarla de un encausamiento que posibilitara decir por su canal, contenidos verdaderamente culturales y radiófonos, válidos para estudiar su metodología radial.

Sólo apreciando los títulos de algunos de los temas de alta sabiduría  trabajados por Carpentier, se  tendrá una idea del alto valor del libro, y, a su vez, de aquel programa cuyo título es el mismo “La cultura en Cuba y en el mundo”

“Inicios de la novela en América Latina”; “Americanidad y cubanidad”;  en el primero hace un bosquejo de cómo se inició el género en nuestro hemisferio y en el segundo va a la definición conceptual de un sentido de pertenencia para el individuo de  América  y de  Cuba.

La novela en América latina está mirada desde los ángulos del romanticismo al nacionalismo y desde el  pintor Diego de Rivera hasta Miguel Ángel Asturias, pero se ofrecen punto de vista sobre Carlos Fuentes, Arturo Uslar Pïetri, Wilfredo Lam, entre otros  y un acercamiento personal a su propia producción novelística.

Están comentarios de sus obras Los pasos perdidos, El acoso, y El Siglo de las luces; habla acerca de la música en América Latina y dedica tres programas a Heitor Villa – Lobos, otros como   Amadeo Roldán y a Alejandro García Caturla.

En materia de pintura habla de Wilfredo Lam y luego de la literatura en Cuba, para trabajar criterios acerca de Roberto Fernández Retamar, José Ardévol, La Habana, ciudad de las columnas, la música cubana (desde la habanera  a Manuel Saumel y Ignacio Cervantes) y la música contemporánea universal.

Otro contenido de los programas de Radio Habana Cuba bajo el título de “La Cultura en Cuba y en el mundo” fueron las obras completas de José Martí, sabiendo que él mismo era un  seguidor estudioso y practico del pensamiento martiano, no podía  faltar en su proyecto el Héroe Nacional.

Analiza la obra de Miguel Barnet, en “Biografía de un cimarrón” y se refiere a la Etnología y el Folklore de la Academia de Ciencias de Cuba.

También trasciende al asalto al Cuartel Moncada y La Historia me absolverá, al análisis del panorama cubano después del triunfo de 1959, a Simón Bolívar y sus documentos; a Manuel Galich y a Máximo Gómez y su libro “El viejo Eduá”.

Termina la selección de programas de radio de Alejo Carpentier con los temas trabajados por él en Radio Habana Cuba sobre la  vigencia del pensamiento martiano y una aproximación a la década del vanguardismo en América Latina, y la obra poética de César Vallejo”.

 “La cultura en Cuba y en el mundo”, añade, a parte de una valiosa información que debe agradecérsele a la Editorial de Arte y Literatura, un recurso para analizar desde Carpentier mismo, aquella idea de que la radio debía asumir la cultura,  desde una  perceptiva propia del medio. No e algo ocioso ni anticuado hacerlo. Creo que vale la pena.

 

 

Cuba: Una Universidad de pueblo desde la Radio

Cuba: Una Universidad de pueblo desde la Radio

 

El Dr. Jorge Mañach fue uno de los artífices del programa

 

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

Un programa de radio que alcanzó alta, larga y popular trascendencia en la población de Cuba, en sus dos momentos de emisiones al aire, fue “Universidad del aire”, que bien puede tomarse como antecesor de la “Universidad para todos”, que la televisión cubana puso en marcha en 2004.

Con un discurso introductorio del intelectual cubano, profesor y periodista,  el Dr. Jorge Mañach precisó los fines  del programa de radio “El objeto de las disertaciones de la Universidad el Aire es principalmente, despertar un interés en los temas de la cultura. Por consiguiente, no aspiran a impartir conocimientos detallados o profundos, sino más  bien nociones introductorios y generales que abran una vía inicial a la curiosidad de los oyentes”. Era el 13 de diciembre de 1932 en la emisora CMBZ, Casa El Mundo – Salas -, propiedad de M. y G. Salas.

El programa inicial,  después de las palabras de Mañach, tuvo un intermedio musical con música de Johann Sebastián Bach y Weber, y luego la intervención del distinguido profesor universitario Salvador Massip con el tema “Cómo se formó el mundo”. Este contenido formaba parte del primer curso titulado “Evolución de la Cultura”, que se mantuvo en el aire hasta mayo de 1933.

Importantes intelectuales cubanos pasaron por el programa durante su primer época, tales como Lionel Soto, Antonio Sánchez de Bustamante y Montoro, Elías Entralgo, Salvador Massip, Emeterio Santovenia, Jorge Mañach, Emilio Ballagas, Medardo Vitier y Eugenio Florit, jóvenes en su mayoría, quienes el devenir de la sociedad cubana los escucharía y sentiría en el actuar de luchas sociocultural  y de reivindicaciones políticas del país en todas sus dimensiones. 

La segunda época de “Universidad del Aire”, comienza el 9 de enero de 1949, y nuevamente  fue Jorge Mañach quien le dio apertura y las emisiones desde la CMQ Radio cada domingo entre tres y cuatro de la tarde, y fue una etapa extensa dividida en dos momentos, sin considerar como parte los programas anteriores.

En esta oportunidad subieron al micrófono otras figuras de relieve nacional, entre ellas, Fernando Ortiz, Vicentina Antuña; Cintio Vitier; Camila Henríquez Ureña; Carlos Rafael Rodríguez; Emilio Roig de Leuchsenring y Ángel Augier.

Un elemento significativo es que el programa dio cabida a personas de diferentes puntos de vista, incluyendo aquellos individuos de la burguesía que consideraban los propósitos norteamericanos, como ideario a seguir, corruptos políticos y allegados a la dictadura que detentaba el poder. La CMQ, autorizaba todos los planteamientos, al margen de algunos de ellos, y enmendaba así, el concepto de imparcialidad.

Debido a lo anterior, se produjeron sucesos de relevancia cultural y política, en los que intervinieron personas que posteriormente aparecen en la palestra pública, como Armando Hart, Faustino Pérez y Fidel castro, entre otros.

Es significativo que durante gran parte de las emisiones, las conferencias se grabaron, y muchas de ellas aparecieran publicadas en “Cuadernos de la Universidad del Aire”,  que se vendían al público, a precio módico, con el propósito de extender los conocimientos a aquellos que no disponían del aparato de radio o fortalecerlos  en los que si contaban con ese recurso.

Tres etapas caracterizaron el programa “Universidad del Aire”: Desde 1932 hasta 1933, transcurre la primera; desde 1949 a 1952, la segunda y la tercera y última, entre 1952 y 1959 Siempre se mantuvo como director el profesor Dr.  Jorge Mañach, pero fue sustituido de 1959 a 1960, por el profesor universitario, Dr. Luis Aguijar León.

Posteriormente hubo un nuevo intento iniciado el 22 de octubre de 1995, bajo el nombre de “Universidad Popular del Aire”, que llegaba al oyente a través de Radio Rebelde, destinado a darle continuidad a los propósitos emprendidos por el profesor Jorge Mañach.

Este empeño estaba auspiciado por el apoyo mancomunado del Ministerio de Cultura, de la Universidad de La Habana, del Instituto Cubano de Radio y Televisión y la presencia de otras instituciones.

Su coordinador inicial fue Carlos Marchante, del Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de La Habana y los asesores,  la Licenciada Liana Peraza, primero, y Lissette Chió, después; funcionaba como director, Ramón Espígul hijo y el moderador, el Dr. Julio Fernández Bulté.

La sesión inaugural estuvo  cargo del Dr. Armando Hart Dávalos, entonces ministro de Cultura,  el rector de la Universidad de La Habana, Dr. Juan Vela Valdés, y el Presidente del ICRT, Enrique Román.

También hubo entonces en cada domingo desde las doce hasta la una del día, una presencia de prominentes intelectuales nacionales, entre ellos, Dolores  Nieves, Abel Prieto, Enrique Ubieta Gómez, Cintio Vitier, Ana Lamas, Emilio Peña, Darío Machado, Esteban Morales, Juan Triana Cordoví, Osvaldo Martínez, Antonio Aja y Milagros Martínez.

Las conferencias más relevantes de toda la realización radial que constituyó “Universidad del Aire “ en sus tres épocas, ofrecieron temas como la evolución de la cultura en Cuba, Martí, los valores de la cultura musical cubana,  el pensamiento político contemporáneo, la Enmienda  Platt y el plattismo, la Sociedad Económica y amigos del país en La Habana, y la contribución al proceso histórico de Cuba; todos trabajados por Jorge Mañach, Félix Lizaso, Raúl Roa, Orlando Martínez, Camila Henríquez Ureña, Emilio Roig de LeuchsenringElías Entralgo, Fernando Ortiz  y Ramiro Lazo.

La Editorial de Ciencias Sociales de La Habana, publicó en 2001 los resultados de una investigación realizada por Norma Díaz Acosta, que bajo el título “Universidad del Aire, (conferencias y cursos)”, que recoge las ocho intervenciones más relevantes de toda su historia.

Este libro es una demostración de que la radio ha prestado atención al tema de la cultura desde un concepto profundo, y que es posible programas radiales desde la cultura en su modo conceptual diverso, yendo a la argumentación sistematizadora, contextualizada y actual.

Aún se conservan en archivos de La habana ejemplares de los cuadernos de la Universidad del aire, que se vendían a la población por módicos y populares precios, con el propósito de que los contenidos trasmitidos pudieran estar también en las manos de los oyentes.

En estos 90 años de su existencia la Radio Cubana, ha sido vehículo para trasmitir mensajes culturales, por lo general desde sus aspectos más generales y populares, pero ha contado con ejemplos como el de la Universidad del Aire, que indican que no resulta complicado exponer desde el micrófono al aire, temas de infinito contenido.  

 

Cuba ratifica su vocación pacífica

Cuba ratifica su vocación pacífica

...estamos dispùestos a dialogar en igualdad de condiciones... recordó Raúl (Foto del autor)

 Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Guantánamo fue la sede del acto por el 59 aniversario del 26 de Julio. Sólo 55 minutos sirvieron para una vez mas demostrar entusiasmo, amor, entereza y tributar el cálido homenaje de pueblo a los héroes de la mañana de la Santa Ana.

El Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, (PCC), José Ramón Machado Ventura, en el discurso principal de la actividad, reconoció la labor emprendida por los guantanameros, quienes han sido consecuentes a la larga tradición de lucha de sus hijos, protagonistas de una historia emprendida desde los enfrentamientos al sistema colonial español, el combate contra la presencia de Estados Unidos en el país, hasta el presente en que se defienden las conquistas de la revolución.

Machado Ventura convocó a los guantanameros a dar continuidad a los acuerdos del Sexto Congreso del Partido y su Primera Conferencia y a trabajar con orden, disciplina, organización y haciendo los sacrificios que puedan ser necesarios.

Antes, el Primer Secretario del partido Comunista de Cuba en Guantánamo, Luis Antonio Torres Yribar, informó sobre los principales resultados del trabajo guantanamero en el primer semestre de 2012 y destacó que el pueblo guantanamero seguirá luchando para demostrar que sí se puede.

El Primer Secretario del Comité Central del PCC, y Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, General de Ejército, Raúl Castro Ruz, trasmitió un mensaje al pueblo guantanamero y de toda Cuba por el 26 de Julio.

“La gran proeza del pueblo de cubano es haber mantenido la Revolución por más de medio siglo”, expresó Raúl, quien sorpresivamente subió a la tribuna y dialogó con el público sobre la efeméride:

“Este ha sido un acto ejemplar, como debieran ser todos los actos”

Raúl nos recordó la trayectoria histórica que demuestra que “Aquí tiembla la tierra, porque no tiemblan los hombres” y agregó “¡Ni los hombres, ni las mujeres, ni toda Cuba tiembla! Ni los hombres ni las mujeres de toda Cuba tiemblan, y lo hemos demostrado en este más de medio siglo que llevamos de lucha”.

Otro momento interesante de sus breves palabras, que significan mucho y deseo destacar fue cuando manifestó que ahora aspiran, con el apoyo de sus grupúsculos, a que suceda aquí lo de Libia o lo que quieren hacer con Siria. Y advirtió:

“Esta es una islita pacífica, que nos gusta bailar, hacer amistad con todos, incluyendo a Estados Unidos, pero es un pueblito rebencudo y si quieren confrontación es mejor que sea solo en el beisbol o en cualquier otro tipo de deporte, donde a veces ganan ellos y a veces nos toca a nosotros, pero en lo demás no, que nos respeten y ratificó:

“El día que quieran la mesa está servida, como ya se les ha dicho. Si quieren discutir, discutiremos sobre derechos humanos, democracia, sobre todos esos cuentos que han inventado en los últimos años. Vamos a discutir de todo, pero en igualdad de condiciones, porque no somos sometidos, ni títeres de nadie”. Y vamos a debatir – dijo -  los problemas de sus aliados, de la Europa occidental, fundamentalmente.

Acto seguido dijo el Presidente cubano, “… una vez más proclamo aquí nuestra vocación pacífica. No tenemos ningún interés en hacerle daño a nadie pero nuestro pueblo sabe defenderse, aquí no hay que decirle a nadie lo que tiene que hacer”.

Fue una conmemoración muy sentida, patriótica y optimista, en las ideas ratificaron una vez más el juramento de la Marcha del 26 de Julio:

El pueblo de Cuba sumido en su dolor se siente herido

y se ha decidido hallar sin tregua una solución

que sirva de ejemplo a esos que no tiene compasión

y arriesgaremos decididos por nuestra patria hasta la vida

¡que viva la revolución!

Héctor Rodríguez: Evocaremos con el corazón tu noble recuerdo

Héctor Rodríguez: Evocaremos con el corazón tu noble recuerdo

El eterno periodista depoortivo vivirá en el ejempolo de su profesionalismo

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

  

Fue durante una lejana reunión de Subdirectores de Información de la Radio Cubana, y a través de un ocasional, cuando conocí personalmente a Eddy Martin y Héctor Rodríguez, ese mismo instante supe, por intermedio de ellos, de la existencia del corresponsal voluntario deportivo tunero, del municipio de Jobabo, Evaristo barrios, con quien a partir de 1980, sostuve una estimable relación profesional de alta familiaridad periodística.

Fueron los primeros en decirme que Evaristo era un ejemplo del prototipo de corresponsal voluntario deportivo que se necesitaba, un paradigma de periodista deportivo de pueblo.

Contaron que lo conocieron mediante una información que les envió a una trasmisión de pelota que realizaban en Pinar del Río. Se trataba de un encuentro  entre una novena de Jobabo y otra de un municipio de Pinar. Como quiera que Jobabo perdiera, él estaba interesado en dar a conocer en la emisora pinareña el resultado final del juego; aquel suceso se repitió otras veces. Por eso el concepto que emitieron sobre el amigo jobabense.

Al leer la nota de Granma, en que se anuncia el fallecimiento de este extraordinario comentarista deportivo, esta imagen fue lo primero que regresó a mi memoria. Había sucedido en el Circulo Social Obrero que reunía cotidianamente a los trabajadores de la Radio y la Televisión en La Habana.

Muchas emociones pasaron por mi memoria, y con fuerza tremenda la descripción de la medalla de oro de Juantorena en Montreal, que conservo grabada en mi modesto archivo. No olvidaré cómo Héctor parecía que quisiera empujar al  olímpico velocista cubano con aquella frase que repitió con firmeza a medida que Alberto se acercaba a la meta:

“Juantorena, con el corazón; Juantorena con el corazón, Juantorena con el corazón”. Hasta que, finalmente, su voz, casi quebrada pro al emoción, brilló en una exclamación de fuerza inolvidable. MEDALLA DE ORO PARA ALBERTO JUANTORENA….

Admiré siempre su limpia ética. El rigor que se apoderó del éter y la tv cubanas, en un trío que ya no está entre nosotros: Eddy Martin, José Antonio Salamanca y el propio Héctor… Y leí con esa misma admiración su comentario publicado en Granma, pocas horas después de que Ciego de Avila se coronó Campeón. Allí coincidimos en muchas ideas.

Su cátedra quedará por siempre. No olvidaremos su sonora voz. No será posible reducir al olvido a quien   legó siempre su amor por el deporte con el mismo temple que lo prodigó en un escaño de la Asamblea Nacional y con él, se sembró como jardín de héroe en el corazón de cada cubano deportista y revolucionario.

Héctor: así evocaremos con el corazón, tu noble recuerdo.

Los nuevos bríos del 26 en Las Tunas

Los nuevos bríos del 26 en Las Tunas

La Colmenita de Las Tunas puso el punto final de esperanzas (Foto autor)

 

Por Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Ya no hay emulación. La sede se decidirá por rotación. Pero lo que no rotará, será la emoción, el entusiasmo, la alegría y sobre todo, el deseo de que cambiando todo lo que haya que cambiar, podamos festejar como siempre el Día de la Rebeldía Nacional cada 26 de Julio.

Fue un sábado de sol brillante en la tradicional zona de fiestas populares que los tuneros de los últimos 30 años, han calificado como “el tanque de Buena Vista”. Rostros alegres, de todas las edades y profesiones, celebraron el aniversario 59 de los asaltos a los cuarteles Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo y Moncada, en Santiago de Cuba.

Ariel Santana, Primer Secretario del Comité Municipal del Partido, felicitó al pueblo por los éxitos de la nueva etapa de lucha. Destacó los avances en el crecimiento económico, en la salud, primeros lugares en juegos deportivos escolares,  y una alentadora noticia por la calidad de la vida, que indica que este es el único territorio cubano, en que la esperanza de vida alcanza 79 años de edad.

La juvenil Orquesta de Guitarras “Isaac Nicola”, abrió el acto con el Himno Nacional y una pieza del folklore nacional, después una compañía de baile infantil y acto seguido Norge Batista. La foto ilustra la presencia de “La Colmenita de Las Tunas”.

La mañana se vistió de alegría multicolor soleada y un bullicioso ambiente festivo durante toda una mañana en la avenida Camilo Cienfuegos.

Victoria colectiva con sabor a Victor Mesa

Victoria colectiva con sabor a Victor Mesa

  ¡Ponche!: convincente último out en el noveno ining (Foto del autor)

 

Por Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Después de un disfrutado tope entre los equipos de beisbol de Estados Unidos y Cuba, los aficionados marcaron su preocupación por el torneo de la “Semana beisbolera de Haarlem”; a mí también, aunque siempre pienso que para saber si un equipo es bueno, también debe probar las derrotas, que hacen que el estado de ánimo se crezca.

La presentación cubana fue errática en el torneo. Propio de quienes desconocen el terreno adonde se desarrolla una acción, no desconocedores del oficio, sino desconcertados, además porque es un conjunto al que le falta mucho en cuando a sicología de grupo.

Según los más entendidos, hay mecanismos del juego que todavía deben ser bien entrenadas, para conseguir que ese colectivo de poderosos brazos, pueda rendir con el bate en las manos, el corrido de bases y en particular desde la posición de lanzadores. Que son cosas que aprecio, pero no cuento con aval tecnológico mas allá de haber jugado muy mal con pelotas de goma y “al flojo”, en la niñez.

Seguí todos los juegos. Como lo que sí puedo hacer es entrenarme en la fotografía, lo hice, para tratar de obtener una imagen para mi blog y otras para faceook, pero por sobre todo, porque deseaba admirar a los que fueron a buscarnos la alegría allá tan lejos.

Vencimos a Estados Unidos, que es un equipo bien preparado – aunque digan que le falta esto y aquello – y después le dimos opción a Puerto Rico para el segundo puesto, a pesar de que este sí convenció derrotando a todos con una fortaleza que marcará su futuro.

Me gusta la estrategia de Víctor de buscar en todos el potencial que se necesita. Es como darle a cada cual una lección de que individualmente lo que se debe hacer es aportarle al colectivo, pues a la pelota se juega entre todos.

Entre todos los pitchers pusieron su aliento para alcanzar las victorias, y la sangre joven se hizo sentir. Así será cuando la espiritualidad a la ofensiva salga del mutis.

El triunfo, después de largos años fue una victoria colectiva con sabor a Victor Mesa.