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POR EL IDEAL MARTIANO DE JUSTICIA Y TRABAJO

POR EL IDEAL MARTIANO DE JUSTICIA Y TRABAJO

Por: Joel Lachataignerais Popa

         jlpopa@enet.cu joecklouis@gamil.com

 

 

 

 

José Martí, enmarcó en su ideario de lucha principios destinados a lograr una República de Trabajadores, es una determinación presente en su bregar al lado de los humildes, sobre todo trabajadores, obreros de diferentes ramas, con quienes se reunió, convivió y actuó intercambiando ideas, sentimientos y necesidades en México; Guatemala, Honduras, España, Estados Unidos.  

No en balde sus discursos, escritos, razonamientos, mencionan sistemáticamente a la gran masa trabajadora. Dice en uno de sus textos, “A la felicidad del obrero se va por la felicidad de la patria”,[1] se aprecia claramente que es una sola felicidad y al enunciarla, se siente que es parte de su lucha.

Muchas son las banderas que podemos enarbolar en este Primero de Mayo, entre ellas. Las del ideario martiano de justicia y trabajo, que irán junto a las consignas lanzadas por Central de Trabajadores de Cuba CTC, cuenta con singular interés.

Recordemos que nuestro Héroe fue de los primeros en ofrecer criterios acerca de los sucesos de Chicago, en donde Martí ofrece sus criterios sobre el naciente movimiento obrero norteamericano y europeo. Por estos días, vale la pena releer estas opiniones, que conducen a conocer cómo Martí toma conciencia de la importancia de los obreros como fuerza de lucha.

En Hombre de Campo, Martí ha dicho”… nadie tiene derecho a lo que no trabaja…”; en sus fragmentos publicados en el Tomo 22, manifiesta que “Sólo el trabajo directo fructifica”, en el artículo Trabajo manual en las escuelas, dice: “he ahí el gran sacerdote, un sacerdote vivo: el trabajador” y una idea, que todos conocemos bien, es aquella que fundamenta sus aspiraciones para lograr una República de trabajadores: “… se nos viene encima, amasado pro los trabajadores, u universo nuevo…”, escrito en un periódico hondureño en 1886.

El destacado historiador e investigador cubano, ya fallecido, José Cantón Navarro, en su texto “Una revolución martiana y marxista”, publicada por el centro de Estudios Martianos en 2008, recoge un análisis del pensamiento del Apóstol de la independencia de Cuba en torno a sus principios sociales y puntos de coincidencia con los de Marx, Engels y Lenin.

No define a Martí como marxista, porque no es posible debido a factores objetivos bien definidos en la obra, pero si da cuenta de un acendrado interés por conocer las intimidades de los humildes fundamentalmente obreros sencillos de diferentes especialidades. Hay capítulos esenciales en ello: aquel en que se refiere a los criterios vertidos por Martí con motivo de la muerte de Carlos Marx, donde declara admiración no sólo por a figura sino por sus proyecciones como luchador y de sus ideas; otro en el cual Cantón define opiniones de Martí sobre los conceptos de patria, en el cual determina que ese concepto ha estado ligado siempre a un fin que demuestra el ideal de construir una patria de trabajadores y el otro en que analiza los vínculos de Martí con los primeros comunistas cubanos.

Son reflexiones muy modestas, que no pretenden convertir innecesariamente a José Martí en algo más que lo que es, un pensador de su época que está viviendo el momento y que en su amplia lectura, su cultura sobredimensionada, logra expresar conceptos, criterios, opiniones, que están muy cerca de aquellos, y que, por una vía diferente, le hace pensar en una república para los trabajadores.

Después el libro va a los contemporáneos, desde Julio Antonio Mella, quien toma conciencia de Martí a través de sus lecturas y desde Carlos Baliño y se define el criterio de la necesidad de investigar en profusión el misterio del pensamiento martiano y llega Cantón Navarro  hasta Fidel Castro Ruz, quien no sólo declaró a Martí autor intelectual de los suceso  del 26 de Julio de 1953, sino que ha sido, desde su niñez lector asiduo, estudioso investigador, promotor y realizador de todo cuando expuso en sus textos el Héroe cubano. Muchos en el mundo le consideran como el más profundo seguidor de José Martí.

Estas son razones para que los cubanos desfilemos también este primero de Mayo con el autor intelectual el Moncada, porque sabemos que en su ideal preconizaba una república para trabajadores.

El, como Apóstol, como ardiente intelectual, pensador, forjador de la Guerra Necesaria y del ideario que analiza realmente para que nos quieren los Estados Unidos, marchará en todas las plazas de la provincia de Las Tunas, como en todas las plazas de Cuba, para seguir advirtiendo, que como él dijo: “… quien se levanta hoy por Cuba se levanta para todos los tiempos” y que “un error en Cuba es un error en América un error en el mundo”.

 

 

 

 

 



[1] Las citas son tomadas de las obra completas de José Martí, Editorial Nacional de Cuba, La Habana,  1963

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