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LAKASTAGNER

UN PEDACITO PARA TI

UN PEDACITO PARA TI

Por: Joel Lachataignerais POPA
         
jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

Cuando el Cuarteto D’ Aida rompía corazones, entre aquellas cuatro voces se distinguía con fuerza y rubor, la voz de Omara Portuhondo. Se matizaban con alta distinción Elena Burke, Moraima Secada y Teresa García Caturla.  Donde irrumpían, hacían una particularidad noticiosa. Eran prácticamente únicas. Fue el triunfo de la Revolución el momento en que se hicieron más artistas del pueblo que antes. Si porque es innegable que desde que yo tenía edad de andar con pantalones cortos y que no había televisión en las casas – eso empezó cuando ya alcanzaba quince años  y no en todas las casas - entonces ya eran famosas y muy conocidas.

Las escuchábamos alternando con Benny Moré, Rolando Lasserie, Gina León, Meme Solís y su cuarteto, Pacho Alonso y la gran Orquesta Aragón entre otros muy buenos. Pero los espectáculos inaugurales del Carnaval de cada ciudad y hasta los pueblitos más lejanos del país, tuvieron alguna vez la presencia de aquellas cuatro mujeres de oro.

A mi me gustaba aquella tempestad de Teresa, cuando en un fogoso número de título altamente bailable, saltaba con sus pasillos populares y micrófono en mano repitiendo ‘que yo me llamo Teresa’, y las demás –con Omara al frente  - le tiraban un coro que decía casi siempre ‘Gózalo mulata, gózalo’ y todos los que estábamos en el sitio aquel carnavalesco, bayamés, santiaguero, manzanillero, tunero, cubano: donde fuera, repetíamos el coro y rompíamos zapatos, y escribíamos páginas para el recuerdo, que hoy son glorias individuales, colectivas, populares, de la razón nacional.

Después aquellas se separaron. Le comenzaron a rendir tributo a Aida, como solistas, cuando aquella no pudo seguir en el grupo dirigiéndolas y la muerte indicó un camino diferente.

Y el tiempo pasó. Y Omara escribió páginas. Hasta que su figura universal paseó los escenarios  insospechados y se repitió a sí misma, como  representación identitaria cubana integrando el ‘Buena Vista Social Club’.

A ella la grandeza la toca una y otra vez en reconocimientos nacionales e internacionales. Los grandes así son. Un día, otra vez de nuevo, varias veces la profesionalidad le aguarda la propuesta de un premio: esa embajadora de la cultura cubana, sencilla y noble… su voz acaricia la cima.

Su voz, su musicalidad, la calidad humana que lleva dentro, son de alta competitividad. No en balde ha sido parte del grupo excepcional de cubanos que han sido nominados varias veces para recibir en los Estados Unidos de Norteamérica el premio Grammy Latino: pero no. Los cubanos no pueden ser gratificados allí. Las Vegas, como otros tantos sitios del ‘norte’ están vedados para los cubanos. El gobierno de allí los ha vedado.

Existe un incómodo, incomprensible y ridículo documento que lleva ya casi medio siglo impidiendo reconocer la cultura, torpedeando las relaciones humanas entre cubanos y norteamericanos. Injustificadamente el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, dificulta hasta esto: recibir un premio.

Pero esta sería la primera vez que las puertas de Las Vegas se abrieron. La gran Omara pudo ir esta vez a demostrar que no hay razón para impedirlo. Pudo ir, para demostrar por qué una abrumadora mayoría de los integrantes de la Organización de Naciones Unidas, votó el 28 de octubre contra el bloqueo, y contra todas las decisiones norteamericanas contra el pueblo de Cuba.

Fue el premio Grammy a su disco Gracias, el mismo que en mayo de este año recibió el Gran Premio de la Feria Internacional Cubadisco 2009; y fue una loa gigantesca junto al disco del excelso pianista Chucho Valdés, grabado con su padre, que sentenciaron una verdad impresionante en el título del premiado: Juntos para siempre: así quedarán ellos dos y la gran Omara en esta historia breve de premiaciones: unidos eternamente en la primera vez, que puede repetirse muchas más ocasiones: Ojala sea.

Y allí brilló. Como ha brillado siempre. Por eso su penetrante voz pletorica de pasiones cantó con breves palabras salidas del corazón, - así como me ha llegado desde que llevaba pantalones cortos como una carga señorial de sentimientos -,  y criticó ‘…estaríamos mejor sin el bloqueo…’, y más aun cuando dijo que su premio lo podría compartir ‘entre  todos, un pedacito para cada uno’.

Es por eso que, recordando todas las veces que nos encontramos consciente o inconscientemente, en una de las entrevistas que pudimos hacerle en algún carnaval, o en un encuentro festivo del sindicato o la ‘Unión’ de los periodistas, traslado un abrazo de pueblo expresado en un mensaje sencillo y modesto: ‘ Felicidades: Omara, UN PEDACITO PARA TI”.

 

 

 

PERTINENCIA DE LA CATEDRA MARTIANA DE LA UNIVERSIDAD LENIN DE LAS TUNAS

PERTINENCIA DE LA CATEDRA MARTIANA DE LA UNIVERSIDAD LENIN DE LAS TUNAS

Por: Joel Lachataignerais Popa

          jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

La actividad de las cátedras martianas alcanzan un notable significado en todas las entidades cubanas en las que se constituyeron, fundamentalmente en las aulas, desde las escuelas primarias, hasta las universidades.

La defensa de una tesis de maestría, alcanza un rigor de profundidad investigativa, que provoca en los aspirantes una fuerza de concentración y stress que luego se guarda en las memorias significativamente.

El 6 de noviembre de 2009, asistí al acto de defensa de un amigo. Un maestro, profesor universitario, formador de maestros en la Universidad Pedagógica ‘Pepito Tey’, de Las Tunas y actualmente profesor de la Universidad Lenin, su condición de  martiano, no se hicieron esperar.

Fue una exposición muy concisa. Se pudieron conocer cosas muy interesantes: El definió dos esenciales conceptos para desarrollar el análisis que sometía a su consideración: pertinencia cultural y extensión universitaria.

En el primero comenta: Es evidente que los factores artísticos, o estéticos pueden jugar una notable influencia en la consecución de la pertinencia cultural, por ello cuando se trata de una obra de arte, utilizada en el proceso docente – educativo con  finalidad axiológica las posibilidades de éxito son altas, en tanto el ser humano tiene una especial predisposición hacia lo bello.

Todo sistema de influencias culturales y educativas que se desarrolle desde la calidad como premisa, y sea capaz de recorrer el camino de lo afectivo, alcanza dimensiones  significativas en el sujeto que lo conduce a conductas  consecuentes con un objetivo determinado,  o con un sentido de la vida que se forja a partir de una determinada escala  valorativa. Cuando ello sucede puede hablarse de pertinencia o más aún de pertinencia cultural…

De ahí que: de lo  estudiado  hasta aquí es posible afirmar que  se logra pertinencia cultural como resultado de la aplicación de la ciencia a una determinada aspiración, lo que  demanda la conjugación de factores objetivos y subjetivos que al integrarse en una imbricación dialéctica, expresados en configuraciones  determinadas que pueden conducir a la conformación de una dimensión de orden superior que en este caso es la pertinencia cultural, como  el resultado de un proceso en el cual la calidad juega un papel determinante, que se expresa en una influencia no solo transformadora del objeto, sino también creadora, lo que ha de traducirse en una determinada manera de actuar del sujeto. Ello, necesariamente, transita el camino de lo afectivo.

Entonces, como la actividad de la Cátedra Martiana de la Universidad Lenin, de Las Tunas se expande en realidades extradocentes, define el concepto de Extensión Universitaria, por lo que manifiesta que extensión universitaria ha evolucionado desde su surgimiento, y en el caso concreto de Cuba, forma parte del proyecto educativo que conjuga armónicamente tres dimensiones: curricular, ideo política y extensionista. 

Se refiere a la Historia de las extensiones universitarias en Cuba y el mundo e indica que Fue Simón Rodríguez, el maestro del Libertador Simón Bolívar, quien por primera vez comenzó a utilizar el concepto de extensión cultural, lo que hoy se denomina extensión universitaria, vinculado al desarrollo pleno del individuo en su más amplia dimensión cultural. El maestrante, Recaredo Rodríguez Bochs, declaró también que: Un  momento importante en el devenir histórico de la actividad difusora de la universidad latinoamericana está asociado a la figura de José Martí, quien expresara en su obra (Nuestra América, 1891, O. C. T. 6, p.11) que la universidad europea tal y como había sido concebida originalmente no tenía cabida en América y debía ceder paso a la universidad americana. Fue también quien proclamó que al mundo nuevo habría de corresponderle una nueva universidad. Concepción cuya vigencia nadie negaría.

Acto seguido precisa que La universidad se ha transformado y con ella la extensión universitaria con nuevos contextos y realidades que debe enfrentar. Leyva. L (2005) Tesis de maestría, y penetra en el análisis de la actividad que desempeña la Cátedra Martiana’ de la Universidad Lenin, para determinar, que este grupo de trabajo formado por profesores ya alumnos de este alto centro docente, fue constituido el 10 de octubre de 1992 y es una de las más sobresalientes de Cuba.

Se crea con los objetivos de dar a conocer entre la comunidad universitaria y en el territorio el pensamiento martiano a la luz de los nuevos acontecimientos y retos que impone el mundo de hoy e interiorizar los valores que se encuentran en las vidas de los  héroes de la patria  y especialmente en la figura de José Martí, en defensa de la identidad y de las raíces más  auténticas de la nacionalidad cubana y su actividad cubre las siguientes direcciones docencia, superación, investigaciones y postgrados.

De modo general, la pertinencia de la Cátedra Martiana de la Universidad Lenin, de Las Tunas se demuestra porque a través de sus 17 años de existencia, ha organizado numerosos eventos científicos y varios de sus miembros han asistido a los más importantes eventos nacionales e internacionales sobre José Martí.

Además, ha logrado, a través de su devenir histórico, una labor en el seno de la comunidad universitaria, en la provincia, en el país y a escala internacional, signada por la calidad, lo que le ha permitido un impacto transformador en numerosos sujetos, fundamentalmente jóvenes, en los que se ha producido una transformación creadora con sustentación axiológica, al tratarse de sujetos que logran atesorar nuevos valores

El tribunal felicitó al maestrante, Recaredo Benito Rodríguez Bochs y le otorgó la calificación de  Excelente.

Un brindis, abrazos de la familia, obsequios de sus compañeros de trabajo y un mensaje de la Sociedad Cultural José Martí, cerraron el emotivo momento en que Recaredo Benito Rodríguez Bochs.                               

 

 

 

  

 

 

JUNTOS, ADELANTE, EN LA HORA DE LOS HORNOS

JUNTOS, ADELANTE, EN LA HORA DE LOS HORNOS

 

 

 

Por: Joel Lachataignerais Popa

         jlpopa@enet.cu  jjlpopa@yahoo.es       

 

 

Las ideas de José Martí desde  diversos ángulos de su amplia cosmovisión, centran el contenido general del Encuentro Internacional de Cátedras Martianas que reúne a más de un centenar de ponentes de Venezuela, Brasil, México, Puerto Rico y Cuba.

Son varias las naciones latinoamericanas que han albergado estas reuniones que devienen foros reintercambio fructífero entre profesores, promotores, estudiosos, investigadores, periodistas, animadores socioculturales, que trabajan profusamente la vida y obra del Héroe Nacional de la República de cuba, José Martí Pérez.

El programa depara dos momentos de interés dedicados a la presentación de publicaciones; el ilustre norteamericano James Cockcrof, firme y comprometido  conocedor de la vida y la obra de José Martí, trae dos títulos, que llegan a los cubanos de la mano y voz de la ensayista Marlene Vázquez, “Cuba en mi sangre”, y "Norteamericanos”, que provoca el interés, sobre todo porque le recordamos en sus palabras del I encuentro Internacional ‘José Martí por el Equilibrio del Mundo’, cuando evocó la necesidad que hay en el mundo – fuera de cuba y con énfasis en los Estados Unidos,  – dar a conocer en todo su esplendor a José Martí, sobre todo en su país, donde cuando lo conozcan mejor, se darán cuenta de que la Historia de los estados Unidos, de entre los siglos anteriores y hasta la primera mitad del XIX, está escrita con fidelidad por José Martí, quien fue testigo de aquellos instantes conmovedores y fundacionales de la gran nación del Norte,  y de sus propósitos.

También resulta placentero para  las manos de seguidores de lecturas especializadas, la presentación de los Anuarios Martianos, - publicaciones resúmenes del quehacer del Centro de Estudios Martianos (CEM) de La Habana - en sus tomos 28, 29, 30 y 31, a cargo de Carmen Suárez y el texto, “Los niños de América responden a José Martí”, por la prestigiosa investigadora cubana Lidia Turner.

La organización de dos paneles, el primero el día titulado: “José Martí y el 50 Aniversario de la Revolución cubana.” y el segundo para rememorar con el título mismo la celebración este año del  “120 aniversario de La Edad de Oro”, tiene la presencia de 167 ponencias, en las que intervienen académicos, investigadores, profesores, estudiantes, integrantes del Centro de Estudios Martianos de La Habana, de la sociedad cultural José Martí, del Movimiento Juvenil Cubano de Estudios Martianos, de las universidades cubanas, entre otros .Entre ellos estará una delegación de la provincia cubana de Las Tunas, que integran: los doctores Ada Bertha Frómeta Fernández, Alberto Velázquez López, José Ignacio González Reyes y Frank Arteaga Pupo; los Master, Ricardo Enoa Leyva, Maritza Batista Batista, Ariadna Álamo Vega, el Ingeniero Arian Ernesto Figueroa Pérez, los licenciados Recaredo Benito Rodríguez Bochs y Erian Cartaya Peña y  un representante de la Federación de Estudiantes Universitarios, Ismaray Velázquez López.

Secundan esta representación el centro de Estudios Hostosianos de Puerto rico, las universidades Autónoma y de Guadalajara, ambas de México y dos centros de altos estudios brasileños, de Pernambuco.

 Las Cátedras Martianas de Latinoamérica se reúnen, se reconocen, amplían los conocimientos sobre José Martí y cimientan bases para crear con su actuar, la continuidad que brindará el espíritu de la América Nuestra en la extensión que él pedía a la Universidad Nueva, para se diera desde Cuba, la futura universidad americana.

 

                                     

                                              

 

 

 

 

 

CERRÓ LOS OJOS LA MADRE DE UN HEROE

CERRÓ LOS OJOS LA MADRE DE UN HEROE

Por: Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Hace unos meses, cuando íbamos a rendirle tributo al aniversario de José Martí en la Plaza Martiana de Las Tunas, leí una carta escrita por Gerardo Hernández Nordelo,  al niño tunero que mantiene relaciones amistosas con él: Andy estaba allí en el acto con su abuelita. Era una carta tierna, muy dulce, amorosa profundamente.

Gerardo le habla al niño de su vida y le pregunta cosas diversas sobre Las Tunas. Recuerdo que le dice admirado que es un niño afortunado porque conoce muchas cosas de su ciudad y personas importantes: se refería –entre ellas- al arquitecto que construyó la Plaza Martiana de la hospitalaria ciudad oriental: Las Tunas, y agregaba con desenfado feliz, que tenía varios compromisos con el niño: venir a Las Tunas, conocerlo a él y a su familia, caminar las calles tuneras, conocer a sus amigos y estar en la Plaza Martiana…

Hay un segmento de la carta tenue, dulce, pero recogedor: Gerardo le habla al niño de su madre. Le dice que él no la puede ver por la televisión con los demás, porque ella está enferma. Le explica dalladamente que su querida mamá hizo lo que pudo, pero ya llegó un momento en que, junto a su edad, la enfermedad, que le hizo perder parte de la memoria, impidió que pudiese estar junto a las demás.

Cuando me enteré de su fallecimiento en el mediodía del 2 de noviembre, vino a mi mente esta carta hermosa, llena de cariño y de nostalgias, pero a la vez cargada de emotividad y del vigor heroico de los hombres virtuosos. Y tuve su rostro ante mí, tal como la foto que ilustra esta reseña.

Sé que para Gerardo será muy triste y duro allí solo, lejos, por la distancia geográfica, pero cerca, por el amor y apoyo que todos, incluyendo al niño tunero Andy, - a nombre de todos los niños de Cuba – le ofrecemos, sobre todo en este minuto.

Se cerraron los ojos de Carmen Nordelo Tejera, - la madre del Héroe - pero en su sueño largo y difícil, se abrirán los corazones y nacerán las rosas de algún amanecer, para que Gerardo Hernández Nordelo, - hoy encerrado por la injusticia cobarde mafiosa, vil -, vuelva a su cuna y la visite en su sitio definitivo para colocarle un beso de paz en la losa Patria. Entonces le dirá como Martí a su progenitora: Mírame, madre, y por tu amor no llores:/Si esclavo de mi edad y de mis doctrinas, /Tu mártir corazón llené de espinas, / Piensa que nacen entre espinas flores”

 

 

LA PELOTA: ESA PASIÓN

LA PELOTA: ESA PASIÓN

Por: Joel Lachataignerais Popa          

 jlpopa@enet.cu  joeklouis@gmail.com

 

Aunque me digan que el fútbol es lo máximo, prefiero la pelota, el béisbol, o baseball. No sólo porque a los cubanos nos guste tanto, es que me resulta aburrido el ‘corre – corre’ que se arma durante largo tiempo detrás del balón y a veces termina con un incomprensible resultado de empate. Además, es insoportablemente violento y a la vez influye egoísmo y falsa superioridad. Claro, también honor y gloria. No lo niego. La pelota no, la pelota es la pelota, sobre todo en Cuba.

Entre las actividades que más entretiene a los niños cubanos se encuentra la ‘pelota’, ese deporte que aprendí a leer en inglés BASEBALL y que realmente sería algo así como decir base bola. Con mi hermano Edel y teniendo como público a mis hermanas Isel y Dubel, Zenaida, mi madre y Luis Felipe, mi padre, utilizábamos el patio de las casas – según donde estuviésemos – y allí dábamos la voz de ‘play ball’, es decir: ¡a jugar!.

A veces teníamos una pelota de goma que ‘Santa Claus’ disfrazado de papá nos dejaba en algún lugar de la habitación que ocupábamos para dormir. En oportunidades en la finca santiaguera, entre las lomas que esconden la bella ciudad del Oriente cubano, alguien nos prestaba una pelota que fabricaban utilizando un corazón de cuero al que le situaban envuelto en redondo fibras de hilo duro y luego forraban con ‘esparadrapo’: eran realmente buenas y duras pelotas; pero en muchísimas ocasiones usábamos recortes de ‘tuza’ de maíz, es parte dura donde se alojan los granos, que alguien  -el tío Carlos, por ejemplo- se encargaba de hacer bien pequeño y algo redondo para que los niños imaginaran el esférico necesario para recibir, tirar y batear.

Por la radio escuchábamos los juegos de pelota. Recuerdo los equipos: Habana, Almendares, Cienfuegos… tenían colores: el azul, el verde, el rojo y el anaranjado. También tenían una mascota representativa: el elefante, el alacrán, el tigre y el león. A mi me afiliaba el color azul… pero aquellos animales no me eran muy familiares, no me afiliaba a ninguno.

Había un narrador que solía emitir una imagen del bateador ponchado que recuerdo bien: ‘Se quedó con la carabina al hombro’, a veces alguno de los actuales comentaristas rememoran aquella descripción del hombre que no logra batear y se va al banco con  tres strikes.

Crecí oyendo hablar de pelota, defendiendo que debía escribirse baseball y pronunciarse béisbol, pero realmente aprendí a conocer bien el juego cuando estaba en el Servicio Militar, cuando una amiga me hizo frecuentar en La Habana el Estadium del Cerro, hoy Latinoamericano, donde me obligaba a escuchar la transmisión por radio y mirar al campo… y aprendí bastante, lo mínimo máximo.

Ahora tenemos equipos que representan muy bien el país. En cada municipio hay un conjunto que hace la temporada provincial de donde salen los jugadores que integran el elenco que defiende a la provincia y de ese grupo de equipos se escogen los que nominan el equipo CUBA, que luego batalla en centroamericanos, panamericanos, mundiales, copas de diversas nominaciones, y nos traen el alegrón o la congoja.

Desde hace varios años en mis conversaciones con amigos, mi análisis indican que desde 2007,  los equipos de provincias menos favorecidas históricamente, alcanzarán el triunfo progresivamente y que aquellas ‘estrellas’ deberán ahora esperar varios años para derrotarlas. De modo que veremos en el trono a Ciego de Ávila, Isla de la Juventud, Guantánamo, Las Tunas, Granma, Holguín… mientras Pina del Río, Industriales y Santiago de Cuba, deberán esperar su tiempo. Mi imaginación, que tiene resultados ya, aprecia también fuertes encontronazos, pues esta figura, introduce alta competitividad.

El domingo primero de noviembre comenzó la Serie Cuarenta y Nueve: La Habana contra Villa Clara. Fue un excelente encuentro en que durante 8 innings, nadie anotó, se batearon  sólo 9 hits ente los contendientes y la carrera del triunfo fue anotada cerrando el octavo a favor de los habaneros, quienes se hacen llamar ‘vaqueros’. El juego cerro 1 para La Habana y 0 para Villa Clara.

Brillaron los muchachos que hemos visto otras veces en el Podio, y atletas de éxito en la arena internacional, nos hicieron pasar momentos de sano esparcimiento. Son ellos quienes van y vienen con la bandera en el pecho puesto en el corazón y que levantan el honor de ser representantes de la Patria en cualquier terreno.

En aquellos tiempos de pelotas con trocitos de ‘tuza’, escuchaba hablar de ‘grandes ligas’. Hoy también. Y supe siempre que había calidad en esas ‘ligas’. Pero lo que aquel niño nunca comprendió era que había figuras que cambiaban hasta sus nombres para representar a otros, y que se canjeaban y canjean como si fuesen cajitas de chicles, automóviles y suites de hoteles de primera categoría. Cuando creí,  los comprendí menos.

Prefiero los Omar Linares, Antonio Pacheco, Orestes Kindelán, Lourdes Gourriel, el tunero Hermidelio Urrutia y otros, que como Teófilo Stevenson, pusieron muy en alto la condición humana aquella que se guarda en la mundialmente sabida frase que refleja un deporte verdadero: Mentes sanas en cueros sanos.

¡Ah!; y como decía mi suegro: el deporte es la mejor guerra que se debe echar, esa no mata ni destruye a los hombres.

 

 

EL PRESIDIO POLITICO DE JOSÉ MARTÍ (2)

EL PRESIDIO POLITICO DE JOSÉ MARTÍ (2)

Por: Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

 

Como se ha dicho antes: El cuatro de marzo de 1870 habían transcurrido casi cinco meses de prisión para José Martí Pérez, Fermín Valdés Domínguez  y sus compañeros. En apenas ciento cincuenta días, el Gobierno de España mediante su representante en Cuba, no tuvo tiempo de definir una decisión. Entonces es que se produce el Consejo de Guerra Ordinario que votó por unanimidad para aprobar la condena de seis años de prisión para José Martí, deportaba a Eusebio Valdés Domínguez y a Atanasio Portier y sanciona a seis meses de arresto mayor a Fermín Valdés Domínguez.

Cinco días después, el Auditor de Guerra de La Habana, decide que lo acordado se cumpla, pero anula la sanción de Atanasio Portier y ordena que este sea juzgado nuevamente en plenario por un fiscal. En la misma determinación, envía a Fermín Valdés Domínguez a cumplir su arresto en la Fortaleza de La Cabaña y declara sobreseído el proceso seguido contra Santiago Balbín y Manuel Sellén.

El día 22 de marzo, en la cárcel Nacional, José  Martí recibe la notificación de condena junto a los hermanos Eusebio y Fermín Valdés Domínguez, pero no es hasta nueve días más tarde que le indican el sitio donde va a pasar sus seis años de condena: El Presidio Departamental de La Habana, donde radican juntos el presidio y la cárcel, pero el traslado hacia ese lugar no se cumple hasta el 4 de abril, cuando le destinan a la Primera Brigada de Blancos.

Allí le colocan el número 113 y toman la información personal que lo registran como soltero, diecisiete años de edad, regular de estatura; color ‘bueno’; cara, boca y nariz regulares, ojos pardos, pelo y cejas castaños; barba lampiña y, entre otra señas particulares, se indica una cicatriz  en la barba y otra en el segundo dedo de la mano izquierda.[1]

Al día siguiente le cortan el cabello y se viste con ropas de presidiario; le fijan en el tobillo de la pierna derecha un grillete, unido a la cadena que presiona su cintura y es destinado a trabajar en las canteras de la prisión, conocidas como Canteras de San Lázaro. Cada amanecer el niño de sólo 17 años, José Martí Pérez, es conducido junto a otros prisioneros, a este lugar en el cual ha de permanecer trabajando hasta doce horas bajo el sol con la exigencia de duras faenas.

Sus padres realizan gestiones para aliviar las penas del hijo. Doña Leonor Pérez, mujer educada, letrada y con cierta facilidad para escribir y regirse por esa vía, se dirige al Gobernador Superior Civil solicitando indulgencia para el menor de edad, y el padre Mariano Martí, hace gestiones ante el arrendatario de las Canteras, señor José María Sardá, pidiéndole que se dirija a su amigo el Capitán General de la República y le pida atenuar el castigo que recae sobre su primogénito. 

Es muy conocida la fotografía en que José Martí aparece con ropas de prisión, sin pelo, de pie con el grillete en el tobillo, en la cual expresa una dedicatoria a su madre, Doña Leonor: Mírame, madre, y por tu amor no llores:/Si esclavo de mi edad y de mis doctrinas,/Tu mártir corazón llené de espinas,/Piensa que nacen entre espinas flores”, Este regalo lleva la fecha de agosto  28 de 1870.

Poco después es trasladado de sitio para otro donde le sea menos dolorosa la actividad en la cárcel y finalmente lo disponen para La Cabaña, enfermo y con los ojos afectados por la cal. Entonces el Capitán General, conmuta la condena y lo envía para Isla de Pinos – hoy Isla de la Juventud – adonde llega en calidad de deportado el 13 de octubre de 1870.

José María Sardá, quien lo toma bajo protección, lo lleva para su finca conocida como EL ABRA, y allí Martí  convive con la familia del apoderado durante  dos escasos meses hasta que  parte hacia La Habana el 18 de diciembre, después de que Doña Leonor suplica al Gobernador General que le conceda permiso a su hijo con el fin de  marchar a España y que pueda estudiar. En diciembre realiza una furtiva visita a la prisión donde antes estuvo, al parecer para despedirse de sus amigos y luego sale con destino a España.

Durante 1871, en Madrid,  escribe “El presidio Político en Cuba”, donde describe los dolores vividos en prisión. Hay un párrafo que aparece al final de esta obra, muy oportuna ahora, para quines como René, Fernando, Gerardo, Ramón,  Antonio, y cientos de miles de luchadores por la paz, permanecen injustamente en prisión; refiriéndose a España, - como hoy los CINCO y otros muchos, pueden referirse a Estados Unidos - escribe Martí casi al final de su obra: Ahora, los padres de la patria, decid en nombre de la patria que sancionáis  la violación más inicua de la moral, y el olvido más completo de todo sentimiento de justicia”[2]

¿Qué dirían entonces los periódicos norteamericanos y españoles sobre todo esto?.



[1] Esta información que aparece registrada en José Martí cronología1853 – 1895 de Ibrahim Hidalgo Paz, Editorial de Ciencia Sociales, La Habana 1992.

[2] José Martí, Obras Completas, T. 1, pagina 74, Editorial Nacional de Cuba, 1984.

EN NUESTROS CORAZONES ESTA CAMILO.

EN NUESTROS CORAZONES ESTA CAMILO.

 

Por: Joel Lachataignerais Popa

         jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

 

Ada Bella Pompa, fue una de las integrantes del pelotón MARIANA GAJALES, aquella legendaria agrupación femenina fundada por Fidel Castro Ruz, para demostrar que las mujeres también tienen talento para expresarse como militares. En una visita a su casa, buscando recuerdos de Camilo Cienfuegos a propósito del trigésimo aniversario de su desaparición física, me dijo que no podría decirme nada, pero que me iba a llevar donde una mujer que tenía recuerdos de Camilo y del Che, ‘porque aquella combatió a las órdenes del Che y conoció a Camilo’

Nos trasladamos a Boyeros, en Ciudad de La Habana.- un  sitio aledaño al aeropuerto Internacional ‘José Martí’.  En la vivienda, rodeada de árboles frutales, Chabela, el nombre de guerra de Rosalín Labrada, la mujer soldado de las tropas del Che. 

Chabela nos contó que conoció a Camilo Cienfuegois, en el Campamento ‘La Piedra’, situado en las proximidades del lugar conocido como San Pablo de Yao, en el firme de la Sierra Maestra.

“Fue un día en que había una acción en la cual ella no participó y se quedó en el campamento, donde también  estaba Lidia Doce,[1]  esperando órdenes. Camilo llegó y enseguida lo que me impactó fue su forma de ser, el modo de tratar a los demás, su cortesía con la mujer. Enseguida se produjo un diálogo conmigo y con Lidia: recuerdo que se interesó por la comida, por la salud de la tropa, la economía que estábamos manejando para obtener alimentos; también indagó de esas cosas con Lidia, y le entregó dinero para que pudiese operar sin dificultades en sus misiones”

Rosalín Labrada, (Chabela), relató que Camilo le preguntó qué hacían allí las mujeres, ella le informó de cuantas cosas podía hacer una mujer guerrillera, a parte de participar en los combates. Luego de rectificar lo que acababa de escuchar, él le dijo: “Voy a pedirle al Che que me permita llevarte conmigo. Me gustaría tener en la tropa una mujer así, porque de esa manera no se me raja[2] ningún hombre”

“Entonces fue cuando llegó un fotógrafo que nos había hecho unas fotos días antes y vino a traerlas. Camilo las miró y me pidió una. La volvió a mirar y la guardó en su camisa. Días después de primero de enero de 1959, cuando ya estábamos en La Habana, me encontré con él. Vino a saludarme y sacó la foto del bolsillo: ¿Te acuerdas?: Es la foto de mi novia, dijo…y la volvió a poner en su bolsillo… ”

“A mi me causó buena impresión Camilo. Tenía una forma muy amable de tratar a los compañeros; él trataba a los demás como si hubiera mucho tiempo que los conociera. Yo me quedé muy contenta con Camilo”

Ella lo recordaba con dolor, con tristeza y admiración, me dijo, porque pudo ser su Jefe: “me quedó ese recuerdo de cuando fue a hablar con el Che para que me dejar ir con él… Lo recuerdo como al Che – que fue mi verdadero Jefe – como a Lidia – que fue mi compañera de luchas – y como  a otros más que murieron y todo eso nos da pena”

“Si Camilo viviera, estoy segura de que estaría allí al lado de Fidel, en cada combate de la revolución, al lado del Partido, de la Revolución. Camilo era de los firmes, leales  y buenos”.

En el diálogo aquella mujer, ya madura me comentó que cuando recibió la noticia de la desaparición de Camilo lloró mucho y se incorporó con el pueblo a la búsqueda. “El día que dijeron que había aparecido, cogí mi fusil y loo descargué  tirando al aire, pero no, no era cierto Camilo se perdió, no volvió más, se quedó en nuestros corazones…”



[1] Lidia Doce, combatiente del Ejercito Rebelde y de la clandestinidad, que actuó en el llano, la Sierra y las ciudades, como enviada del alto mando rebelde, junto a su compañera Clodomiro Ferrals. tras una denuncia fueron detenidas, conducidas a prisión, torturadas y luego tiradas al mar…

[2] Término que  se emplea en Cuba para definir a una persona cuando traiciona, abandona el puesto o demuestra cobardía.