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SANTIAGO DE CUBA DESPUES DEL ASALTO 55 AÑOS ATRÁS

SANTIAGO DE CUBA DESPUES DEL ASALTO 55 AÑOS ATRÁS

Por Joel Lachataignerais Popa
jlpopa@enet.cu


La inesperada llamada de una experimentada profesora de Secundaria Básica ya jubilada, provocó un cambio de la idea de escribir algún tema sobre el 26 de Julio.
Esther Rivas, es una muy recordada figura de la pedagogía cubana en la ciudad de Las Tunas. Suman cientos de personas las que durante muchos años aprendieron de ella o la conocieron como directora de la emblemática Escuela Secundaria Básica “Cucalambé”, nominada así en honor al poeta bucólico más reconocido de Cuba, el tunero Juan Cristóbal Nápoles y Fajardo (1.7.1829 / 1862?). Aquella fue una de las primeras escuelas creadas por la revolución en territorio e la ciudad de Las Tunas.
“Acabo de ver por la televisión un documental sobre los sucesos del 26 de Julio y su repercusión y me acordé de usted, por eso busqué su teléfono para comentarle que siempre recuerdo a su tío Gustavo Lachataignerais Crombet, quién era vecino de nuestra familia en Santiago de Cuba, donde vivíamos en la calle I del Reparto Sueño”.
“El recuerdo viene porque aquél 26 de Julio su tío, que era un periodista muy activo del Diario de Cuba, de Santiago, era además, una gente que leía mucho y estaba siempre al día, fue la persona que nos dijo lo que había sucedido la noche anterior, pues mis padres comentaban aquello esquivándonos a nosotros, que éramos jóvenes y estaban deseosos de saber y curiosos”.
La profesora Rivas recuerda que en el amanecer del 27 de Julio de 1953 en Santiago la guardia rural vino en apoyo el Ejercito y “fueron ellos los que llegaron a la casa de sui tío Gustavo Lachataignerais Crombet, tocaron varias veces a la puerta de la casa, hasta que a culatazos la derribaron. Buscaban a su tío, pero no lo encontraron”.
“ Mi padre, recuerdo bien, que le alertó temprano a la esposa – Nena, le decían – de que recogieran todo y lo desaparecieran, no sé que serían, pero advertía eso y que Gustavo se fuera de la casa”.
Así Nena – que era una mujer muy valiente - nos pidió a nosotros, los más jovenes de mi casa, que le ayudáramos. Y en el fondo de la casa había un cuartito donde guardaban alimentos, era una especie de almacencito, allí estaban muchos racimos de plátanos y las cosas que nos dieron las colocamos debajo de todos aquellos racimos y cuando vinieron no encontraron nada allí.
Pero nosotros escuchamos bien todo el estruendo que armaron los guardias golpeando y rompiendo. ¡Le destruyeron toda la casa a tu tío; Una cámara que tenía se la destruyeron toda, y luego hicieron algo parecido en la nuestra, eran registros uno detrás del otro. Era porque creían que mi padre y Gustavo - su tío tenían algo que ver con aquello o sabían algo. Porque su tío era periodista de aquel periódico santiaguero muy conocido: El Diario de Cuba.
Recuerdo también que ese día, el 27, por frente a la casa pasaron varios camiones cargados de gente rumbo al estadium y más tarde comenzamos a escuchar tiros, descargas, fuego de ametralladoras, dijimos nosotros, dije yo, precisamente, y mi padre decía no son fuegos artificiales del carnaval, pero despues identificó y dijo que eran disparos”.
Su tío llegó y le dijo a mi mamá y a mi papá que no nos dejara sentar en la puerta de la casa, porque corríamos peligro.
Entonces , mi hermana y yo fuimos hasta cerca del cuartel, como éramos muchachos y estábamos como en nada, nos dejaron pasar: lo vimos todo: Las paredes con huecos por las balas, llenas de sangre, las huellas de que se había arrastrado los hombres porque lo marcaban las manchas de sangre y vimos para la casa a contarlo”.
Pero había una gran confusión muchos decían que era que lo guardias se habían fajado entre sí, que un grupo de soldados se habían insubordinado y muchas cosas más, pero ts tío vino a mi casa y le contó a mis padres, cosa que yo pudo oír bien, ‘se trata de un hombre llamado Fidel Castro, del Partido Ortodoxo, que vino con un grupo de hombres armados para tomar el Cuartel Moncada’, y así supimos lo que había pasado realmente, aunque fuera una noticia a medias.
Pero era fuerte censura y un estado de sitio, toque de queda, que no permitía estar en las calles.
Poco despues, pasaron los guardias y su tío nos volvió a advertir.
Pero él, Gustavo, tuvo que irse inmediatamente de allí, porque lo buscaban mucho, a menudo lo estaban buscando. Y se mudó de lugar, no recuerdo adonde.
Mira, una cosa que recuerdo es que uno de aquellos días, despues de lo sucedido, él nos decía que tenía que escribir algo sobre aquello, pero había una censura férrea, y nos trajo, a ni padre, un texto que había escrito donde de modo indirecto, como entre líneas, describió aquello. No pasó nada con el escrito, pasó en el periódico, y se difundió aquello en Diario de Cuba, pero no se dieron por enterado los guardias.
El era muy valiente.
Despues cuando lo del Juicio de Fidel, fue igual, también nos enteramos por él.
Otro recuerdo era que él se sentaba con nosotras en la puerta de la casa, como eran casas unidas una con la otra, como hay tantas en Santiago, y allí en la calle I de Sueño, pues se sentaba y me decía:
-¿Cómo tu miras las calles?
- Las miro de arriba abajo, le dije.
- Entonces me dijo: “A las calles hay que mirarlas profundamente, detrás de los muros, porque cada muro e calle tiene u historia. No mires a las gentes la cara nada más, miralos en el fondo de sus rostros, porque nuca sabes cual de esas gentes va a ser historia o es historia. Despues sentí que lo decía por Frank, que deba clases allí cerca, donde yo misma fui alumna, y el pasaba muchas veces por allí...”

Otros recuerdos del terror

Esther Rivas rememora el entierro de las víctimas del Moncada.
Fuimos a la calle Martí, mis padres y nosotros. En camiones metidos en cajas de tablas rústicas y entongadas una sobre otra, llevaron a los muchachos hasta el cementerio. El pueblo en silencio rindió el homenaje. Pero fíjate si estaban asustados y acobardados, que cuando iban pasando por donde estabamos nosotros, uno o dos kioscos de aquello del carnaval se derrumbaron, no se si fue que uno e los carros lo rozó y cayeron, lo cierto es que aquel cortejo se detuvo, hubo algunos disparos al aire y los guardias aquellos miraban a todos los lugares con los ojos abiertos asustados, acobardados...
Mi mamá que estaba en la parte mas baja de la calle, en la acera subió corriendo casi no recuerdo cómo... Ella, la pobre, enfermó de los nervios despues de aquellos acontecimientos.
Mira, cerca de la casa, en la calle Segunda, vivía un asesino de aquellos, el Capitán Tanduque, que amenazaba todos los días y vino hasta cerca de la casa con sus groserías. El día aquel, se paró en la bocacalle de nuestra casa, y gritó a viva voz: “De ahora en lo adelante el que me saque la pata, ser la voy a arrancar”.

Su tío, Gustavo Lachataignerais Crombet, repito tuvo que mudarse, pero dos o tres meses después nosotros volvimos para La Habana también, y nos mudamos para la calle San Felix, cerca de donde vivía Tania Castellanos, donde vivimos también la persecución sobre Lázaro Peña.
El caso es que despues del 26, Santiago se convirtió en un lugar difícil para vivir y tuvimos que retornar a La Habana.

NOS MUEVE SIEMPRE UN 26

Por Joel Lachataignerais Popa
E – mail jpopa@enet.cu

Los cubanos celebramos el 26 de Julio desde hace mucho. Del mismo modo en que festejamos el 10 de octubre, como mismo hacemos con el primero de enero, y es como la fiesta de cumpleaños nuestro o la manera en que homenajeamos los quince de la hija mayor. Pero su trascendencia es mucho mayor, porque se trata de una fiesta que atañe a todos.
Digo a todos, aunque haya quienes entre nosotros no lo vean así, pero nosotros sí lo vemos de esa manera: hay quienes no entienden aunque se beneficien de todos modos.
Yo recuerdo cómo llegó el 26 de Julio de 1953 a mi casa. Estábamos en la finca de mi padre, Luis Felipe Lachataignerais Calderín, quien no puede estar en la lista de ninguno de los propietarios que ahora son dueños de toda Cuba por control remoto.
En aquel paraje denominado “La Yaya”, pasábamos las vacaciones de curso receso escolar. Era justo a doce kilómetros tierra adentro desde el sitio nombrado Dos Palmas, en el oeste de Santiago de Cuba. Montañas arriba, íbamos a disfrutar la naturaleza, a subir lomas y comer frutas, a jugar con los niños de las serranías y mi padre experto ajedrecista, llevaba su juego de dominó, barajas y otros juegos de mesa. Eran los momentos en que mi mamá, Zenaida Popa, se divertía con sus cuatro gigantes, Edel, Dubel, Isel y yo, Joel... todos jugábamos con los niños de la zona, aquellos que estaban más cerca: Isabel, Norka, Rafael, Roberto y Radamés.
Entrar en Santiago de Cuba resultó difícil a mi papá tres días despues del 26 de Julio; pudo ver cómo la zona del Moncada estaba rodeada de guardias y muchas medidas de seguridad, registraban a todos ya todas y mucho más a quienes iban a subir a las montañas done estaban sus casas: preguntas y mas preguntas, todo se significaba y todos eran un poco sospechosos.
Mi tío Carlos recibía todas semanas la Revista Bohemia. Tenía una extraña coordinación que le permitía obtenerla con toda seguridad allí en aquellas lomas semanalmente.
En sus páginas vi las fotos de los muertos del Moncada; las muestras del sanguinario militar de apellido Chaviano, el rostro afable del negro que detuvo a Fidel; el rostro de Fidel, las mujeres detrás de unas rejas.
Varias semanas con y sin censura pudieron darle a la población aquella información. Yo no leía aquellas noticias porque realmente los niños observan y preguntan.
El tiempo me fue dando la lección. Un día, un compañero de aula, Enriquito, con sólo 13 años de edad, fue golpeado por un policía que el dejó en la frente una herida profunda por la cual sangraba a chorros; despues del 13 de marzo de 1957, frente a mi escuela primaria, que llevaba el nombre de “Rafael María de Mendive”, en la calle de Martí en Bayamo, un camión transitaba y se parqueó unos minutos frente a la puerta: su carga eran seis cuerpos que sangraban.
Aquel primer 26 de Julio, visto semanas mas tarde en las revista Bohemia, me viene a la memoria cada vez que veo las fotos...
OTROS 26

Después vinieron otros 26, cargados de alegría y emoción.
La fecha se nos convirtió en punto de partida para la emulación entre todos los cubanos. Ganar la sede del acto nacional con la presencia de Fidel, se hizo icono.
De modo particular voy a rememorar dos actos de aquellos primeros.
En 1959, Fidel convocó a los campesinos de todo el país a celebrar la fecha en Ciudad de La Habana: Un millón de guajiros fueron vestidos de mambises a la capital cubana.
Como siempre estábamos allí en ‘La yaya’.
Recuerdo con mucha alegría las páginas de Bohemia y aquellos reportajes ilustrados pro las fotos de los hombrees de tierra adentro llegando a sus casas despues del acto en La Habana.
En una de aquellas páginas venían varios amigos de la casa, que vivían en los predios de Dos Palmas, cerca de la finca de nuestro padre.
Una foto ilustraba a Aleyda corriendo con los brazos abiertos hacia su mamá, y otra presentaba una instantánea done la muchacha venía a caballo con jabas. Una tercera la presentaba entregándole regalos a los familiares. El pie de grabado de esta era ilustrativos de la sana alegría: ‘... eso no es ná: en la jaba, hay más...’
Ha pasado mucho tiempo: 49 años. Pero en mi memoria está fresco ese instante, y las anécdotas que fijaron ese momento histórico del país. Por primera vez inundaron las calles de La Habana, desde todos los rincones de la Isla.
Al año siguiente fue al revés: millares de personas de La Habana y de todas las ciudades del país fueron a Las Mercedes, un enclave Rebelde, situado en la actual provincia de Granma, donde el Che Guevara fomentó la primera escuela levantada con el sudor del trabajo voluntario.
Hacia allí fuimos en caminos varios grupos de jovenes bayameses, pero era tal el cúmulo de vehículos, que tuvimos que conformarnos con escuchar el acto por radio a mas de 30 kilómetros del lugar.
Realmente el 26 ha sido, es y será una fecha que los cubanos esperaremos siempre con alegría y firmeza. Es un cumpleaños de todos. Un hechizo que nos convoca a todos cada año, una de tantas razones que nos mueven.

CON LA TROPA DE 26 TREINTA AÑOS DESPUES

CON LA TROPA DE 26 TREINTA AÑOS DESPUES

Por Joel Lachataignerais Popa
Jlpopa@enet.cu

Ahí de pie unos, otros semisentados, en un paso de escalera del edificio donde cada día hacen historia cotidiana, están los miembros de este destacamento de cubanos que en la provincia de Las tunas llevan siendo familia profesional de periodistas, desde el memorable 26 Julio de 1978.
Aunque me faltaban unos meses para comenzar a vivir en Las Tunas, estuve presente y recuerdo con mucho agrado el día en que los rostros del equipo dirigente se iluminaba de alegría.
El entonces Director, fue encargado de acudir a Santiago de Cuba con un grupo de ejemplares para hacerlo circular entre la presidencia del acto, que en Santiago de Cuba, presidía el Comandante en jefe Fidel Castro Ruz.
Toda la experiencia está concentrada en la foto: Al lado izquierdo extremo, el Director, Luis Ramiro Segura, a quien conocí en la Radio tunera como jefe de Información; al otro extremo, un símbolo de que el periodismo cubano atravesó por una etapa de transformaciones que llevó a los hijos de obreros y campesinos a la importante misión de hacer prensa diaria, un guajiro de pura cepa: Juan Soto Cutiño; delante de él, sin cámaras, Alexis Peña.
Al fondo, detrás de las féminas del centro, en pulóver rojo, uno de los valiosos del periodismo tunero y su historia, Juan Emilio Batista Cruz, batallador y justo profesional.
Lo que vemos es sólo una representación: Están los rostros juveniles que hace poco se graduaron como Zucel de la Peña, mujeres cuya luz ya es sendero, como Iris Hernández y Marilú Hernández Guerrero, o las que como Graciela Guerrero Garay, forman parte de la historia de 26. (cip224@cip.enet.cu y www.periódico26.cu, para sus consultas)
No están todos. Al frente aparece proyectándose el viejo Valdés, en él se significa la sangre mayor.
Allí están. Y en cada pedacito de corazón, en cada centímetro de sangre que corre por sus venas, como en cada acción y entre cada uno de ellos, estoy yo, de pie, sentado, mirando, oyendo, sintiendo, queriendo.
FELICIDADES COMPAÑEROS!!!!
¡Ah!: la foto la pedí prestada de la edición de 26 Digital de este viernes 18 de Julio.



ANIVERSARIO DE LA F M EN CMLL RADIO VICTORIA

Por Joel Lachataignerais Popa
E mail jlpopa@enet.cu

Despues de largos 16 años, Las Tunas había ganado la sede del acto nacional por el 26 de Julio. Era 1997, uno de los emblemáticos tiempos en que el Período Especial, acariciaba la vida de los cubanos impulsada por el odio visceral de Estados Unidos a la Revolución forjada desde 1868 hasta la fecha.
La Radio en Las Tunas había nacido el 21 de octubre de 1930, con una pequeña y efímera emisora denominada CMKE y luego de tropiezos y ensayos en que no hubo mejor suerte, 23 años más tarde, el 20 de septiembre de 1953, salían al aire las señales de una emisora cuyo futuro estaba mejor asegurado, CMKT, Radio Circuito, que se haría acompañar por otras más, Radio Tunas y Radio Reloj Musical.
Eran el orgullo de los tuneros, con sus programas musicales variados, y sobre todo por el reflejo que los locutores hacían de cuanto personaje vivía en la ciudad, de apenas 50 mil habitantes. Aún se recuerdan a Rafael Urbino y a Alcides Cofresí, deleitando a todos, desde aquella programación.
En 1997 Las Tunas ganó la sede nacional por el 26 de Julio. Entonces CMKT estaba cumpliendo cuarenta y cuatro años y como premio a los esfuerzos realizados, se le otorgó la posibilidad de comenzar a trasmitir por Frecuencia Modulada y Sonido Estereofónico. Era un estreno histórico. En todos reinó la alegría.
El país, que se había propuesto iniciar cambios en las señales radiofónicas, para lograr más amplitud y calidad; a la vez que enfrentar los crecientes embates norteamericanos mediante millares de horas de agresión radial contrarrevolucionaria,
Me encontraba en la modesta oficina del edificio de la emisora, situada entonces en la parte alta del cine Tunas, frente al parque más antiguo de la localidad. Esperaba la llegada del Director, el joven Gerardo González Quesada, cuando sonó el teléfono para trasmitir la noticia desde la Dirección del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Con más presteza comenzamos a buscar al Director, bisoño y dinámico que no se estaba quieto en lugar alguno.
Otra llamada, para verificar lo notificado, vino desde la oficina del Primer Secretario del Partido en la Provincia de Las Tunas, el Ingeniero Misael Enamorado Dáger. De él recibimos la decisión: Hay que salir con esa emisora saludando el 26.
Era el 23 de julio en la tarde. No habíamos podido precisar nada con el Director, pero sabíamos cómo hacer las cosas. Nos reunimos los Especialistas, Miriam Vega Díaz, Maura Peña Machado, comenzamos a gestionar, y a ordenar ideas.
El 24 en el mediodía, tras consultas con La Habana y los organismos del Ministerio de Comunicaciones encargados del hecho, una notificación al máximo dirigente de la provincia, Misael Enamorado, y su palabra de aprobación.
Al atardecer, despachamos con el Director, y su aprobación llegó cuando ya teníamos previsto que a las 12 de esa noche, se escuchara la señal de CKMT, Radio Victoria, por FM y Frecuencia Modulada por los 94.5 mhz
En muchas de aquellas decisiones me vi envuelto personalmente.
Así nació la nueva señal FM que algún día será una nueva emisora independiente de Radio Victoria en Las Tunas. Saldría vinculada con el transmisor de AM para el disfrute de todos.
( 18 de julio de 2008, Las Tunas, Cuba)

HOMENAJE A SINDO GARAY

HOMENAJE A SINDO GARAY

Por : Joel Lachataignerais Popa
E – mail jlpopa@enet.

El Siglo XX cubano contó con renombradas figuras del arte musical y particularmente en el género trovadoresco. Entre ellos, los Manuel Corona y Miguel Matamoros, hasta llegar a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, Sara González, y Amaury Pérez Vidal, sin dejar a María Teresa Vera y a El Compay Segundo, cada uno con basta, conocida y brillante obra poética y musical, prestigiada en el pueblo y hacia el Universo. En la sagrada lista de glorias del arte de trovar, componer y cantar, hay una figura cumbre, Sindo Garay, monumento a la creación musical de aquellos cien años.
Habrá que agradecerle formar parte de una generación de la musicología cubana que sirvió de encadenamiento del proceso de los siglos anteriores con el presente amplificado desde el XX al futuro.
De él habrá que decir siempre su centenaria existencia, y tomar de sus exquisitos componentes.
Hoy, cuando se cumplen 40 años de su deceso, quiero recordar con ustedes mis amigos lectores, los días 17 y 18 de julio de 1968,y a partir de conocer la triste noticia ocurrida el día 17, y del instante en que fuimos, con un mar de pueblo, a rendirle tributo en la necrópolis de Bayamo, en la antigua provincia de Oriente.
Eran mis primeros tiempos como reportero.
El 5 de enero de 1947, fue proclamado Sindo Garay con el título de hijo adoptivo de Bayamo, en el Parque Céspedes de la primera ciudad Monumento Nacional de Cuba, lugar proclamado por El Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, como Plaza de la Revolución, lo que permitió a los bayameses, a pesar de las prohibiciones usar en medio de tiranías sangrientas el concepto revolución sin muchos problemas.
El no era bayamés, ni solamente oriental,era más habanero que de su natal Santiago de Cuba (Abril 12 de 1867), pues fue en La Habana donde se estableció durante más largo tiempo; un cubano muy patriota, revolucionario y rebelde consecuente, que amó siempre la Historia y en ella, las
peculiaridades de Bayamo; es por ello que sus obras dignifican el patrimonio del país y,
especialmente, la musicología,aunque nadie se explica el extraño misterio de que nunca estudió música, de cuyo secreto nunca habló, sin embargo fue capaz de comprender a los grandes universales.
Se reunía en él la proximidad poética con la tierra de Céspedes, Fornaris, Castillo, creadores de la primera canción cubana, ‘La bayamesa’; y con la de Perucho Figueredo, autor del Himno Nacional: a ellos siguió con la creación de su notable Mujer Bayamesa, aquella que reza:
“todo lo quema,
todo lo deja
ese es su lema
su religión”.
Tal vez por eso muy temprano, a mediado de Siglo, pidió a modo de testamento cultural, ser enterrado en Bayamo, la legendaria ciudad Monumento Nacional de Cuba.
I
Cuando el 18 de Julio de 1968, se supo de su deceso, a causa de una colostomía, lo primero que recordamos todos fue aquél público deseo. Y el anuncio se hizo por la radio nacional: sus restos irían a reposar a la ciudad amada.
Por vía aérea el cadáver fue llevado a Santiago de Cuba primero, donde el Partido Comunista de Cuba, el Gobierno local, el Consejo Nacional de Cultura, nombre que entonces tenía el actual Ministerio de Cultura; todos junto al pueblo con sus organizaciones, tributaron el homenaje al querido e inolvidable trovador. Allí las flores se hicieron presencia viva. Avanzada la mañana, comenzó una peregrinación que vendría por la Carretera Central, atravesando todas las ciudades y pueblos para llevar a Sindo hacia Bayamo. Vendrían allí numerosas personalidades de las artes y la cultura nacional.
Le tributaron honores Palma Soriano, Contramaestre, Baire, Jiguaní. Los pobladores de esos sitios vieron pasar por las calles al viejo cantautor, legendario, de sangre mambisa y rebelde, quien con su gloria tejió una vida centenaria que trajo a las generaciones de ese momento, el esplendor recogido por él.
Sindo Garay había sido testigo de aquellos instantes en que la Patria se debatía contra el colonialismo. Él, joven que comenzaba a pensar y a mirar el futuro, sacó de su cerebro, del corazón y con sus manos, mediante la guitarra y el verso hecho canción, poesía, canción, mensajes de amor y patriotismo.
Poeta del pueblo también, recorrió los largos años posteriores a Martí, a Maceo y a Gómez; los compartió, desde Julio Antonio Mella, Antonio Guiteras, Jesús Menéndez, Eduardo René Chibás Rivas, para tener fuerza y coraje de vivir la última etapa de lucha por la independencia, que lo aclamó, como siempre fue, pero con todo el rigor que el triunfo trajo a los cubanos en la Patria nueva que llegó a conocer.
Por eso, esta vez, había conmoción. La sala de entrada al local donde actualmente radica la Casa de la Cultura de Bayamo, sitio donde había nacido el Mayor General de la Guerra de los Diez Años, Donato Mármol, fue acondicionándose para recibir el féretro.
A la hora acordada con mi compañero de batería para estas misiones, el locutor Edgard Fonseca Infante, luego de coordinaciones hechas con Ángel Ramos Cutiño, Director de la CMKX, Radio Bayamo, salimos rumbo a la intersección de las carreteras Central en el tramo que conduce hacia Santiago de Cuba (127 kilómetros al Este), y del poblado serrano de Guisa, (a 4 leguas exactas), a poco más o menos quince minutos antes de llegar a Bayamo.
Llevábamos una pequeña grabadora y un grupo importante de los diminutos carretes que usaba aquella maravilla de la técnica. Repetiríamos, de cierto modo, una operación casi habitual: grabar reportes de calle, y dejarlos en la emisora para ofrecerlos a modo de control remoto, es decir, transmisión simultánea en vivo.
Fue una reseña de algo más de media hora, reflejando la entrada en Bayamo del cuerpo sin vida de Sindo Garay, así logramos la primera parte de la programación.
II
En capilla ardiente, en el local de Cultura, frente al Parque de la Revolución, se colocó el túmulo mortuorio, con una carga de honores y flores dispuestas en coronas, cojines, y otros arreglos.
Entre ellas resaltaban las del entonces Presidente de la República y del Gobierno Revolucionario de Cuba, Doctor Osvaldo Dorticós Torrado y la del Primer Ministro, Comandante Fidel Castro Ruz.
En torno al sitio, adornaban el local muchas otras ofrendas de todos los organismos nacionales, provinciales y municipales. Había también flores de gentes del pueblo.
Allí estaban los hijos del fallecido, Hatuey y Guarionex, las integrantes del dúo Hermanas Martí, el Trío Matamoros. Ellos encabezaban la numerosa representación artístico, trovadoresca y musical, que acudió a rendir el último homenaje al fallecido trovador.
Al lado del féretro, se colocó un micrófono de amplificación local, y otro de la emisora CMKX, Radio Bayamo. En el momento indicado, se dio inicio a un singular tributo: Todos los presentes comenzaron a cantar el repertorio del extinto. El Director de la emisora, Angel Ramos Cutiño, excelente locutor, fue conduciendo el momento que la radio emitió íntegramente al pueblo. En los alrededores muchas personas asistían al poco común concierto.
Esther Borja, Los Matamoros, Las Hermanas Martí, os hijos de Sindo, Hatuey y Guarionex, figuraron en el programa, entre otros, a quienes se unieron voces locales y santiagueras.
Así fue avanzando aquél 18 de julio de 1968.
En la programación prevista, se emitían fragmentos de la reseña grabada para informar cómo llegó la comitiva de luto a Bayamo: entrevistas a las principales figuras llegadas desde La Habana y una serie de boletines en que se daba a conocer la biografía y el programa de despedida.
III
Sólo teníamos un micrófono para el único equipamiento rudimentario de “Control Remoto”. Aquello lo hacía la persona que se designara como locutor, como operador de sonidos, para el caso el locutor nominado Edgard Fonseca, hizo de operador de audio y yo, de locutor.
Fuimos aproximadamente a la una y treinta de la tarde a recoger los equipos de sonido y a trasladarlos al cementerio.
Retornamos a la emisora y logramos un descanso hasta la hora del sepelio.
La larga marcha fúnebre la acompañamos con la misma idea del recibimiento, sólo una diferencia: se enviaron las primeras grabaciones, que de existir entonces cómo editar y medir el tiempo, tendrían mejor éxito. Fue, de todos modos un excelente ejercicio.
Hicimos el anuncio de rigor. Entonces, el musicólogo cubano, Odilio Urfé, expresó un breve y profundo elogio a la trayectoria patriótico musical y poética de Sindo Garay. Destacó todo lo que en su condición de cubano, músico, poeta, compositor y hombre digno, nos queda, para llevarlo a considerar parte del patrimonio que defendió, tal y como inclusive hizo con el nombre de sus hijos: Hatuey y Guarionex.
Hubo un minuto de silencio.
Guardo esa impresión como una fotografía.


(Estas notas aparecen registradas en el libro de mi autoría “Como me hice periodista”, Editorial Sanlope, 2006; y se reproducen de nuevo el Julio 18 de 2008, Las Tunas, Cuba)

COMO PEQUEÑAS ANTORCHAS

Un empeño de la Biblioteca Provincial de la ciudad cubana de Las Tunas, capital de la provincia del mismo nombre, acaba de realizare: publicar por primera vez los premios del concurso nacional Leer a Marti.
Constituye un volumen que recoge los textos originales de un grupo de niños, casi todos de zonas rurales, que hablan con plena sinceridad sobre José Martí.
La prestación del texto se ofrece con las siguientes palabras tituladas ‘Como pequeñas antorchas’:
Leer a Martí es un noble proyecto mediante el cual niños desde la primera enseñanza en sus seis grados y jóvenes de hasta el preuniversitario, pueden ascender a la expresión escrita y oral de su propio pensamiento al decir, en sencillas páginas, cómo piensan, cómo ven a Martí. Pueden ellos decir en sus palabras modestas y limpias el modelo de Martí que – a parte del que aprenden en las aulas y en el hogar – sienten por dentro, en su sangre y el corazón.
Cada año en los ocho municipios de la provincia de Las
Tunas, como en todo el país, se realiza un fuerte movimiento entre las escuelas y las bibliotecas, que vincula de modo directo también a la familia, comenzando por los padres, y es creciente de un periodo al otro. En las aulas se premian y distinguen los mejores resultados, para pasar al concurso de la Escuela, donde se eligen los que luego compiten en el municipio, donde eligen los diez mejores trabajos para el certamen provincial, desde donde parten un promedio de sesenta para representar el territorio en el evento nacional: Todos los años hay un ganador tunero.
Leer a Martí tiene el extraordinario valor de mantener viva la tradición de dar a conocer al héroe cubano desde la escuela misma y desde la familia. Fue precisamente la familia el baluarte principal en que sobre el recuerdo hermoso dejado en su legado de hijo natural, en un recorrido oral desde los soldados mambises convertidos en abuelos, llegaran a las nuevas generaciones la acción y el pensamiento martianos. Asimismo la escuela pública cubana, ofreciendo un escudo defensor de la cultura, la historia y el patriotismo, brindó siempre un espacio en aquellos denominados ‘actos cívicos’ que casi siempre se realizaban el viernes, en que aparecía el pensamiento martiano en voces infantiles.
El concurso Leer a Martí, recoge esta tradición y la convierte en una masiva reunión de los niños que en Cuba tienen toda la posibilidad de demostrar sus proyecciones literarias, como accediendo a aquello que el propio Martí pedía, hacer algo nuevo en nombre suyo cada día.
Porque coincido con el Che, que dijo que “Las palabras de Martí hoy no son de museo”, porque “ están incorporadas a nuestra lucha y son nuestro emblema, son nuestra bandera de combate”(1); y porque pienso con Martí que “es necesario hacer de cada hombre una antorcha” (2), los invito a leer este tomo en que aparecen los ganadores del Concurso Leer a Martí en Las tunas.
Ellos emergen como resultado de la familia y de la escuela que he mencionado y se me antojan semillas literarias del porvenir intelectual tunero, algo que nos llega ya como pequeñas antorchas.


Lic. Joel Lachataignerais Popa
Presidente de la Sociedad Cultrual José Martí en Las Tunas.
E – mail jlpopa@enet.cu

(1) Comandante Ernesto Guevara, (Che), Discurso pronunciado 28 de enero de 1960, en homenaje a Martí. En Siete enfoques Marxistas sobre José Martí, (pág. 76) Editora Política, Dpto. de Orientación Revolucionaria del PCC, La Habana 1978.
(2) José Martí, Maestros Ambulantes. En Ideario Pedagógico, Imprenta Nacional de cuba, La Habana 1961, (pág. 100).

MARCADA POR LA ESPERANZA

Por : Joel Lachataignerais Popa
e - mail jlpopa@enet.cu

Es mi vecina. Le conozco desde que era una semilla. Callada, modesta y reflejo de su propio origen. El abuelo le dejó de herencia haber sido combatiente revolucionario de la clandestinidad y miembro del Partido Socialista Popular, además de fundador del Partido Comunista de Cuba. De esa parte de la vida del viejo Hibrahim Borroto imagino que ella conocerá mucho, que de vez en vez la sentaría en sus piernas a contarle su vida de experimentado luchador, porque otra la vivió siendo pequeña y sus padres, amigos y vecinos le habrán completado lo que no conociera, fue fundador del Poder Popular en la circunscripción de su residencia, y electo en las primeras elecciones como Delegado a la Asamblea Municipal.

Un padre trabajador y modesto revolucionario, Luis Boffil y una madre poseedora de una bien timbrada y agradable voz que explotó mucho en su juventud, para lastimosamente dejarnos de escucharla y dedicarse a las cuestiones del hogar. (Le conocerá la hija esa faceta a la otrora cantante? ).

Hablo de Yoaska Boffil Borroto. Una muchacha, casi una niña aun. Estudió y se convirtió en médica y ahora como especialista en medicina general integral, forma parte del ejército de trabajadores de la salud que Cuba ha formado para su pueblo y para el mundo.

Dialogo con ella porque en plena juventud, - sólo 34 años de edad -, ya comparte experiencias internacionales: Venezuela ocupa parte de su vida hoy. Ahora en una etapa de descanso en Cuba. Vino a ¨descansar¨, así entrecomillas porque esa posición de vida, los cubanos casi no la conocen y también unos días de asueto mezclados con saber cómo marcha el hogar y qué es de papá y mamá, la pequeña hija que levanta sus escasos tres años y el resto de la familia.

De Venezuela supo en su etapa infantil cuando en los primeros grados le enseñaron un mapa de la América del Sur y cuando en Historia le hablaron de Bolívar y también de Martí, Ogigins, San Martín, Sucre y otros patricios de esta parte del mundo Y en las aulas conoció también que el pensamiento de Simón Bolívar era abarcador para toda la América, por eso batalló por la independencia de toda esta porción de tierra y que esos mismos ideales se compartieron por José Martí en Cuba y marchan adelante en su Patria.

- En mi siempre estuvo presente esa voluntad de prestar mis servicios dentro y fuera del país, siempre que me fuera necesario y no me sorprendió verme en la lista de los solicitados a viajar a Venezuela.

Habla con la misma candidez de su niñez. Aunque es pausada, con una voz velada y medida, descuella fortaleza, madurez, dentro de la juventud que le embarga una profundidad de análisis que revela por qué fue elegida para integrar la vanguardia como militante del Partido Comunista de Cuba.

Quise saber si pensó alguna vez ir a Venezuela y cual fue su reacción cuando supo que podría ser.

En su memoria archiva la visita del Presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, aquella oportunidad en que por primera vez se refirió a la posibilidad de que médicos cubanos fueran a ayudar a su país y concuerda que le agradó la idea, incluso la oportunidad de hacerlo pero no tan de inmediato.

Entonces cuando se produce el inicio del Plan, ya yo estaba graduada y era una especialista y pensé en que ahora si estaba en condiciones de dar un paso al frente de una tarea noble e importante...

Yoaska Boffiil Borroto, es de profunda raíz rural, en la oriental provincia de Las Tunas, que en su división político-administrativa cuenta con ocho municipios y algo más de 560 mil habitantes quienes reciben los beneficios de 89 unidades de servicios médicos, entre hospitales, clínicas dentales, hogares de impedidos físicos, de ancianos, maternos y otros.

- Un día fui llamada a mi departamento en la Dirección de Medicamentos de la Provincia de Las Tunas, y me dijeron que era necesario que fuera a la Oficina de Colaboración, donde me plantearon la idea de cumplir una misión internacionalista como médica, en Venezuela. Mis padres, a pesar del impacto de la noticia, aceptaron mi decisión.

Yoaska recuerda que en los momentos de su llamado la situación política de aquél país era convulsa por el referéndum ratificador del Gobierno de Chávez, pero no hubo problemas ella decidió y padres, vecinos, amigos, todos apoyaron.

Yolanda es un zeppelín. Mientras conversamos llama constantemente a mamá, pide algo al periodista, trata de participar, y ella – como toda madre – la acaricia, le sonríe, pero no deja de hablarnos, con palabras muy naturales salidas del corazón y con el brillo de las personas que tienen el apego de la sencillez honrada.

- Llegué a Venezuela de noche. Sentí un impacto fuerte. Realmente es muy bella. Daba la impresión de un árbol gigantesco de Navidad desde la altura, eran muchas luces. Al amanecer vimos que aquellas luces procedían de los Cerros de Caracas, que también son impresionantes. No me los había imaginado antes. Así conocí los grandes contrastes que se dan en aquella ciudad de edificios muy altos, bellas construcciones rodeadas de cerros que se caracterizan por pequeñas viviendas levantadas con los recursos modestos de la gente.

Enseguida nos trasmite sus impresiones de la gente con la cual comenzó a trabar relaciones, a las que ve como personas muy alegres, conversadoras, ¨ muy interesados en nuestras cosas; las costumbres cubanas y sobre todo sienten mucho afecto y respeto por lo cubano y, particularmente, por el Comandante en Jefe¨.

Llegado este momento del encuentro requerí sobre su trabajo, la vida que hace entre los caraqueños cerreros, donde es la única persona de la provincia de Las Tunas integrando su grupo.

- Prestamos atención primaria de salud, labor preventiva y curativa también, a parte de una actividad sistemática de carácter comunitaria, que, –como las demás –, nos permite recordar mucho a Cuba. En general la población nos ha acogido bien, a pesar de todo aquel ruido que la oposición emprendió al principio de llegar nosotros allá. Es decir, pronto nos acostumbramos a todo ese proceder de las personas que no están de acuerdo con lo que el gobierno venezolano hace por su pueblo y lo tuvimos que sufrir, pero ya nos acostumbramos a la forma de hablar de ellos, que era algo nuevo para nosotros.


Según cuenta Yoaska, su vida común entre los venezolanos transcurre en Caracas. Vive en la casa de su enfermera. Las jornadas comienzan para ellas a las ocho de la mañana y, en oportunidades interrumpen para el almuerzo a la una de la tarde. Hay momentos en que no pueden hacerlo y siguen hasta las cinco haciendo el trabajo ¨ de terreno, es decir, visitar a los enfermos o realizar consultas en las viviendas.¨Después comienza otra etapa del trabajo que está dirigido a las atenciones de urgencia. Luego del baño y la cena, llega a la memoria el país, las casas modestas de mi barrio, papá, mamá, Yolanda, Luis Carlos... la nostalgia por la tierra la familia, las amistades...

- Entonces me dedico a intercambiar experiencias, a leer, a escribir mis cartas... Y puedo decirte que he tenido experiencias muy lindas. A principio estaba trabajando en un cerro. Ahora estoy en con las personas de la clase media alta, y es interesante algo que me sucedió: En una ocasión una persona se me acercó porque su mamá estaba muy interesada en que la asistiera un médico cubano; era una doctora del hospital militar de Caracas; su mamá, aquejada de sacrolumbalgia, - luego de ser muy bien atendida por su hija -, insistía en que le llevara un médico cubano para que la viera. Resulta que aquella señora ya no veía muy bien de un ojo y del otro había perdido la visión completamente por trastornos sufridos años atrás.

- Acepté la invitación y fui a verla. Cuando aquella señora me vio, pidió que me le acercara y le tomara las manos. Así lo hice. Entonces me preguntó que si yo era la médica cubana; preguntó mi nombre y me pidió que le diera un beso bien grande como si ella fuera mi mamá. Después, comenzó a llorar y entonces, entre lágrimas me decía: ¨ ya yo estoy curada, gracias dios mío por traerme a mi médica desde Cuba¨.

- La asistí. Realmente tenía sacrolumbalgia y un buen tratamiento seguido por su hija, era correcto. Pero, además padecía una catarata del ojo que no veía muy bien. Le di cita y la diagnostiqué para que pudiera ser operada en Cuba. Hoy día ya está operada. Ve muy bien y se siente feliz. Estos son los casos que me dan fuerzas para continuar ayudando a ese país.

- Allí tengo a muchos amigos y tres parejas de padres a quienes debo pedir la bendición todos los días, pues se sienten como si de verdad fueran mis padres y me cuidan como a una hija más.

La doctora Yoaska Boffil Borroto, es una muchacha agradable, muy dulce y gentil. Sumamente respetuosa; y en ese carácter está gran parte del éxito suyo, matizado por una formación profesional que hace de las cubanas y los cubanos a personas altamente solidarias, por eso a la distancia del tiempo que aún le queda en Venezuela siente ya nostalgia por los hijos de la Patria de Bolívar.

- Ahora cuando vine de vacaciones hubo muchos de mis pacientes a quienes les subió la presión arterial. No querían que viniera, lo soportaron porque saben que regresaría. Me dijeron: ¨ Vaya, doctora, vaya y vea a su familia, es su deber, vaya y vea a sus niños, pero regrese, si no lo hace, nosotros iremos a buscarla¨.

Aquellas personas ya la sienten tan suya como los vecinos de Nicolás Heredia entre Angel Guerra y Coronel Vicente Cutiño, en el Reparto Primero de la capital de la Provincia de Las Tunas. Y es que Yoaska se les presentó con la marca de la esperanza en medio del corazón.

- Pienso que cuando concluya mi misión voy a extrañarlos mucho, porque en realidad se han apegado tanto a nosotros que hasta quieren viajar conmigo para Cuba...





LIBRO TUNERO SOBRE JOSE MARTI

Por: Joel Lachataignerais Popa
e - mail jlpopa@enet.cu

Para continuar adentrándonos en el estudio, la reflexión, el análisis del pensamiento martiano, los doctores Ada Bertha Frómeta Fernández y Alberto Velázquez López, profesores del Centro Universitario ¨Vladimir I. Lenin¨, de Las Tunas, nos regalan un texto escrito desde la óptica pedagógica con un sentido conversacional y arraigo de rigor investigativo, cuyo contenido es parte de los estudios realizados por ellos para realizar su tesis de doctorado.

El título Filosofía Política en José Martí, es una de los más recientes obras de la editorial tunera Sanlope, que cosecha ya más de trescientos títulos en una trayectoria relativamente corta y que ahora se viste de gala con la presentación de este libro, el primero en el país en trabajar el tema de la filosofía en la óptica de nuestro Apóstol.

En cien de sus 126 páginas aparecen dos muy bien argumentados capítulos, en los que se demuestra y analiza cómo es el pensamiento de José Martí y sus enfoques sobre el pensamiento filosófico de la época proyectados hacia el futuro de la humanidad; se habla de Martí en la Política y se abunda con profuso taller teórico.

Las ideas se expresan como fruto de las investigaciones, refrendadas por 166 citas de autores nacionales y extranjeros, extraídas de casi un centenar de textos especializados.

De fácil lectura, este libro hace referencias esclarecedoras acerca de los criterios de nuestro Apóstol acerca del Humanismo, sobre sus conceptos de política y acerca del poder político como relaciones; además, es de interés la profusión con que se desarrolla el contenido filosófico del pensamiento martiano y los claros enunciados sobre del punto de vista del Héroe cubano acerca de categorías como la democracia, la libertad, la independencia, la justicia social, la participación política, el deber social y la unidad revolucionaria entre otros componentes que están presentes en el proceso de radicalización del pensamiento cubano a partir de sus ideas.

Es significativo que en el texto se hacen importantes referencias al comportamiento humano desde el ángulo en que lo expresa Martí, sobre todo se analiza particularmente su concepto sobre la virtud, el deber ser, la participación política, el papel político y filosófico del Partido Revolucionario Cubano, todo como elementos que han de crear en la población – de ayer, de hoy y de mañana, según es – la conciencia que necesitamos para avanzar. Veamos un fragmento que aparece en la página 81 por sólo referirnos a una parte del texto y apreciar en él, lo que deseamos transmitir: ¨ Martí orienta la participación democrática hacia el servicio de los desposeídos. La obra de la república en el plano político, económico y social está dirigida al ascenso humano de todos, con igualdad de posibilidades. Para todos se ha de hacer la revolución de justicia y de realidad para el reconocimiento y la práctica franca de las libertades verdaderas Y en la página 87 se anota lo siguiente: ¨ La esencialidad y racionalidad del hombre se expresan en acciones portadoras del deber y solo su cumplimiento conduce a la virtud. El deber es para Martí : entrega, sacrificio, conciencia, amor, rebeldía, muerte; la virtud es rectitud, limpieza, verdad, belleza, honestidad.

Según Addys Cupull y Froilán González – dos de nuestros prestigiosos investigadores más renombrados en los últimos tiempos -, Filosofía Política en José Martí, ¨ se ha trabajado con rigurosidad, adecuada metodología y claridad en el lenguaje, y sus referencias de origen nacional y extranjero, ¨ permiten evaluarla como una fuente importante que debe ser incluida entre la bibliografía de esta temática Martiana y de uso de otros campos del saber ¨.

Otro reconocido investigador, el Doctor Rigoberto Pupo Pupo, considera que es ¨ un excelente libro donde los autores revelan la política Martiana en sus varias mediaciones y condicionamientos como una zona de la cultura ¨ y dice que los autores ¨ penetran en la selva Martiana con acierto ¨, para agregar que en el texto se muestra ¨ gran profesionalidad y oficio ¨ para demostrar ¨ la riqueza conceptual, metodológica y práctica Martiana, llenas de magnas ideas, porque se funda en el pueblo y se sabe a sí misma, autoconciencia de las grandes masas ¨.

Otra interesante opinión, necesaria además, la brinda la editora, Mirtha Beatón, mujer de larga trayectoria en la especialidad y una de las fundadoras de Sanlope, encargada de este importante y necesario texto: ¨ no me fue difícil trabajarlo. Es un texto excelente y bien escrito, en el que de modo correcto se imbrican el pasado y el presente con el modo novedoso que emplean los autores para que todo fuese fácil a la editorial y, por supuesto a mí también, ellos, que lo son, demostraron una vez más ser bellas personas ¨.

Los doctores Ada Bertha Frómeta Fernández y Alberto Velázquez López, poseen largas trayectorias profesionales vinculadas entre sí en una buena parte de sus vidas, estrechadas por la intimidad – no sólo laboral, sino espiritual y hogareña -, y en sus currículos se pueden leer su presencia en investigaciones sobre Martí, Pedagogía, Filosofía, Pensamiento y Cultura en general, de modo especial llevan muchos años encargados de estudiar las ideas políticas, filosóficas, éticas, del Apóstol, esto les caracteriza como investigadores, a parte de un sólido aporte en la Universidad tunera al desarrollo de las investigaciones, sobre todo desde que en 1995, al calor del centenario de la caída del Héroe, organizaron en ese alto centro docente, el taller internacional José Martí: Luz de nuestra América, y más recientemente, como integrantes de la Sociedad Cultural José Martí – y de su Junta Provincial – lideran cursos de postgrado y un diplomado sobre filosofía, para difundir sus estudios , y también desarrollan un trabajo encaminado a organizar la recepción Martiana en Las Tunas, actividades que desempeñan desde su condición de profesores universitarios y parte de los programas de esa institución, llevando parte de ese quehacer a regiones como Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Ciego de Avila y La Habana.

Lakastagner saluda este esfuerzo de Sanlope , y espera que los vínculos de esta naturaleza, sobre todo con la Sociedad Cultural José Martí, crezcan con aportes como este libro, aunque es de lamentar que el número de volúmenes sea realmente pobre para un tema que requiere de tanta difusión como el pensamiento y la filosofía de José Martí. Quedamos invitados a la lectura de Filosofía política en José Martí , de los autores tuneros, Ada Bertha Frómeta Fernández y Alberto Velázquez López.