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Cuba tendrá una casa insólita en Las Tunas

Cuba tendrá una casa insólita en Las Tunas

Parece que se caen, pero no

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

En una ciudad como Las Tunas (Cuba, a 670 kilómetros al oeste de La Habana), resulta interesante cualquier movimiento encaminado a lograr mínimos y máximos de entretenimiento. Algo análogo a cualquier urbe del mundo, todo lo nuevo llama la atención.  

Lo particular para los tuneros es que esta es una localidad que aún  tiene que caminar mucho para alcanzar su mejor desarrollo, toda vez que su génesis  viene de una zona casi totalmente agropecuaria, donde el ruralismo es un efecto sociológico presente en sus ciudadanos y entorno.

Cuando se utiliza el adjetivo insólito, calificamos lo que es raro, extraño, nuevo, extravagante, original, absurdo, extraordinario y asombroso.

A mi me causó asombro e interés, cuando recibí un e - mail de mi amigo el arquitecto Domingo Alás Rosell, a quien hace tiempo conozco por su incesante interés en buscar e introducirse en temas poco explorados y desconocidos en el mundo del arte y la arquitectura.

Fruto de sus inquietudes han sido obras como la Plaza solar (Plaza Martiana) que rinde homenaje a José Martí en el centro histórico de Las Tunas y  el Memorial Caminito de Hanábana, en la provincia occidental cubana de Matanzas, sitio donde el Apóstol de la independencia de Cuba, residió en su niñez junto a su padre, Don Mariano Martí.

Para crear la Plaza Martiana de Las Tunas, Domingo Alás tuvo que esperar varios años de investigaciones que le permitieron conocer mediante investigaciones, un cálculo para crear un monumento mediante el cual conduce un rayo de Sol a desplazarse sobre una mascarilla del rostro de José Martí, justamente a la hora aproximada en que cayó en combate el 19 de Mayo e 1995 en el sitio histórico de Dos Ríos, en Jiguaní, provincia de Oriente (porción actualmente denominada Granma).

Siguiendo estas experiencias, a propuesta de la Oficina del programa Martiano de la República de Cuba, lleva a cabo un nuevo proyecto, esta vez en la provincia de Matanzas, para levantar un Memorial en Hanábana, a partir de registrar allí la huella que en ese lugar existen de la presencia de José Martí. El Sol, nuevamente es el protagonista para señalar fechas, documentos, fotografías…

Esta vez, el Astro Rey,  estará presente porque le dará color a la nueva obra y tal vez ejerza cierto protagonismo, sin embargo lo más notorio, lo esencial radicará en la gravedad. Así me lo hace saber el notable arquitecto nacido en Santiago de Cuba y radicado hace más de dos décadas en la ciudad de Las Tunas:

“…es una construcción que en el mundo de la recreación y de la Física se le denomina casa antigravedad porque dentro de su espacio se pueden ver fenómenos que parecen ilógicos y en contra de la ley de la Gravitación Universal”

¿En qué consiste la idea de lo insólito? Domingo también lo aclara: Se verá que el agua sube por las pendientes así como las bolas, los peces nadan en una posición inclinada respecto al plano horizontal, te sientas y no te puedes parar y muchas otras cosas más como que te podrás parar en una posición muy rara sin caerte”

“De modo que cuando usted entre en esta casa, va a estar en presencia de instantes de entretenimiento, diversión, pasatiempos que no ha vivido antes y que son apariencias creadas desde al arquitectura”

Y esta idea ¿de donde le salió a Domingo Alás?

“Este es un proyecto que amaso desde los años 90 y logré convencer a los decisores hace muy poco.”

“…yo convencí a los decisores de hacer eso en Las Tunas diciéndole que si no creían en mí me dejaran hacer una pequeña para explotarla a todo riesgo como cuentapropista; les propuse vender mi carro y mi casa y con ese dinero construir esa casa para luego volver a comprar lo vendido pero con creces, de hecho la Presidente del Poder Popular Provincial Liliam González (Lili) y Teresa Amerelles Boué (Tita) –entonces Primera Secretaria del Partido Comunista de Cuba en la provincia -  me dijeron: ¡Hagámosla! Y ahí está en proceso de construcción”.

“En el mundo hay muy pocas casa de este tipo y en nuestro continente hay dos que yo conozca: Una en EU y  la otra en Argentina.”

Así me declaró Domingo Alás, cuando pedí orígenes de este tipo de obras y con su acostumbrado gracejo cubano y especialmente de los orientales manifestó: “… cuando los habaneros, se enteren, van a estar celosos igual que como cuando hicimos La Plaza martiana de Las Tunas”.

Al arquitecto tunero, Domingo Alás Rosell, -creador, con alumnos suyos de arquitectura, también de un proyecto solar para la Capilla del Hombre en Ecuador- le quedan muchos años de vida y de trabajo, pero él, estimulado por su propia convicción de ceador, por las perspectivas turísticas de su nueva obra y por el crecimiento del trabajo por cuenta propia en Cuba, ya está pensando en futuro con su ocurrencia de último momento y declara: “… tal vez, cuando me jubile me contrate como guía de esa casa”.

Las noches de Esther serán encantadoras…

Las noches de Esther serán encantadoras…

Esther Borja, la damisela inolvidable  (Foto Cubadebate)

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Nunca olvidaré mi niñez prendida de las manos de los adultos de la familia en mi Bayamo querido. Una veces mi madre, Zenaida Popa, otras la vecina Ofelia Tamayo: Con ellas íbamos a la casa de Mamá Quina, una abuela que sentía el placer de ver su hogar visitado por niños y madres, para presenciar uno de los pocos televisores de la zona.

Gracias a ese gesto humilde de pueblo, pude ver en el maravilloso aparato, espacios como “Una luz en el camino”, programa preferido por las mujeres para ver las novelas, Teatro y El cuento, donde trasmitieron importantes joyas nacionales e internacionales.

Pero, una de las cosas que mas conservo en memoria es el programa aquel que con dulzura y elegancia, nos llevaba a sentirnos cerca de Ernesto Lecuona y aquella fabulosa voz, que nos decía el camino de buscar la música cubana, la tradición y la identidad: “Álbum de Cuba”.

Esther Borja nos emocionaba y nos trasmitía un sentimiento de armonía, paz y esperanzas. Aprendimos en el lenguaje de Esther, la grandeza de músicos y compositores como Lecuona,  y con ella aprendimos a cantar “Flor de Yumirí”; “Siboney”, “Noche Azul”, y admiramos aquellos pasajes de operetas cubanas universales.

Pero por sobre todas las canciones, nunca olvidaré “Damisela encantadora”, me gustaba escucharla, mi padre la interpretaba para entretenernos y la hizo nuestra.

Por eso crecí figurando entre tantos cubanos que vimos a Esther entre la familia. Y un día de periodista me descubrí en un espectáculo siendo el reportero de aquella noche de Bayamo vestido de azul con la estrella del cielo.

Ahora que se ha muerto, siento que se abre un eterno álbum de Cuba porque todas las noches de Esther Borja fueron y serán encantadoras

 

 

Martianos cubanos inauguran la biblioteca “José Marti” en Chiapas, México

Martianos cubanos inauguran la biblioteca “José Marti” en Chiapas, México

 Alberto Velázquez, -al centro- aplaude feliz, la inaugura labiblioteca “José Marti” de Chiapas

 

Joel Lachataignerais Popa  jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

El Secretario ejecutivo de la Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas, Doctor Alberto Velázquez López, acaba de regresar de México. Allí, a parte de los intercambios naturales que pudo sostener con la población, cumplió un proyecto de capacitación científica en varias universidades y comunidades originarias.

Toluca, Zacatecas, Chiapas y México DF, entre otras zonas visitadas, dejaron en él impresionantes caras d experiencia profesional, humana y de satisfacción individual, que ahora se extenderán hacia las actividades de al Sociedad Cultural José Martí y la Universidad de Cultura Física de Las Tunas, donde trabaja.

Durante todo el trayecto sostuvimos un intercambio sistemático. Ofrezco el resumen de uno de los e mails que recibí, este valorando su presencia en Chiapas:

“Lacha, el viaje a Chiapas ha sido algo que nunca podré olvidar, personas muy cariñosas y educadas, solo que a veces se hablan en sus lenguas. La carretera es entre bosques de árboles muy altos, igual que las lomas y las carreteras son buenas pero con muchas curvas, ya verás los videos y fotos, ya me he acostumbrado”.

Impresionado por las realidades, Alberto me contó lo siguiente:

“Cuando nos faltaba como una hora de viajes en un lugar unos niños y niñas como de 7 años estaban con un bejuco a lo ancho de la carretera, nos obligaron a parar y lo que nos cayó fue una pandilla pidiendo dinero, agarrados al auto, me dieron miedo y lástima, les di una moneda de 10 pesos pero todos querían que les diera dinero, al fin logramos seguir, me explicaron que son los padres los que los mandan y se quedan en lo alto de la loma escondidos por si le hacen algo a los niños. De hecho no bajé jamás el cristal.”

“Al llegar al pueblo, aprecié que es lindo ver a las mujeres con sus trajes típicos, todas con faldas y blusas blancas bordadas con flores, son personas de estatura pequeña, piel trigueña y pelo muy lindo, hasta los ancianos tienen su pelo  bien negro.”

Inmediatamente me cuenta su experiencia profesional”

“En la universidad impartí tres conferencias y el martes inauguré una biblioteca que nombramos José Martí”

“Es una universidad muy humilde, todo ha sido construido por los profesores, alumnos y los vecinos. En la inauguración cuatro hombres que son nombrados principales porque son hombres intachables en su conducta, hicieron culto para bendecir la biblioteca, todo en su lengua, tzeltal, a la que han incorporado algunas palabras del español, que  fue lo único que entendí, lo demás me lo explicaron los principales que me abrazaron con mucho cariño y agradecieron la visita.”

Después de aquello, que fue una ceremonia muy modesta, según me ha contado Alberto, vinieron otros intercambios:

“…me regalaron un sombrero parecido al yarey, pero más bonito; también una chancletas típicas que son muy cómodas; ya me las pondré. Después recorrimos otros  lugares entre comunidades y sitios arqueológicos.”

Cuando se visitan sitios desconocidos, llaman la atención, desde los comportamientos, las costumbres y el paisaje, hasta las recetas de comida:

“He comido muchas cosas ricas, tamales de diferentes tipos, pollos cocinados en salsa de ají, chocolate frío con harina de maíz y otros tantos.”

El doctor Alberto Velázquez López, Secretario ejecutivo de la Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas, sentía ansiedad de comunicarse con los suyos en Las Tunas, pero:

“…no tenía Internet. En el primer pueblo - Bachajón - aproveché para pelarme y fui a un cibercafé -tan lento como los de allá-  y descubrí que el teclado de mi PC tenía problemas, ya tu sabes, todo fue para que me demorara y cobrar más; y ese, fue el último mensaje que envié.”

No obstante, el buen Alberto, martiano recorriendo tierras que le dieron a nuestro Héroe Nacional abundante información para enseñarnos donde está la América Nuestra, concluye su mensaje con esta sentencia solidaria:

“Créanme que la pasé muy bien, aprendiendo mucho de estas personas y cumpliendo sueños de cuando estudiaba Historia.”

Remembranza cubana del Servicio Militar

Remembranza cubana del Servicio Militar

La foto en mis tiempos de SMO en La Habana 1966

 

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Cuando el 26 de noviembre de 1963 se dio a conocer la Ley del Servicios Militar Obligatorio, la juventud cubana recibió la noticia con el entusiasmo enardecederor de saber que podríamos servirle a la Patria con el mismo tesón con que lo hicieron los miembros del Ejercito Libertador (Mambí) en los años desde 1868 a 1898 y que podríamos ser sus continuadores elevándonos a la conducta de los que formaron filas en el Ejército Rebelde, liderado por el Movimiento 26 de Julio.

Los miembros de la Asociación de Jóvenes Rebeldes organizamos junto al Ejército Rebelde, que ya crecía en Fuerzas Armadas Revolucionarias LAS organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI, - organización anterior al Partido Comunista de Cuba),  las oficinas de control del Servicio Militar Obligatorio  (SMO), devenidas Comité Militar de cada región y provincia.

En esas oficinas en la primera quincena de diciembre de aquel 1963, millares fuimos los primeros aspirantes a soldados de la nueva tarea, una de aquellas que evocáramos en la Plaza de al Revolución, cuando el 22 de diciembre de 1961 le pedíamos a coro masivo a Fidel en aquella consigna:”Fidel, Fidel, dinos que otra cosa tenemos que hacer”.

Recuerdo que cerca del antiguo Cuartel “Carlos Manuel de Céspedes”, en Bayamo, estaba emplazada la oficina donde, además de que fui reclamado para trabajar voluntario, formé parte del primer grupo de inscriptores, junto a Nidia Díaz, aquella muchacha alegre, dinámica, de pelo amarillo cerca del color naranja, con ojos verde oscuros y cientos de pecas pequeñas en el rostro.

Yo pugnaba por ser el primero en inscribirme, Nidia me llamó, llené mi formulario, sencillísimo: nombre, fecha de nacimiento, edad, dirección particular, último grado vencido nombre de los padres… y firma.

¡Ah!, debía declarar si padecía de alguna enfermedad… muchos de nosotros escondimos padecimientos evidentes y luego fueron aplazados.

Acto seguido, ocupé un lado junto a Nidia y me quedé llenado planillas.

Fue entonces cuando comencé a llenar “telegramas”, con el propósito de que me incorporaran a filas. Y lo hacía no por vocación militar, sino por apego el deber. Así un día fui llamado acudiendo a uno de aquellos telegramas míos, pero cuando ya estaba en el camión y viajaba varios kilómetros el vehículo fue interceptado, y un oficial pidió mi presencia; me hizo bajar y en minutos estaba frente al Jefe del Comité Militar: “Usted no irá a una Unidad Militar, su tarea está aquí con nosotros”.

Después la oficina se trasladó a otro sitio de la ciudad de Bayamo.

Pasó el tiempo y el 22 de abril de 1965, cuando ya no tenía contactos con los “telegramas”, fui convocado en un llamado hecho para jóvenes que fungirían como maestros en el Servicio Militar, ante la necesidad de que soldados y oficiales del Ejercito Rebelde pudieran elevar su nivel cultural…

Otro día contaré cómo fue mi vida de soldado. Hoy sólo quiero recordar que a propósito del llamado a los jóvenes nacido en 1998, vinieron a mi memora –una vez más- aquellos momentos iniciales del Servicio Militar Obligatorio, (SMO), a cuyo llamado acudimos convocados por el deseo y el deber, ávidos de parecernos al Ejército Rebelde.

En mi Cuba, feliz pronóstico del tiempo

En mi Cuba, feliz pronóstico del tiempo

Siete meses tenía en esta foto...

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

Esta Fotografía fue tomada en abril, cuando el bebé estaba cumpliendo siete meses de nacido. Este 16 de diciembre de 2013, él que ya no es bebé, sumó a su “estado del tiempo”, una cifra considerable de diciembres y comenzará a sumar nuevos abriles.

Fue interesante escuchar el timbre del teléfono enviar su mensaje desde diferentes sitios de Cuba. Compañeros de trabajo, amistades de “uno y otro sexo”, gentes que apenas recordaba, memorias que llegaron desde Guantánamo hasta el occidente cubano y algunos mensajes de otros confines.

Es que el cumpleaños es un acontecimiento social tuyo, que yo hago mío y otros comparten contigo, conforme el afecto que se le prodigue al afectado”.

Eso te permite conocer el grado de calidez cotidiana que te calienta las relaciones, y te hace feliz de todas formas. Resulta que cumples años, los vives, te sirves un trago de vino, lo alzas en solitario, en la compañía más íntima, en la intimidad familiar, entre amigos… y el fuego del líquido recorre tu sistema digestivo y apenas sientes que allá va. Eres feliz. En ese minuto, eres feliz, aunque te duelan los cayos y tengas un hueco en el bolsillo izquierdo…

Después te pones a mirar el álbum familiar y comienza a ver instantáneas que ya no recuerdas y otras que ni si quiera sabes cómo te la hicieron; entonces vienen a tu mente aquellos momentos en que papá y mamá te quisieron guardar algún recuerdo y tienes en tu conciencia a aquel individuo metido detrás de una especie de bolso y levantando su mano, a la vez que gritaba: “Nené mira el pajarito, mira el pajarito”, para que tú le gastaras una sonrisa…

Me imagino – por el rostro sonriente – que el bebé ya tenía la impaciencia de ser periodista y respondió placenteramente a los reclamos del fotógrafo y de papá Luis y mamá Zenaida… A ellos agradezco haber hecho el sacrificio de pagarle al fotógrafo esa remembranza infantil que les muestro ahora.

Gracias también a todos los que me llamaron o escribieron. Prometo seguir siéndoles fiel, sobre todo ahora, que el pronóstico del tiempo indica rumbo certero.

Un himno para Mandela

Un himno para Mandela

Nelson Mandela, Madiba, hijo de África: hermano de Cuba

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

 Para cualquier cubano no resultará difícil atraer a su memoria la historia de excepción que deriva del fruto extenso de la vida de Nelson Mandela, el Madiba cantado y elevado a la categoría de padre de Sudáfrica.

Sus 27 años de prisión, me recuerdan los impactos de bala registrados en el cuerpo de bronce de Antonio Maceo; el lacerante corto tiempo de José Martí condenado a trabajos forzados en las canteras de San Lázaro; los injustos encarcelamientos de revolucionarios de Cuba y América Latina, el porte de ébano de René, Ramón, Fernando, Antonio y Gerardo.

Nelson Mandela, conquistó a su pueblo desde plena juventud. Se hizo él mismo icono frente a la Sudáfrica Blanca cómplice del imperio internacional liderado por Estados Unidos y se hizo gigante al lado de otros de su talla. Y fue así, porque se supo estrechar para bien al corazón del pueblo que le dio vida.

Por eso fue grande, y porque su estatura de amor, desinterés y transparencia, jamás discriminó. Así  su mano franca y sincera estrechó otras manos francas y sinceras; y con la misma sencillez con que creció soldado, pudo mirar a los ojos enemigos de frente para combatir y reclamar, como cuando en charla con el Presidente norteamericano, con palabra enérgica y directa, reclamó el derecho de su país a sostener relaciones con Cuba.

Porque Cuba fue, es y será, la patria amada por  los cubanos que llevó en la sangre de soldados agradecidos, el ideal que venció en Angola para la libertad de Sudáfrica  y otros pueblos de la región.

Brillante para nosotros será su impronta de estrella enlazada en su reconocimiento de amor de hermano colocado en vínculos fraternos con Fidel. El líder cubano, quien no dudó en reconocer que fue él, Madiba, quien mejor caracterizó la victoria cubana en Cuito Cuanavale.

La humanidad entera se estremece en la mejilla de cientos de miles de millones donde hay la conjunción de una sonrisa de mirada agradecida, canción de amor y lágrimas emotivas. Ha muerto Nelson Mandela –Madiba – y Sudáfrica con el mundo tallan en memorias tangibles e intangibles los símbolos del honor y la gloria.

Se me ocurre pensar, como dejé escrito en Cubadebate:

Su muere en brazos de la patria agradecida, -como dijo Martí- del modo sencillo y modesto en que tras largo penar, desaparece en la emoción de los hombres, ese espíritu de amor y paz, todo viviente ejemplo, proyecto de futuro.

Los Héroes que son Héroes del amor y la paz, del vivir y el pensamiento, luchan, combaten, mueren y viven eternamente en la heroicidad…

Nuestro amigo, Nelson Mandela – MADIBA - ya se despide para seguir combatiendo desde la gloria eterna, junto al Che, a Chávez…

Por eso,   ANTE ÉL UN HIMNO DE COMBATE EN CORO, Y EL SILENCIO DE LAS  FLORES ARROPANDO LA VICTORIA.

 

Cuba tiene un nombre de pueblo heroico: Antonio

Cuba tiene un nombre de pueblo heroico: Antonio

Esta Isla es la cuna de ese nombe símbolo: Antonio

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

Un nombre de apellidos varios, se ha expresado en la honra de la dignidad cubana; Antonio. Maceo y Grajales, le acompañaron en las guerras de 1868 a 1897, el vibrante nombre, surgido en la cuna ejemplar de una familia de Santiago de Cuba, en el Oriente de la Isla de Cuba.

Soldado ardiente, alcanzó rápidamente grados de General hasta ocupar el de Lugarteniente General del Ejercito Mambí y fue protagonista de acciones que conmovieron tanto a sus compañeros de combate como al propio enemigo.

Su destacado carácter militar, tuvo la cumbre de llevar la guerra de independencia desde el Oriente hasta el Occidente de Cuba, y teniendo ya rumbo a la victoria, cayó en combate el 7 de diciembre de 1897.

La fecha se toma para rendir tributo a todos los mártires de Cuba, incluyendo aquellos que murieron en la batalla de internacionalismo en otras regiones del mundo.

Hubo después otro Antonio. Joven robusto, alegre, de formación deportiva, consecuente estudiante, seguidor de aquellos que estuvieron con Maceo y esmerado estudioso de la obra de José Martí.

Julio Antonio Mella, grabó su nombre en el alma juvenil de Cuba y de América Latina y dejó su legado a quienes posteriormente vinieron a buscar aquello que el mismo denominó mundo mejor.

Creador de la Federación Estudiantil Universitaria, de la Universidad Popular José Martí y del primer Partido Marxista Leninista Cubano, constituido en 1925 ante la presencia de Carlos Baliño, quien trasladó a Mella el ideario del Apóstol, quien pensaba que la revolución sería después de concluido el combate en la manigua. Mella quien promovía la idea de encontrar el misterio del pensamiento revolucionario de José Martí y se proponía escribir un libro sobre el tema.

A las balas traidoras disparadas en México por orden del tirano Gerardo Machado en contubernio con Estados Unidos, el joven Mella respondió gallardo: “Muero por la Revolución”.

Guiteras Holmes, fueron los apellidos de otro Antonio. Aquél quien consecuente con la prédica martiana de internacionalismo militante, en la forja de la independencia, la soberanía y la libertad de Cuba, sentó bases revolucionarias en un gobierno que no defendería sino el carácter burgués democrático y dio su vida junto a otro Antonio, el Aponte de Venezuela que entrelazaba su combate con el hijo de la tierra cubana… la sangre de ambos cimentó una página de la historia del continente.

Echeverría y Bianchi, son los apellidos que acompañaron en la gesta del 13 de marzo de 1957 al nombre de José Antonio, líder seguidor de Julio Antonio Mella.

Esta fecha trasciende, junto a su trayectoria de luchas por lograr la patria con todos y para el bien de todos preconizada por José Martí, y abrazada desde el Directorio Estudiantil Revolucionario que dirigió con el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, en pacto de lucha por el cual dio la vida.

Joven hidalgo, José Antonio se alzó en las tribunas, desafió en las aulas, en las calles, se batió con la policía y luchó con el valor de los héroes.

… y entre tal vez otros – desconocidos o poco difundidos jóvenes que lleven este nombre – no es posible dejar de mencionar al noble cantor que cuenta en sus versos la historia de cinco hermanos encarcelados por hacer justicia para Cuba y para el mundo, sobre todo intentando que Estados Unidos resuelva en verdad su compromiso de combatir al terrorismo, mirando seriamente el deber de hacerlo.

Guerrero, es un apellido que le sienta a todos los Antonio que he mencionado. Este que lo carga en nombre de los demás, es tan Guerrero para defender a la patria como los otros y permanece encerrado gracias a al injusticia generada por oportunismo que reunido con el odio ciego a la revolución cubana, cierra los ojos, coloca tapones en sus oídos, paga y prohíbe a la prensa mundial decir la verdad sobre el hecho y complace a criminales verdaderos, cuyas manos sangrientas y falsas, quieren cantar victoria.

Guerrero, Antonio, sintetiza, además, al Maceo, al Mella, al Guiteras, al Echeverría… Cuba tiene un pueblo de héroes. Antonio puede ser el nombre y aunque muchos sean los apellidos, a estos le cabe el honor y la dignidad de apellidarse Cuba.

“Elogio de la memoria” de la editorial Sanlope

“Elogio de la memoria” de la editorial Sanlope

Dos pilares de la cultura tunera

 

Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

Tres nombres de buen nivel profesional se unieron en la Serie Homenaje, de la Editorial Sanlope de Las Tunas, para ofrecer al público en el título “Elogio de la memoria”, una panorámica bien reseñada, breve y sencilla de las vidas de dos tuneros prominentes y de alto relieve intelectual.

Cuando para lo cotidiano y la posteridad sobre la identidad de Las Tunas se mencionan nombres tales como Rafael Zayas González y Gilberto Rodríguez, se está recurriendo siempre a las cúspides del quehacer intelectual del territorio, en la cima donde es más común citar a Juan Cristóbal Nápoles y Fajardo, “El Cucalambé”.

Mientras Rafael Zayas González, traza en la historiografía tunera una huella de periodismo bien hecho, de corte martiano, permanece sin algún título honorífico que le reconozca esa actividad; sin embargo él llenó páginas que al registrarse hoy son imprescindibles para el investigador.

El periódico “Eco de Tunas”, fue, a lo largo de más de medio siglo, hecho cultural que fulgura inmaculado en la historiografía tunera, hasta que hoy aparece en este libro, con texto noble y sencillo, en loables referencias escritas - en estreno editorial - por Maricela Vázquez Rodriguez.

Si Rafael es apenas reconocido por la voz popular, Gilberto tiene más, aunque todavía pobre. En él, - poeta y periodista a la vez -, la comunidad aprecia su bregar en el quehacer de estrofas, amores, acontecimientos y periodismo. Modestamente se le ha reconocido como “el poeta tunero del siglo XX”, que en “Elogio de la memoria”, está defendido con el concepto que el propio Gilberto pondría para el verso biográfico.

Ahora se tiene en las manos un texto que amplía sobre este hombre que marcó su huella en Las Tunas y que gracias al empeñó investigativo, los estudiantes podrán atesorar.

Así es este libro, “Elogio de la memoria”, que nos regalan la Editorial Sanlope, las periodistas en su primicia de escritoras, Mayra Castro Lora y Ada Cristina Higuera Tur y la especialista, museóloga tunera Maricela Vázquez Rodríguez, consecuentemente respaldadas por el cuidado editorial de la experimentada Mirta Beatón Borges.

El texto, que muestra a dos figuras importantes de la intelectualidad y el pensamiento tunero, esperará por la necesaria continuidad para conocer mejor a Rafael Zayas y a Gilberto Rodríguez.

De modo cuidadoso y directo, con cierto apasionamiento, bien equilibrado, como aconsejaría Martí, - escribir con manos enguantadas-, así llega al lector “Elogio de la memoria”, de la editorial Sanlope,