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CULTURA

CON MARTI HACIA LAS COMUNIDADES

CON MARTI HACIA LAS COMUNIDADES

 La Sociedad Cultural José Martí en Las Tunas, se aproxima a vincular nuevos miembros en las comunidades obreras y campesinas. 

Por: Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Porque no debemos ver a José Martí sino en la imagen viva de su pensamiento, tangible en el hacer diario expresado en las dimensiones que ofrecerán las nuevas generaciones y en el concebir la formación legítima de las comunidades, las proyecciones de la Sociedad Cultural José Martí, se pronuncian desde los  hombres en su interactuar como entes sociales.

No es posible que la organización preconice exclusivamente un actuar simplemente en el pensamiento que se busca en la pureza misma, en la investigación, en la escolástica y la academia, cuando él mismo – José Martí – obró como sus predecesores, sus maestros – José Agustín Caballero, José de la Luz y Caballero, Félix Varela, entre otros – quienes siempre significaron un modo de pensar, investigar, aprender, enseñar, filosofar, inclusive, de hacer cultura y de hacer política, en que no debía verse sólo una  escuela sino  todas las escuelas y ninguna escuela; a partir de aquel pensamiento en que Luz y Caballero sintetizaba el criterio de todos, al decir que deben verse todos los métodos y ningún método porque es ahí donde está el método.

Indican que en la actuación del pensamiento y la práctica se debe unir todos los pensamientos en función de una idea y esa será la dirección en que la práctica avanzará. Se interpreta que no se debe absolutizar, sino más bien fundir, intercambiar, relacionar ideas, en función de un resultado práctico.

Ha de emprenderse un actuar en el que esté presente ese modo de hacer: en el que se enmarcan las principales líneas de dirección que desarrollará la Sociedad Cultural José Martí en la provincia de Las Tunas, donde el trabajo mancomunado establece un indicador del inminente desempeño académico, mostrado en las los estudios, investigaciones y la promoción del pensamiento martiano, que emana de las universidades “Vladimir Ilich Lenin”, “Zoilo Marinello” y “José ‘Pepito’ Tey”, del territorio tunero, en que los clubes de la Sociedad Cultural José Martí, se funden en trabajo conjunto a las cátedras martianas y direcciones de extensión Universitaria, y es preciso llevarlo desde allí a las comunidades con precisión, para que la mujer y el hombre en familia laboral y hogareña, también participen en el interacción, y llegue a las nuevas generaciones Martí vivo y real. 

El llamado está en seguir fortaleciendo la actividad cultural desde Martí, pero llevando la academia a las comunidades en un interactuar modesto, sencillo, para que la Sociedad Cultural José Martí promueva en obreros, campesinos, amas de casas, niños y jóvenes, un modo de interpretarlo con el mismo sentido puesto por la revolución en el manifiesto que todos conocemos por ‘La Historia me absolverá’, que movió pueblos alrededor del Movimiento 26 de Julio. En un movimiento de masas ha de convertirse el trabajo cultural de esta organización.

Es por eso que los acuerdos adoptados en la asamblea Provincial de Asociados del 2009, reflexionan acerca de la actividad que se realiza en las diferentes instituciones y sobre cómo el fortaleciendo la identidad de la organización, puede emprender acciones que permitan llevar el pensamiento martiano hacia todas las comunidades, desde un Martí combativo, integral cosmovisionario tal como fue, y que las nuevas generaciones puedan asumir, interpretar y defender.

Es importante trabajar porque los niños palpen con absoluta naturalidad ese José Martí, que equivale al razonamiento realizado por Ernesto Che Guevara el 28 de enero de 1960, cuando destacó que a los héroes no se les recuerda como estatuas de mármol, sino vivos, haciendo que su pensamiento sea presente.

El programa que estará en las aulas, pero también frente a los tornos, en el surco campesino, en las grandes plantaciones de árboles, los hogares y en toda aquella naturaleza humana que se hace Patria en el legado común de todos los pueblos del mundo, y en cada mujer y cada hombre – de todas las edades – estará el actuar de cada miembro de los clubes de la Sociedad Cultural José Martí de Las Tunas.

Ello indica una convicción del movimiento que se necesita actualmente en la condición filosófica, jurídica, política, religiosa y – por sobre todo – ética, que nos permita para ahora y para siempre marchar con José Martí hacia las comunidades, porque no debemos verlo sino en la imagen viva de su pensamiento.

 

 

 

 

 

MÚSICA ETERNA DEL DOS DE DICIEMBRE

MÚSICA ETERNA DEL DOS DE DICIEMBRE

 Por: Joel Lachataignerais Popa

         jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

El dos de diciembre de 1956 fue la fecha fortuita del desembarco del Granma. Con él vinieron a Cuba, desde Tuxpan, 82 razones de honor y gloria; la fecha se quedó en el corazón del pueblo clavados en el honor y la gloria de todos: Ese honor, esa gloria que defendemos para ganarlas más y hacernos un monumento dentro de cada uno y del otro: para rememorar siempre a aquellos bravos, hasta nuestras muertes.

Pero aquel acontecimiento lo llevamos cada cual en la acción y posiciones del trabajo: de mujeres y de hombres: La música también acompaña a aquellas  acciones: Nació primero en aquella letra salida de pluma rebelde, con sangre negra venerable, para decirle a México el  agradecimiento dentro del amor femenino por la Patria segunda:

 

“Ya me voy de tu tierra

mexicana bonita

bondadosa y gentil…

que mi tierra me llama

a vencer o a morir”

 

Después, con los años, cuando el rebelde pudo visitar de nuevo aquella segunda Patria y recorrerla: volvió a recordar los días de Tuxpan a Las Coloradas: otra vez La Lupe para testimoniar agradecimiento:

 

“Hoy con polvo en los cabellos

de andar por los caminos

que transito de nuevo,

por México otra vez,

quiero dejarte Lupe

mi más bellos recuerdo

por haber sido tuyo también

lo que yo am酔

 

Juan Almeida, el albañil músico combatiente del Moncada, rebelde de la Sierra Maestra, comandante, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, fue como el testimoniante poeta y músico de aquella acción que Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, escogieron años más tarde cuando escribieron sus homenajes a la gesta del  “Granma”:

 

Dice Silvio:

 

‘¿Qué sabrá  mi niño de doce olas

que no se rompieron en el peñasco?

¿Qué sabrá mi niño de doce olas

que cogían camino al coger vereda? ...”

 

…Y, Pablo Milanés, con elocuencia:

 

“La muerte de 82,

la muerte de 20 mil;

viene entre luces

donde pretendo morir

la muerte para vivir…”

 

…y aquí está eterna, la música, para vestir de honor la gloria cubana de existir.

 

2 de diciembre de 1986

 

 

CON EL AMOR DE MI VOZ…

CON EL AMOR DE MI VOZ…

 

  • El primero de diciembre en Cuba es el día del locutor.
  • Cada día voces como la de esta locutora de la foto, recorren el éter en compañía amiga.

 

Por: Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

 

Soy locutor. A mucha honra lo tengo. Cuando de mis labios salen las palabras y traslado el mensaje elaborado por el escritor del programa, puedo sentir con sano orgullo cuánto llego a mis oyentes; que lo que dice el texto forma parte de mis intenciones y juicios para aquel que me escucha.

Cuando leo algún contenido me recreo con mis oyentes, aunque no los conozca ni siquiera sepa de donde son: por mis venas corre la emoción del programa.

Si es poesía, crecen las sensualidades que llevo dentro y un poder histriónico conspira por saberme dentro del corazón allá lejos; si es una crónica en que el criterio avanza por canales invisibles, es mi placer recrear las imágenes del ilustrado periodista que pone en mi voz una reflexión para  los demás.

Cuando presento en mi programa a alguien que sobresale, me convierto por momentos en periodista y siento que el auditorio  reconoce el poder de establecer esa relación.

Otras veces el reportaje permite que sea el conductor de un acontecimiento, de una historia; y cuando leo noticias, informaciones… entonces  soy el nexo de saber algo sobre la expectativa de quien desconoce.

A veces con la ternura de mi profesión, traslado aventuras en la creación literaria y me siento inmenso. Otras, cuando el director pide a puertas abiertas imágenes en vivo sobre temas diversos: ¡a improvisar!: Me recuerdo ahora de las plazas llenas de pueblo, de algún festival, del mitin de homenaje, de un suceso deportivo o cultural.

¿Comunico o no comunico? ¿Descomunico? Al salir a la calle lo sé. Este me dice una loa, el otro algo que no comprendió; el que viene luego recita mi poema; la muchacha  me hace un guiño… el mayor reflexiona y me pone a pensar: sé entonces cuánto hablé de menos o demás…

¡Cuánto poder tengo! Pero siempre tengo el deber de aprender, de saber más, para merecer de verdad estar entre todos reflejado con el amor de mi voz, en el corazón de todos como grano de maíz.

CARACAS VISITÓ LAS TUNAS: UNA HUELLA EN LA MEJILLA TUNERA

CARACAS VISITÓ LAS TUNAS:  UNA HUELLA EN LA MEJILLA TUNERA

  • Otra vez la música, la cultura, hermana pueblos.
  • Se demostró que en cultura como en música, solo hay dos extremos: bueno y malo…
  • Aquí disfrutamos de algo superior.

 Por: Joel Lachataignerais Popa

          jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

No es posible olvidar el mensaje que legó José Martí a los cubanos y venezolanos y a  todos los que vivimos en el continente Latinoamericano, cuando por primera vez al llegar a tierras venezolanas, lo primero fue acudir al monumento a Simón Bolívar, erigido en la plaza pública: nos estaba pidiendo tenerlo siempre presente en el llamado de independencia latinoamericana para la forjar la unidad de una integración de pueblos del Sur.  

Es por eso que cuando escuchamos la Orquesta Sinfónica de Venezuela en su actuación de excelencia el 17 de noviembre, Día Internacional del Estudiante, en el modesto Teatro Las Tunas, de la ciudad que vio nacer al patricio cubano, Mayor General Vicente García González,([1]) recordamos que éste se estableció en el sitio denominado Río Chico, allí en Venezuela, murió, donde España ordenó asesinarlo el 4 de marzo de 1886.( [2]) y es como si de nuevo, llevados por el influjo sublime de los acordes robustos de arpa,  violines, violoncelos, bajos, fagotes… nos reuniéramos con el Apóstol en aquel peregrinaje histórico.

Con el maestro Angelo Pagliuca, viajó el ‘alma llanera’ para visitar ‘el alma del Cauto’ en este paraje cubano situado justo al lado del gran llano que circunda el más grande de los ríos de nuestra Isla, el Cauto: así Caracas, viajó a Las Tunas y otra vez la cultura, específicamente la música, hermana pueblos.

Aquel lazo simbólico y real del viajero que no se sacudió el polvo de sus ropas sin antes acudir ante Bolívar, trenzó un nudo en la tierra de Vicente García,  que apenas dejaba expresarse en las palabras del gran director, Angelo Pagliuca; o de Alejandro Ramírez,  Presidente de la Sociedad Orquesta Sinfónica Venezuela. Vimos un Pagliuca sensual y vibrante con la batuta en la mano, quien amoroso, con respeto y fuego de alegría en los ojos, dedicó frases elogiosas a quienes aún minutos después de concluido el encuentro, de pie, tributan un mar de aplausos.

Sus manos evolucionaron en el breve espacio del teatro a partir de las nueve en punto de la noche: Marcaron compases y el recinto se estremeció heroico: el Himno Nacional de Cuba se dejaba escuchar vigoroso con toda su carga de emotividad que luego creció cuando en posición militar escucháramos la pieza Patria venezolana y al concluir ambos alguien colocó un punto y seguido con una frase que todos suscribimos: ¡Viva Venezuela!: Así comenzaba su encuentro con nosotros Angelo Pagliuca y su gran colectivo.

En el primer momento del programa se expresaron las antológicas ‘Caballería ligera’, de F. von Suppé,  muy conocida y aplaudida por todos, y acto seguido, ‘Concierto para violín y orquesta’ de P. I. Tchaikovsky, con la actuación distinguida y prominente de  un solista que sorprendió: violín en manos, Iván Pérez: y como truenos con relámpagos del corazón se sintieron los aplausos para reconocer a quien esperábamos con mayor edad.

Después de unos minutos de receso, vino un proceso aleatorio de aquella música que revolucionó siglos atrás, para mezclarse con lo tradicional y autóctono de la cultura  popular tradicional de la expresión musical de América Latina de los Siglos XX y XXI: fue el sello de la sorpresa, para demostrarse a sí misma y ante los presentes como patrimonio de todos, e indicarnos  que en cultura como en música, solo hay dos extremos: bueno y malo…

La voz sana, transparente, salida del pecho del cantor llanero, Luis Lozada, (‘El Cubiro’), continuó la armonía emprendida por la orquesta e interpretó Pajarillo, de Aldemaro Romero, donde sobresalieron los músicos del Grupo del ‘Cubiro’ Carrazo Carrazo, de José ‘Cheo’ Ramírez, al igual que en las demás obras: Bogando de Alexis Prieto y Fiesta de Elorza, de Eneas Perdomo, entre otras.

Una dramaturgia cuidadosa  sostuvo el concierto desde sus inicios. A esta altura fuimos sorprendidos mucho más, porque las orquestaciones y arreglos presentados fueron estructurados de sumo natural, pero con tal elocuencia que se distinguían en un poder de alcanzar que todos los instrumentos brillasen con virtualidad. 

Los cubanos, tuneros en este caso, otra vez al disfrute de Pescador del Río Apure, de Eneas Perdomo, Wooman del Callao, de Juan Luis Guerra; Moliendo café, de Hugo Blanco y una Fantasía Cubana cuyo arreglo corresponde al maestro Sergio Erguin, que puede calificarse de única, por su belleza, esplendor, sublimidad y empaste arquitectónico musical. Como en un lienzo que se teje pasando por puentes  cuidadosamente, llegaron a los oídos pasajes en que armonizaron todos los sonidos – el son, el danzón, el chachachá - hasta conmover y arrancar un sólido aplauso de todos:

Sujetos los pechos de los asientos, en un silencio casi absoluto, el deleite alcanzó alta premonición, las almas bailaron en un conjuro de admiración e integración moral a través de la cultura y de la música de todos: Fantasía cubana nos trajo El Manisero, Guajira guantanamera, El Carbonero… y la hermandad se suscribió de nuevo en aplausos: Angelo Pagliuca, mostró nuevamente su energía mirándonos a todos. Ahora vestido de blanco, tomó posición de nuevo y ordenó a su orquesta iniciar para cerrar con Alma Llanera: la mejor que he escuchado.

Nos regocijamos con algo superior: equivalente a decir Caracas visitó Las Tunas: Aquellos quedaron admirados por el abrazo de pueblo que recibieron. Todos ganamos gracias a  Martí, Bolívar, Hugo, Fidel, el ALBA, la integración.

Por eso aquella imagen de mujer cubana acercándose al músico junto al ómnibus, siempre estará presente: ‘Muy bueno su concierto, no lo olvidaré jamás’, le  dijo, y agregó: ‘… déle un beso grande  a todos sus compañeros y envíele otro a Chávez’.

Aquel, enrojecido, bajó su cabeza y dejó una huella en la mejilla de la tunera…



[1] Vicente García González, alcanzó grados de Mayor General del Ejército Libertador, Mambí; la historia lo recuerda como iniciador de las luchas cubanas por la independencia, Presidente de la – República en Armas, brillante militar, fue asesinado por España en Río Chico, Venezuela.

[2] Marrero Zaldívar, Víctor, Cronología mínima de Vicente García, Dirección Provincial de Cultura de Las Tunas, 1988.

VII ENCUENTRO INTERNACIONALDE CÁTEDRAS MARTIANAS EN LA HABANA

VII ENCUENTRO INTERNACIONALDE CÁTEDRAS MARTIANAS EN LA HABANA

 

 

Por: Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Lakastagner reseñará en varios momentos, una versión más o menos general de lo acontecido durante los días 10, 11 y 12 de noviembre de 2009, durante el VII Internacional de Cátedras Martianas, que con la presencia de delegaciones de México, Brasil, Costa Rica, Venezuela, Chile, Panamá, Puerto Rico, Mozambique, Namibia, Estados Unidos, Cuba, sesionó en el Centro de estudios Martianos de La Habana, Cuba.

En los días señalados trabajaron seis comisiones, en las que se presentaron 161 ponencias, que recogieron experiencias de la actividad que desempeñan las universidades y numerosas entidades sociales de los países presentes, para promover, estudiar, investigar y difundir, la obra y vida de José Martí Pérez, el más grande de los pensadores cubanos del Siglo XIX y su proyección universal futura.

El doctor Armando Hart Dávalos, Director de la Oficia del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí, llamó a formular acciones en defensa de la ética y a desempeñar la cultura de hacer política, entre otras acciones que promueven el único modo de alcanzar la justicia, mediante la unidad que llevará a los pueblos de la América nuestra a la II y definitiva Independencia que el apóstol de Cuba proclamó en el Siglo XIX.

Acerca de lo que es y debe ser un martiano, disertó en la sesión inaugural el intelectual cubano, Roberto Fernández Retamar, director de La Casa de las Américas, de Cuba,  y sentenció que Martí se deriva de hombres que demuestran que existen hombres – como Martí – que son hombres que tienen muchas vidas.

Hubo interesantes presentaciones de libros como el que lleva la firma del norteamericano, doctor James D. Cockcroft, quien en el acto, manifestó ser un viejo seguidor del proceso revolucionario cubano que avistó desde su juventud como testigo presencial; su libro,  ‘Cuba en mi sangre’, ofrece mediante ensayos, artículos  poemas, su visión de Cuba para el mundo. La investigadora del centro de estudios Martianos, Marlene Hernández,  presentó su selección de textos martianos titulado ‘Norteamericanos’, en que reúne aquellos escritos de José Martí sobre importantes figuras del Siglo XIX en Estados Unidos.

Para mayor placer de los seguidores de lecturas especializadas, se presentaron  los Anuarios Martianos, - publicaciones resúmenes del quehacer del Centro de Estudios Martianos (CEM) de La Habana - en sus tomos 28, 29, 30 y 31. También hizo presencia un valioso texto, que a pesar de su modesta edición, ofrece el monumento de reunir en un tomo los escritos de más de cuarenta niños de América Latina, ganadores de un concurso que lleva el mismo título del libro: “Los niños de América responden a José Martí”.

En la reunión martiana se escucharon las voces de varios delegados de la provincia cubana de Las Tunas: los doctores Ada Bertha Frómeta Fernández, Alberto Velázquez López, y Frank Arteaga Pupo; los Master, Ricardo Enoa Leyva, Maritza Batista Batista, Recaredo Benito Rodríguez Bochs y los licenciados Erian Cartaya Peña junto a  un representante de la Federación de Estudiantes Universitarios, Ismaray Velázquez López. Ellos presentaron sus experiencias del trabajo relacionado con la actividad de las Cátedras martianas en las comunidades tuneras, y reflexiones acerca del valor actual del pensamiento martiano desde diferentes ángulos.

Eusebio Leal Spengler, Director de la Casa del Historiador de la Ciudad de La Habana, al cerró el encuentro con una exposición que reservó el brilló de la oratoria que él siempre garantiza: recordó que en el edificio donde radica actualmente el Centro de Estudios Martianos de La Habana, vivió el hijo de José Martí y rememoró una anécdota: Allí un día él se reunió con la que fuera esposa del único heredero del Apóstol, y aquella mujer le donó el uniforme que utilizó José Julián Martí Zayas-Bazán, donde se apreciaba la condecoración que entregó el 25 de Mayo de 1895 el Gobierno de España como desagravio por la muerte de su padre, y ese fue el mismo atuendo que vistió como ropa de matrimonio, pero a su vez, aquella mujer en gesto patriótico, donó la casa para que fuese empleada en beneficio público.

Leal Spengler, anunció también una conmovedora noticia: Próximamente volverá a abrir sus puertas el local donde estudió José Martí niño, aquel donde radicaba la Escuela de quien fuera su maestro,  Rafael María de Mendive, que – con el mismo nombre – volverá a ser escuela para albergar, bajo el recuerdo del Apóstol, a más de 400 niños habaneros.

Frank Fernández, ese laureado, prestigioso y reconocido pianista cubano, cerró las actividades con un inolvidable concierto, en que la excelencia de la cubanía invadió el recinto donde reposan los restos del presbítero Félix Varela, aquel que nos enseñó cómo debíamos pensar los cubanos.

Estoy seguro de que esta fue una reunión de resultados  con los ribetes que Martí esperaba siempre.

 

 

 

 

 

                                               

 

 

 

 

 

 

UN PEDACITO PARA TI

UN PEDACITO PARA TI

Por: Joel Lachataignerais POPA
         
jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

Cuando el Cuarteto D’ Aida rompía corazones, entre aquellas cuatro voces se distinguía con fuerza y rubor, la voz de Omara Portuhondo. Se matizaban con alta distinción Elena Burke, Moraima Secada y Teresa García Caturla.  Donde irrumpían, hacían una particularidad noticiosa. Eran prácticamente únicas. Fue el triunfo de la Revolución el momento en que se hicieron más artistas del pueblo que antes. Si porque es innegable que desde que yo tenía edad de andar con pantalones cortos y que no había televisión en las casas – eso empezó cuando ya alcanzaba quince años  y no en todas las casas - entonces ya eran famosas y muy conocidas.

Las escuchábamos alternando con Benny Moré, Rolando Lasserie, Gina León, Meme Solís y su cuarteto, Pacho Alonso y la gran Orquesta Aragón entre otros muy buenos. Pero los espectáculos inaugurales del Carnaval de cada ciudad y hasta los pueblitos más lejanos del país, tuvieron alguna vez la presencia de aquellas cuatro mujeres de oro.

A mi me gustaba aquella tempestad de Teresa, cuando en un fogoso número de título altamente bailable, saltaba con sus pasillos populares y micrófono en mano repitiendo ‘que yo me llamo Teresa’, y las demás –con Omara al frente  - le tiraban un coro que decía casi siempre ‘Gózalo mulata, gózalo’ y todos los que estábamos en el sitio aquel carnavalesco, bayamés, santiaguero, manzanillero, tunero, cubano: donde fuera, repetíamos el coro y rompíamos zapatos, y escribíamos páginas para el recuerdo, que hoy son glorias individuales, colectivas, populares, de la razón nacional.

Después aquellas se separaron. Le comenzaron a rendir tributo a Aida, como solistas, cuando aquella no pudo seguir en el grupo dirigiéndolas y la muerte indicó un camino diferente.

Y el tiempo pasó. Y Omara escribió páginas. Hasta que su figura universal paseó los escenarios  insospechados y se repitió a sí misma, como  representación identitaria cubana integrando el ‘Buena Vista Social Club’.

A ella la grandeza la toca una y otra vez en reconocimientos nacionales e internacionales. Los grandes así son. Un día, otra vez de nuevo, varias veces la profesionalidad le aguarda la propuesta de un premio: esa embajadora de la cultura cubana, sencilla y noble… su voz acaricia la cima.

Su voz, su musicalidad, la calidad humana que lleva dentro, son de alta competitividad. No en balde ha sido parte del grupo excepcional de cubanos que han sido nominados varias veces para recibir en los Estados Unidos de Norteamérica el premio Grammy Latino: pero no. Los cubanos no pueden ser gratificados allí. Las Vegas, como otros tantos sitios del ‘norte’ están vedados para los cubanos. El gobierno de allí los ha vedado.

Existe un incómodo, incomprensible y ridículo documento que lleva ya casi medio siglo impidiendo reconocer la cultura, torpedeando las relaciones humanas entre cubanos y norteamericanos. Injustificadamente el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, dificulta hasta esto: recibir un premio.

Pero esta sería la primera vez que las puertas de Las Vegas se abrieron. La gran Omara pudo ir esta vez a demostrar que no hay razón para impedirlo. Pudo ir, para demostrar por qué una abrumadora mayoría de los integrantes de la Organización de Naciones Unidas, votó el 28 de octubre contra el bloqueo, y contra todas las decisiones norteamericanas contra el pueblo de Cuba.

Fue el premio Grammy a su disco Gracias, el mismo que en mayo de este año recibió el Gran Premio de la Feria Internacional Cubadisco 2009; y fue una loa gigantesca junto al disco del excelso pianista Chucho Valdés, grabado con su padre, que sentenciaron una verdad impresionante en el título del premiado: Juntos para siempre: así quedarán ellos dos y la gran Omara en esta historia breve de premiaciones: unidos eternamente en la primera vez, que puede repetirse muchas más ocasiones: Ojala sea.

Y allí brilló. Como ha brillado siempre. Por eso su penetrante voz pletorica de pasiones cantó con breves palabras salidas del corazón, - así como me ha llegado desde que llevaba pantalones cortos como una carga señorial de sentimientos -,  y criticó ‘…estaríamos mejor sin el bloqueo…’, y más aun cuando dijo que su premio lo podría compartir ‘entre  todos, un pedacito para cada uno’.

Es por eso que, recordando todas las veces que nos encontramos consciente o inconscientemente, en una de las entrevistas que pudimos hacerle en algún carnaval, o en un encuentro festivo del sindicato o la ‘Unión’ de los periodistas, traslado un abrazo de pueblo expresado en un mensaje sencillo y modesto: ‘ Felicidades: Omara, UN PEDACITO PARA TI”.

 

 

 

PERTINENCIA DE LA CATEDRA MARTIANA DE LA UNIVERSIDAD LENIN DE LAS TUNAS

PERTINENCIA DE LA CATEDRA MARTIANA DE LA UNIVERSIDAD LENIN DE LAS TUNAS

Por: Joel Lachataignerais Popa

          jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

 

La actividad de las cátedras martianas alcanzan un notable significado en todas las entidades cubanas en las que se constituyeron, fundamentalmente en las aulas, desde las escuelas primarias, hasta las universidades.

La defensa de una tesis de maestría, alcanza un rigor de profundidad investigativa, que provoca en los aspirantes una fuerza de concentración y stress que luego se guarda en las memorias significativamente.

El 6 de noviembre de 2009, asistí al acto de defensa de un amigo. Un maestro, profesor universitario, formador de maestros en la Universidad Pedagógica ‘Pepito Tey’, de Las Tunas y actualmente profesor de la Universidad Lenin, su condición de  martiano, no se hicieron esperar.

Fue una exposición muy concisa. Se pudieron conocer cosas muy interesantes: El definió dos esenciales conceptos para desarrollar el análisis que sometía a su consideración: pertinencia cultural y extensión universitaria.

En el primero comenta: Es evidente que los factores artísticos, o estéticos pueden jugar una notable influencia en la consecución de la pertinencia cultural, por ello cuando se trata de una obra de arte, utilizada en el proceso docente – educativo con  finalidad axiológica las posibilidades de éxito son altas, en tanto el ser humano tiene una especial predisposición hacia lo bello.

Todo sistema de influencias culturales y educativas que se desarrolle desde la calidad como premisa, y sea capaz de recorrer el camino de lo afectivo, alcanza dimensiones  significativas en el sujeto que lo conduce a conductas  consecuentes con un objetivo determinado,  o con un sentido de la vida que se forja a partir de una determinada escala  valorativa. Cuando ello sucede puede hablarse de pertinencia o más aún de pertinencia cultural…

De ahí que: de lo  estudiado  hasta aquí es posible afirmar que  se logra pertinencia cultural como resultado de la aplicación de la ciencia a una determinada aspiración, lo que  demanda la conjugación de factores objetivos y subjetivos que al integrarse en una imbricación dialéctica, expresados en configuraciones  determinadas que pueden conducir a la conformación de una dimensión de orden superior que en este caso es la pertinencia cultural, como  el resultado de un proceso en el cual la calidad juega un papel determinante, que se expresa en una influencia no solo transformadora del objeto, sino también creadora, lo que ha de traducirse en una determinada manera de actuar del sujeto. Ello, necesariamente, transita el camino de lo afectivo.

Entonces, como la actividad de la Cátedra Martiana de la Universidad Lenin, de Las Tunas se expande en realidades extradocentes, define el concepto de Extensión Universitaria, por lo que manifiesta que extensión universitaria ha evolucionado desde su surgimiento, y en el caso concreto de Cuba, forma parte del proyecto educativo que conjuga armónicamente tres dimensiones: curricular, ideo política y extensionista. 

Se refiere a la Historia de las extensiones universitarias en Cuba y el mundo e indica que Fue Simón Rodríguez, el maestro del Libertador Simón Bolívar, quien por primera vez comenzó a utilizar el concepto de extensión cultural, lo que hoy se denomina extensión universitaria, vinculado al desarrollo pleno del individuo en su más amplia dimensión cultural. El maestrante, Recaredo Rodríguez Bochs, declaró también que: Un  momento importante en el devenir histórico de la actividad difusora de la universidad latinoamericana está asociado a la figura de José Martí, quien expresara en su obra (Nuestra América, 1891, O. C. T. 6, p.11) que la universidad europea tal y como había sido concebida originalmente no tenía cabida en América y debía ceder paso a la universidad americana. Fue también quien proclamó que al mundo nuevo habría de corresponderle una nueva universidad. Concepción cuya vigencia nadie negaría.

Acto seguido precisa que La universidad se ha transformado y con ella la extensión universitaria con nuevos contextos y realidades que debe enfrentar. Leyva. L (2005) Tesis de maestría, y penetra en el análisis de la actividad que desempeña la Cátedra Martiana’ de la Universidad Lenin, para determinar, que este grupo de trabajo formado por profesores ya alumnos de este alto centro docente, fue constituido el 10 de octubre de 1992 y es una de las más sobresalientes de Cuba.

Se crea con los objetivos de dar a conocer entre la comunidad universitaria y en el territorio el pensamiento martiano a la luz de los nuevos acontecimientos y retos que impone el mundo de hoy e interiorizar los valores que se encuentran en las vidas de los  héroes de la patria  y especialmente en la figura de José Martí, en defensa de la identidad y de las raíces más  auténticas de la nacionalidad cubana y su actividad cubre las siguientes direcciones docencia, superación, investigaciones y postgrados.

De modo general, la pertinencia de la Cátedra Martiana de la Universidad Lenin, de Las Tunas se demuestra porque a través de sus 17 años de existencia, ha organizado numerosos eventos científicos y varios de sus miembros han asistido a los más importantes eventos nacionales e internacionales sobre José Martí.

Además, ha logrado, a través de su devenir histórico, una labor en el seno de la comunidad universitaria, en la provincia, en el país y a escala internacional, signada por la calidad, lo que le ha permitido un impacto transformador en numerosos sujetos, fundamentalmente jóvenes, en los que se ha producido una transformación creadora con sustentación axiológica, al tratarse de sujetos que logran atesorar nuevos valores

El tribunal felicitó al maestrante, Recaredo Benito Rodríguez Bochs y le otorgó la calificación de  Excelente.

Un brindis, abrazos de la familia, obsequios de sus compañeros de trabajo y un mensaje de la Sociedad Cultural José Martí, cerraron el emotivo momento en que Recaredo Benito Rodríguez Bochs.                               

 

 

 

  

 

 

JUNTOS, ADELANTE, EN LA HORA DE LOS HORNOS

JUNTOS, ADELANTE, EN LA HORA DE LOS HORNOS

 

 

 

Por: Joel Lachataignerais Popa

         jlpopa@enet.cu  jjlpopa@yahoo.es       

 

 

Las ideas de José Martí desde  diversos ángulos de su amplia cosmovisión, centran el contenido general del Encuentro Internacional de Cátedras Martianas que reúne a más de un centenar de ponentes de Venezuela, Brasil, México, Puerto Rico y Cuba.

Son varias las naciones latinoamericanas que han albergado estas reuniones que devienen foros reintercambio fructífero entre profesores, promotores, estudiosos, investigadores, periodistas, animadores socioculturales, que trabajan profusamente la vida y obra del Héroe Nacional de la República de cuba, José Martí Pérez.

El programa depara dos momentos de interés dedicados a la presentación de publicaciones; el ilustre norteamericano James Cockcrof, firme y comprometido  conocedor de la vida y la obra de José Martí, trae dos títulos, que llegan a los cubanos de la mano y voz de la ensayista Marlene Vázquez, “Cuba en mi sangre”, y "Norteamericanos”, que provoca el interés, sobre todo porque le recordamos en sus palabras del I encuentro Internacional ‘José Martí por el Equilibrio del Mundo’, cuando evocó la necesidad que hay en el mundo – fuera de cuba y con énfasis en los Estados Unidos,  – dar a conocer en todo su esplendor a José Martí, sobre todo en su país, donde cuando lo conozcan mejor, se darán cuenta de que la Historia de los estados Unidos, de entre los siglos anteriores y hasta la primera mitad del XIX, está escrita con fidelidad por José Martí, quien fue testigo de aquellos instantes conmovedores y fundacionales de la gran nación del Norte,  y de sus propósitos.

También resulta placentero para  las manos de seguidores de lecturas especializadas, la presentación de los Anuarios Martianos, - publicaciones resúmenes del quehacer del Centro de Estudios Martianos (CEM) de La Habana - en sus tomos 28, 29, 30 y 31, a cargo de Carmen Suárez y el texto, “Los niños de América responden a José Martí”, por la prestigiosa investigadora cubana Lidia Turner.

La organización de dos paneles, el primero el día titulado: “José Martí y el 50 Aniversario de la Revolución cubana.” y el segundo para rememorar con el título mismo la celebración este año del  “120 aniversario de La Edad de Oro”, tiene la presencia de 167 ponencias, en las que intervienen académicos, investigadores, profesores, estudiantes, integrantes del Centro de Estudios Martianos de La Habana, de la sociedad cultural José Martí, del Movimiento Juvenil Cubano de Estudios Martianos, de las universidades cubanas, entre otros .Entre ellos estará una delegación de la provincia cubana de Las Tunas, que integran: los doctores Ada Bertha Frómeta Fernández, Alberto Velázquez López, José Ignacio González Reyes y Frank Arteaga Pupo; los Master, Ricardo Enoa Leyva, Maritza Batista Batista, Ariadna Álamo Vega, el Ingeniero Arian Ernesto Figueroa Pérez, los licenciados Recaredo Benito Rodríguez Bochs y Erian Cartaya Peña y  un representante de la Federación de Estudiantes Universitarios, Ismaray Velázquez López.

Secundan esta representación el centro de Estudios Hostosianos de Puerto rico, las universidades Autónoma y de Guadalajara, ambas de México y dos centros de altos estudios brasileños, de Pernambuco.

 Las Cátedras Martianas de Latinoamérica se reúnen, se reconocen, amplían los conocimientos sobre José Martí y cimientan bases para crear con su actuar, la continuidad que brindará el espíritu de la América Nuestra en la extensión que él pedía a la Universidad Nueva, para se diera desde Cuba, la futura universidad americana.