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HISTORIA

STUTOFF: LA ISLA QUE ALMACENÓ MUJERES

STUTOFF: LA ISLA QUE ALMACENÓ MUJERES

Por: Joel Lachataignerais Popa  jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Aquel día del mes de agosto de 1987 hacía frío, llovía un fina que tal parecía penetraba la piel. Habíamos disfrutado la tarde anterior nuestro paso por Sopot, Gdynia, Vistula, Cala Park, el gran Castillo de Malbork , antes de llegar a Gdansk, la ciudad donde había nacido nuestro guía principal Kazimierk Marzek.

En Sopot supimos que la semana anterior había cantado allí Beatriz Márquez, la musicalísima, y de ella nos hablaron con cariño y admiración. Gdynia os resultó atrayente y vistosa, y el trascurso por Vistula, que es un largo río que casi traspasa de lado a lado toda Polonia, llamó la tención por su majestuosidad casi de mar. Así, alcanzamos la meta.

Gdansk nos recibió con su gran hospitalidad. Personas muy amables, bellas en general, particularmente sus muchachas y específicamente la juventud. Estuvimos en la primera mañana en Weterplatte, el sitio escogido por Adolf Hitler para dar inicio a la II Guerra Mundial, y en la siguiente estábamos abordando una nave inmensa, como una balsa, donde íbamos nosotros, los 33 periodistas que conmigo recorrían el país europeo.

Ahora estábamos camino de un inolvidable sitio: la isla de Stutthof. En una hora llegamos, siempre bajo aquella filosa llovizna que me hizo unir a mi enguatada y abrigo, una capa de noble nylon. _Alexandra Kurazkaia nos recibió a la entrada, justo el momento en que habían llegado tres polacos que estuvieron entre los prisioneros nazis de aquel enclave.    

Supimos que los nazis iniciaron la búsqueda de ciudadanos en la categoría de ‘judíos’ en el año de 1936 en toda Polonia, y que fueron clasificados, claro no podían estar mezclados aquellos humildes trabajadores y campesinos con los otros, ricos, millonarios burgueses y paraburgueses, quienes aunque fueran tratados igual, tendrían –al menos inicialmente.- otras consideraciones. Aquel listado era superior a 66.950.000 mujeres, hombres, niños, ancianos… Fue como podría decirse la base, el punto de partida.

En el texto que se entrega a la entrada del actual Museo Stutthof, se hacen consignar estos datos  se explica que inicuamente allí hubo 3 mil presos, que la guía asevera eran mujeres y un mínimo de hombres encargados de mantenimientos, cocinas, servicios que realizaban en aquella zona alejada de la parte continental.

La cifra alcanzó algo más de 110 mil individuos y más de la mitad perecieron como consecuencias de las torturas, el trabajo forzoso y otros vejámenes a que fueron sometidos.

Los polacos aquellos que encontramos a la entrada de la instalación nos explicaron que uno de ellos escapó luego de que se pusieron de acuerdo y lograron que los esbirros aquellos creyeran que aquel preso ya no estaba en la prisión, porque se lo habían llevado y jamás retornó. Entretanto logaban alimentarlo y en las noches construyeron un túnel hasta la costa, por donde aquel un día, logró huir y luego de travesías, llegar a Francia donde denunció, ante la opinión pública internacional, la existencia de este Campo de Concentración.

En la Isla de Stutthof apreciamos tales atrocidades como objetos fabricados a partir de la piel femenina: Digamos un cuadro en el que se muestra un bello paisaje típico de Polonia, que –según reza allí – está realizado sobre piel de la espalda de una joven tal vez de entre 15 y 19 años.

Vimos una pandereta, una silla cuyo respaldar, asentaderas y adornos, se realizaron con pieles de muchachas; fotografías, testimonios escritos de puño y letra por mujeres que estuvieron allí presas, en donde se cuenta de violaciones masivas y selectivas.

Las mujeres eran seleccionadas por edades, categorizadas por un criterio de sexo y fortaleza física y se cuenta, que aquellas que no tenían cómo rendir desde  el trabajo y ser eficientes, además de no proceder en el orden sexual, eran trasladas a barracas para trabajo ordinario y cuando ya ‘no servían de nada’, eliminadas.

La guía de aquel lugar dejó constancia de que horas antes de que las fuerzas victoriosas llegaran a Stutthof, los alemanes incendiaron las barracas principales, pero fue posible preservar algunas de ellas, en las que se pueden ver los baños que se empleaban para todas las necesidades: baño, servicio sanitario, aseo en general; esto se ilustra también en algunas fotos, pero se preservan las instalaciones sanitarias, - si es que puede llamárseles así – y otras que muestran el degradante modo de vida que se les destinó a los acusados de no aceptar la ideología propugnada por Adolfo Hitler.  

 ¿Abu Graip? ¿Afganistán? ¿Irak? ¿Yugoslavia? ¿Guantánamo? ¿Cárceles secretas de Estados Unidos, mejor dicho del selecto Club de los Ricos que forman el Gobierno oculto del Mundo?

 ¿Esa es la paz que nos proponen los Señores de la Guerra?

Si es esa la paz que se propone, no puede ser, no la admitimos, pero sí un diálogo del momento, porque la Guerra que se evidencia, tampoco puede ser, porque sencillamente porque, tiempo no habrá para saberlo.

(Foto del autor)

WESTERPLATTE IN MEMORIAM

WESTERPLATTE IN MEMORIAM

Por: Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu joecklouis@gmail.com

El 21 de septiembre de 2008, publiqué este texto que no dudo en reproducir a tenor de la necesidad de que nos volvamos un coro universal para impedir que un desliz humano provoque el desastre mayor. Parece ser irónico que se diga que paseamos sobre las huellas de la guerra y que ahora, destinemos tiempo para repasar aquel paseo, agradable, inolvidable, que nos traje goces diferentes y hasta motivos íntimos inmemoriales. La verdad es que allí se esmeraron en promocionar y animar con interés cultural y educativo la guerra, para enseñarle al mundo todo lo que el nazifascismo fue capaz, para evitar una repetición.

 No obstante hemos tenido réplicas después de aquello en Vietnam, en Palestina, en Yugoslavia, Irán, Iraq, Afganistán… A continuación el texto publicado aquella vez bajo el título de: Westerplatte: el recuerdo polaco de la guerra.

Gdänsk, esa bella ciudad polaca situada en las costas del Báltico, debiera ser más mencionada a las jóvenes generaciones, sobre todo acerca de su presencia en la Historia de la humanidad como protagonista de la II Guerra Mundial, desde su primer minuto.

 La recorrí un día de julio de 1987. Conviví con sus agradables habitantes y muy esbeltas y alegres muchachas; también con mujeres y hombres que me hablaron del encontronazo que resultó para aquella urbe el inicio de la contienda bélica emprendida desde allí por el nazifascismo liderado por Adolf Hitler. Aún recuerdo las sonrisas juveniles, los niños y niñas, las mujeres y los hombres de aquella ciudad y en particular al guía que me llevó hacia el lugar, Kazimierk Marzek: Un simpático viejo polaco nacido precisamente en Gdänsk.

Marzek, quien había trabajado durante años en Venezuela entrenando deportistas, particularmente boxeadores, profesaba una particular amistad con el cubano Teófilo Stevenson y una rica admiración por Cuba y los cubanos. Llegamos allí bien temprano en la mañana.

Apreciamos la belleza de la mar contrastando con la ciudad. Avanzamos por un parque protegido por altas y fornidas plantaciones de pino; entre ellas se dejaban ver los restos de la guerra que, iniciada en 1939, detuvo su accionar en 1945. Dos sitios llamaron la atención de todos: Un tanque de guerra, aún mantenido en regla, recordaba parte del armamento empleado y capturado; y una edificación cuyo techo derribado, permanecía aún sostenido por el piso y las paredes destrozadas en parte o cuarteadas en su mayoría.

Aquella edificación era el sitio adonde se encontraban los (7) soldados polacos que enfrentaron durante largo tiempo a los invasores alemanes enviados por Hitler, luego de dar a conocer a través de los medios de comunicación la falsedad de que Polonia amenazaba con la guerra. Continuamos el paseo.

Al frente comenzamos a divisar una amplia explanada y una pequeña elevación; cuando los árboles lo permitieron apareció el monumento que ilustra esta crónica. Subimos. Es imponente llegar hacia allí: Se le ve a cada paso elevándose y ya al final, apreciamos los restos de edificaciones que pudieron existir allí, donde se asentó la barbarie hitleriana para dejar su huella atroz y antihumana.

En la parte más alta de la meseta, aquella obra en la cual se ven colocados rostros y figuras alegóricas a quienes lucharon en defensa de la humanidad; se eleva al cielo el homenaje sobre una gran urna de concreto que tiene ventanas de cristal en la base, por donde se pueden ver, cuidadosamente situados, huesos sobre túmulos de cenizas son restos de osamentas extraídas de los crematorios; un fémur sobre una cadera, dos carabelas... infinidad de ellos advirtiendo lo que fue el dominio Nazi en Europa, lo que puede, pudiera ser el resurgimiento del fascismo. De aquella, mi visita, hace 21 años.

Del inicio de aquella guerra ya vamos acercándonos a setenta, y de su final pronto serán los sesenta y cinco. Yo espero que las transformaciones del pensamiento polaco no hayan desvirtuado la sensibilidad humana que aprecié entre tanta gente buena en 1987; que tanto Gdänsk, como Westerplatte o Stutthoff, permitan que las nuevas generaciones puedan vivir y recordar aquella barbarie para que jamás haya guerras... que se borren los horrendos símiles que hoy los recuerda cual película ’en vivo’, Made in USA, en Israel, Afganistán e Iraq

(Foto del autor)

VILMA SONRÍE 50 AÑOS DESPUES

VILMA SONRÍE 50 AÑOS DESPUES

 Por. Joel Lachataignerais Popa  jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com 

 Leí en el Prólogo de José Martí  a los poetas de la guerra, una frase  que vale bien recordar en este momento que tengo en la memoria a una oven eterna: Vilma Espín: Dice Martí: "... sin sonrisa de mujer no hay gloria completa de hombre".[1] Es un texto breve escrito para mujeres como ella, siempre sonriendo, impulsando a todos con esa actitud juvenil que jamás perdió.

La primera vez que la tuve cerca, fue en Guisa. Aquel enclave de las estribaciones de la Sierra Maestra, cuya liberación llegó de Fidel el 30 de noviembre de 1958. Vestía de verdeolivo y llevaba una boina negra que matizaba  con el resto de su atuendo. Se había construido una enramada de pencas de guano y debajo había cientos de mujeres campesinas: Vilma les hablaba.

Les recordó pasajes  de la épica reciente. Las congratuló. Dijo que acababa de iniciarse una época en que la mujer iba a comenzar una nueva vida, sobre todo la  campesina, en especial aquellas  de las serranías.

Después la tuve de frente muchas veces. Unas como parte de mi actividad al servicio del Partido entre 1968 y 1975; otras como parte de mi labor como periodista de la Radio y la Televisión.

En Las Tunas en la constitución de la comisión de atención y Prevención Social, a la cual pertenecí durante cierto tiempo; en reuniones femeninas y en sus visitas a esta provincia oriental cubana, una de ellas muy significativa, fue cuando quiso conocer el movimiento de de fábricas de vajillas y los talleres de artesanía y textiles. Entonces ponderó la capacidad de las mujeres y reconoció ese esfuerzo medular. "Hay que seguir adelante y darle ese alegrón a Fidel", dijo, porque ella en su vivir y en su sonrisa llevaba siempre al Jefe de la Revolución y por él miraba y actuaba..

Verla al frente de todo aquello. Escucharla. Rememorar que era aquella misma muchacha que se fue al Moncada a comprobar las acciones del 26 de Julio, que desfiló pro las calles de Santiago de Cuba en contra de los desmanes de la dictadura de Fulgencio Batista, sentirla, escucharla, daba fuerzas de vivir a todos.

Esa razón es la ética con que el 23 de agosto de 1960, Fidel con ella a su lado, abrió un camino de amanecer a las mujeres. Por eso ahora, Vilma Espín Guilloys, sonríe en cada rostro de muchacha, de mujer adulta, de abuela; y late en millares de corazones dentro y fuera de Cuba. Y es, a la vez que bandera, perfume del jardín que sostiene gallardas azucenas, gladiolos, jazmines, en esa diversidad  de pétalos que acarician el ambiente cubano.

Por eso quiero terminar con José Martí, que me acompaña siempre. Menciona a la mujer el 29 de abril de 1893 en Patria y dice: "Nada perdura sin la gracia. La mujer, de instinto, divisa la verdad, y la precede"[2]

Porque la gracia de Vilma perdura, porque  de ese aroma, en que emergen su sonrisa,  el brillo de sus ojos, y con el orgullo de 50 años de honor y victoria, nos demuestra como dice Martí que ella “… de instinto, divisa la verdad, y la precede”.

 

 

 

 

 



[1] José Martí, O. C. Editorial Nacional de Cuba, La habana 1963;  Prólogo a "Los poetas de la guerra", Patria, Nueva York, 1893, t. 5 p. 234.

 

[2] José Martí, O. C. Editorial Nacional de Cuba, La habana 1963;  "Los cubanos de Filadelfia", Patria, Nueva York, 29 de abril de 1893, t. 5 p. 18., Patria, Nueva York, 29 de abril de 1893, t. 5 p. 18..

 

 

UNA ESTRELLA EN EL TURQUINO: UNA PALMA REAL EN LA IDEA DE LOS CUBANOS

UNA ESTRELLA EN EL TURQUINO: UNA PALMA REAL EN LA IDEA DE LOS CUBANOS

 Por: Joel Lachataignerais Popa (jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com)

Doña Rosario García, supo siempre que su hijo Frank País García, estaba vinculado a las luchas contra la dictadura de Batista, aunque el joven nunca se sentó con ella para decírselo. La madre lo intuía siempre en su constante entrar y salir de la casa, en los encuentros con sus amigos, y en el amor profesado a la novia…Ella veía, olía en sus palabras y hechos, advertía, pero no prohibió nunca…Él le sonreía, le decía poemas, le cantaba o tocaba el piano… Por eso cuando supo de su muerte aquel 30 de Julio de 1957, acudió ante los asesinos personalmente y encabezó la manifestación de madres y de pueblo que reclamaron la devolución del cadáver y ayudó a organizar aquel entierro que se convirtió en poderosa manifestación popular que desencadenó una huelga… He ahí la génesis de las honras que cada año se realizan en la Ciudad Héroe y en toda Cuba.

Frank, había organizado el Movimiento 26 de Julio en todo el país; fue el artífice de los sucesos del 30 de Noviembre de 1956 que paralizaron durante varias horas la vida en Santiago de Cuba, provocando que el Movimiento 26 de Julio se diera a conocer públicamente, con sus combatientes vistiendo por primera vez el uniforme verdeolivo y su brazalete negro y rojo… Frank fue el organizador de la Guerra en las ciudades, quien personalmente llegó a la Sierra Maestra con varios hombres, entre ellos Luis Alfonso Zayas Ochoa y otros tuneros, para hacerle llegar a Fidel las primeras armas… Frank, fue el alma del Movimiento, el ejemplo sembrado como Palma Real en el centro de la lucha: El símbolo que no debe morir.

Cuando Fidel tuvo noticias del asesinato de Frank País García, el joven paradigma santiaguero, en carta memorable, le escribió a Celia Sánchez: “¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado. No sospecha siquiera el pueblo de Cuba, quién era Frank País, lo que había en él de grande y prometedor…”[1]

Para el Che, los héroes no deben convertirse en ideas abstractas, sino recordarse en lo que justamente son. Frank País García, nacido en 1934, y como Maceo el 7 de diciembre, es símbolo de combate, de cubanía, es como una estrella que ilumina en lo más alto del Turquino: como  una palma real sembrada en  las ideas de los cubanos.

Por eso allí en Santiago de Cuba, una explanada situada en una pequeña elevación ostenta un monumento al joven héroe, vestido de uniforme verdeolivo, con la mirada firme, vigilante sobre su ciudad natal y muy próximo al otrora Cuartel Moncada, en un parque que tiene en el centro una fuente de agua, su rostro grabado en mármol acompaña a Abel Santamaría Cuadrado: en ambos sitios el pueblo acude cada 30 de julio a tributarle el merecido honor.



[1] Tomado del libro Frank País, apuntes sobre un luchador clandestino, de Gustavo f. Malo de Molina, Editorial Gente Nueva, 1979.

TEMPLE MORAL DE HIERRO, DE ÉTICA Y ENTREGA

TEMPLE MORAL DE HIERRO, DE ÉTICA Y ENTREGA

Por: Joel Lachataignerais Popa (jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com)

 

Me resulta imposible recordar a Haydée Santamaría Cuadrado, como un estático cuadro, como una fotografía fría y lejana. Es inevitable alcanzar en mi memoria su desprendimiento, su ternura, la eterna humanidad que llevaba dentro y una contagiosa alegría juvenil que la ataba a cuanta tarea estuviera entorno, especialmente entre los jóvenes y particularmente con los niños. Cuando aquel 28 de julio de 1980 la noticia de su muerte sacudió el país, lo primero que me vino a la memoria fue aquellas frases suyas que evocaban a cada paso la figura de Abel, el hermano entrañable: Nunca se acostumbró a la muerte del segundo Jefe del Movimiento de los sucesos el 26 de Julio.

Con prístina decisión Haydée se incorporó junto a Melba Hernández al grupo central creado por Fidel como corazón de aquella gesta, y de esa misma forma se mantuvo durante todo el bregar de lucha que resultaron los años desde 1953 hasta 1959; posteriormente le dedicó cuerpo y alma a la revolución, desde todo el quehacer político y cultural que atesoró después, extendiéndose hasta América Latina mediante la Casa de las Américas. Son incalculables los beneficios que para el mundo pobre dejaron sus ideas en esta institución que presidió hasta su fallecimiento, la Casa de las Américas constituye puente de unidad de nuestros pueblos y eso se le debe en gran parte a ella.

Un día de 1970, cumpliendo misiones del Partido y de Fidel, Haydée vino a residir en el territorio de Amancio Rodríguez junto al compañero Armando Hart Dávalos, quien laboraba entonces en los estudios de la nueva División Político administrativa del país. Desde allí trabajaron por crear lo que es hoy la provincia de Las Tunas y le dieron vida a la emisora Radio Maboas.

Ella, que tenía fe en el futuro mirando como tal a la niñez, sintió siempre en la conciencia que no sería atrapa por el enemigo y pasó entre las tropas del Ejército de Batista, con la estoicidad que llevan en sí nuestras mujeres y esa fue la idea que nos dejó en la memoria, por eso no es posible recordarla como algo intangible, porque su nombre Haydée Santamaría Cuadrado, sintetiza un concepto de mujer cubana: TEMPLE MORAL DE HIERRO, DE ÉTICA Y ENTREGA.

 

EL PORVENIR ESTÁ Y ESTARÁ SIEMPRE DEL LADO DEL DEBER

EL PORVENIR ESTÁ Y ESTARÁ SIEMPRE DEL LADO DEL DEBER

 

Por: Joel Lachataignerais Popa (jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com)

 

Por estos días, cada año, reviso las páginas de La Historia me absolverá, suceso que renuevo a menudo, porque pienso que todo cubano debiera – al igual que leer a Martí y otros grandes pensadores cubanos – acudir a los textos de Fidel cotidianamente, entre ellos, el alegato de defensa del 16 de octubre de 1953.

La Historia me absolverá pudiera considerarse ahora como un directo antecedente de las actuales reflexiones del compañero Fidel, no sólo porque es un estilo similar y profesan el mismo ideal,  sino porque  profesan ejemplos de conductas a seguir y guardan en sí la inmensidad profusa de la Historia del instante en que se produjeron.

Todos los que formaron parte del destacamento que enfrentó a la tiranía en Santiago de Cuba y Bayamo aquel 26 de Julio, tenían una procedencia de pueblo, por eso cuando la tiranía los acusó de haber tomado dinero prestado de los magnates de la época, Fidel pudo en su autodefensa corroborar que las armas fueron compradas con el ejemplo de sacrificio personal de la nueva generación de combatientes mambises.

Dijo Fidel aquella vez: “…ningún político de ayer nos vio tocar a sus puertas pidiendo un centavo”, y agregó: “… nuestros medios se reunieron con ejemplos de sacrificio que no tienen paralelo”, y acto seguido enumeró: Elpidio Sosa vendió su empleo y se presentó con 300 pesos para la causa; Fernando Chenard, vendió su estudio fotográfico con que se ganaba la vida; Pedro Marrero, empeñó su sueldo de muchos meses y fue preciso prohibirle que vendiera  los muebles de su casa; 0scar Alcalde, vendió  su laboratorio y Jesús Montané entregó el dinero ahorrado durante más de cinco años…

Esta lectura dice para los jóvenes de hoy y de mañana, que el futuro se conquista con sacrificios personales; nada sale de la nada; un país necesita de su juventud, pero la requiere decidida, emprendedora, desprovista de egoísmos, de afanes de lucro, de ínfulas de poder y de innecesarios vestigios materiales más allá que aquellos que hacen realmente feliz a los pueblos. Esos ejemplos que Fidel enunció en la Historia me Absolverá tienen su lectura para hoy y para mañana porque   el porvenir está y estará siempre del lado del deber.

…Y EL PUEBLO CUBANO SE HIZO UN POCO MEJOR Y MUCHO MENOS EGOÍSTA

…Y EL PUEBLO  CUBANO SE HIZO UN POCO MEJOR Y MUCHO MENOS EGOÍSTA

   Por: Joel Lachataignerais Popa jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

En el pueblo de Cuba, hay ejemplos registrados en la Historia, que demuestran su inteligencia y grandeza. El de la batalla realizada para lograr el regreso del niño Elián González, es uno que, con fuerza superior, demostró con creces unidad, entereza, patriotismo, ética y virtud.

En el proceso revolucionario prevalece el principio de que no se debe abandonar a su suerte a un compañero, mientras es posible socorrerlo, ayudarlo, salvarle la vida, incluso  aún después de muerto. Hay más, la verdad es también otro principio que circula entre las venas de los revolucionarios cubanos. Y otro más, que preside la honra familiar de la Patria: Nada hay más importante que un niño. Tal fue el ideal que durante todos aquellos días presidió el combate.

Nunca vimos tal magnitud de gente reunida para reclamar un derecho. Habíamos visto hombres dignos al frente de una tarea. Así brilló Juan Miguel González, el padre de Elián: Muy merecida por eso aquella medalla Carlos Manuel de Céspedes, colocada en su pecho por Fidel.

Por aquellos meses nacieron el Programa radiotelevisivo “Mesa Redonda” y la batalla de ideas. Y desde entonces, una loba feroz, cuál ridícula cotorra, se dio a conocer junto a sus acólitos, y con el mismo ímpetu de desvergüenza, tuvo que callarse y mirar para otro lado.

Todos recordaremos las estupideces de sus argumentos, desde esconder el niño tras objetos materiales, vender su pelo, la tierra que pisó y el aire que respiraba, hasta distorsionar la imagen noble y linda del niño mirando aquel avión mientras decía: “Llévame pa’ Cuba”.  

Se cumplen diez años de aquel día de emociones en que Elián se integró de nuevo a la sociedad cubana, donde desde entonces comenzó a vivir una nueva vida, en su callada y linda humildad infanto – juvenil. Con Elián y su padre al frente, el pueblo  cubano se hizo un poco mejor y mucho menos egoísta.

CUBA SERA LIBRE PERO NO SE ECHARÁ EN BRAZOS YANKEES…

CUBA SERA LIBRE PERO NO SE ECHARÁ EN BRAZOS YANKEES…

 

Por: Joel Lachataignerais Popa

jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

De origen campesino, el Generalísimo Máximo Gómez Báez, nació el 18 de Noviembre en Baní y fue destacado en Santiago de Cuba en calidad de Comandante de la Reserva Militar de España, en 1865. Poco tiempo después se estableció en las proximidades de Bayamo, donde tres años más tarde demostró su apego al reclamo de independencia de los cubanos. Los cubanos siempre recordamos y recordaremos su generosidad: Aquel arrojo con que enseñó a los soldados mambises a emplear el machete de trabajo como filosa arma de combate, con la cual realizó la primera descarga al machete en los primeros días de combates de 1868 en las proximidades de Jiguaní y de Baire. La historiografía cubana cuenta centenares de acciones de Máximo Gómez, las más recordadas son los realizados para sustituir a Ignacio agramonte en Camagüey tras la caída del Bayardo, romper la trocha de Júcaro a Morón, su irrupción machete en manos en el centro y occidente del país y, la alta flexibilidad que le permitió comprender a profundidad a José Martí en la preparación de la Guerra necesaria. Máximo Gómez es uno de los más altos paradigmas del patriotismo y del internacionalismo de nuestra revolución. De él hay que recordar su lealtad, su fidelidad, el gesto político y moral de ascender a Martí al grado máximo de General en Jefe, y el amplio caudal que, desde su humildad y modestia, se expresaba en un pensamiento profundo de carácter revolucionario y antiimperialista. En honor a Máximo Gómez, en el ciento cinco aniversario de su fallecimiento, voy a leer un párrafo extraído de uno de sus textos, en el cual expresa ideas proféticas, dice: “En vano los Yankees con su poderoso mercantilismo y sus aspiraciones absorbentes tratan de enamorar a Cuba aprovechándose de sus conflictos. Ella será libre; les pagará sus favores cortésmente pero no se echará en sus brazos…” El viejo paladín dominicano también era partidario de que Cuba jamás será una estrella más en la bandera norteamericana.