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LAS BANDERAS DE CUBA Y DE HAITI COMO ANTORCHAS TRENZADAS ILUMINAN EL MUNDO

LAS BANDERAS DE CUBA Y DE HAITI COMO ANTORCHAS TRENZADAS ILUMINAN EL MUNDO

 

  •  A pesar del silencio mediático sabemos que más de 2 mil medicos tuneros cumplen su deber en el mundo pobre y de ellos 62 cooperan en Haití devastado.
  • Sabemos también que como dijo José Martí, Hacer es la mejor manera de decir.

 Por: Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu joecklouis@gmil.com

 Estamos al alcance del primer mes del sismo que angustió al pueblo de Haití.

Ese lugar donde transcurre la lección anunciada por Fidel en su oportuna reflexión.

Mientras la cifra de damnificados continúa creciendo y los menos afectados reclaman ayuda humanitaria, aún los esfuerzos de la comunidad internacional no son suficientes.

Cuba, extendió sus lazos de paz y amistad tan pronto llegó la noticia al país. Se activó rápidamente la Brigada Henry Reeve, la misma formación médica que se ofreció para contribuir a salvar vidas en Nueva Orleáns, al sur de los Estados Unidos durante la catástrofe del huracán Katrina; la misma que se trasladó hacia Pakistán y otros sitios aquejados por sismos, huracanes y tsunamis.

Los cubanos somos conocidos por esta calidad humana que demandan los tiempos actuales y futuros y la experiencia crece.

Es una noticia de cada día desde el 12 de enero, cuando la tierra hermana caribeña de Haití se estremeció horrorosamente y dejó un saldo superior a doscientas mil personas, que aún puede ir creciendo como consecuencia de las secuelas que el terremoto – como suele suceder- acaecerá.

Y, aunque la modestia, la sinceridad, el apego profesional de estos trabajadores de la salud, como los de otras funciones, no necesita de exponerse como postal de anuncio, su quehacer ha sido silenciado por los medios de prensa, sobre todo norteamericanos, tal como sucede con los cinco héroes prisioneros en cárceles de Estados Unidos.

Cuba se ha ganado con su honra, con su ejemplo, ese título: Silencio. Aunque algún que otro periodista, colateralmente, haya extendido su comentario a reconocer la presencia cubana allí, porque los primeros hospitales de campaña fueron los cubanos, y hacia allí todos han tenido que acudir, enfermos, médicos, paramédicos y otros de diversas cooperaciones.

La noticia no es nueva, además, tiene varias décadas, y todo ese tiempo, acallada. En ese silencio se mueve Cuba.

Las Tunas, provincia que alberga casi seiscientos mil habitantes, resulta un ejemplo concreto: en mas de 40 países empobrecidos por el subdesarrollo, radican actualmente 2 mil 68 trabajadores de la salud provenientes de los ocho municipios tuneros.

Ellos salvan vidas, recuperan la salud de los enfermos, ofrecen vida con la atención a las embarazadas hasta el parto, y a su vez, en su Universidad Médica Zoilo Marinello, jóvenes de una veintena de naciones, se forman como médicos y enfermeras.

Como si esto fuera poco, hasta hoy, en la herida Haití, trabajan sesenta y dos tuneros.

Las memorias de Toisant Louverture, Carlos Manuel de Céspedes y Vicente García, corre en las venas de quienes saben donde está el deber y sostienen con la honra, las banderas de Cuba y de Haití como antorchas que iluminan el mundo.

Por eso no importa el silencio de los que necios, no desean reconocer, a fin de cuentas, como nos enseñó Martí,  HACER ES LA MEJOR MANERA DE DECIR.

(La fotografía muestra la Brigada Médica Henry Reeve durante la catastofe de Pakistán)

(Publicado en CMLL Radio Victoria, el 8 de febrero de 2010)

SER CUBANOS, SER TUNEROS, SER COMO CHE Y CAMILO.

SER CUBANOS, SER TUNEROS, SER COMO CHE Y CAMILO.

  •  Los jóvenes tuneros crean con su ejemplo el relevo revolucionario.
  • El compromiso seguirála máxima de  ser mejores cubanos, mejores  tuneros, y  ser como Camilo y  Che.

Por Joel Lachataignerais Popa

       jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Saludos amigos.

 

El proceso revolucionario cubano  fundió a los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara, durante todo el azaroso andar de guerrillas, pero en febrero de 1959, quedaron mucho más vinculados por dos acontecimientos individuales: el seis de febrero, Camilo Cienfuegos al llegar a 26, celebraría su último cumpleaños, y al día siguiente, siete de febrero, el Che nacía para Cuba, como ciudadano cubano.

Ese día,  por decreto Ley, amparado en la Constitución de la República, el Gobierno Revolucionario declaraba al argentino Ernesto Guevara de al Serna como hijo natural de Cuba.

Conocemos bien las virtudes que  hicieron de ellos dos héroes reales y de leyenda: Camilo el típico joven cubano; Che, lector profundo, maduro en su juventud, martiano y fidelista, juntó estos ideales, a sus conocimientos de teoría marxista y del ideario latinoamericano. Por ello,  no le costó trabajo sentirse cubano. Sentirse hermano de Camilo.

Por estos días la juventud toda de nuestro país, y particularmente la tunera, preparan el noveno Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas. Esta organización nacida del corazón y del temple de quienes son sus mayores símbolos, Mella, Camilo y Che, prepara en su seno la continuidad revolucionaria.

En muy pocos días este proceso va a concluir en Las Tunas. Será para toda la juventud del territorio un instante de prestar atención a los debates. De analizar en sus conciencias la presencia propia en el escenario histórico que se presenta entre presente y futuro.

Será como un homenaje más a Camilo y al Che: Ser consecuentes con la historia como ellos lo fueron, y centrar en lo conveniente del yo interno y el nosotros externo, que nos lleva como internacionalistas allende los mares; para aquí, como allá, seguir la máxima de  SER CUBANOS, SER TUNEROS, y  SER COMO CHE Y CAMILO.

(Publicado en CMLL Radio Victoria, el 6 de febrero de 2010)

PARA APRETAR LOS LAZOS DE CUBA

PARA APRETAR LOS LAZOS DE CUBA

  • La emigración cubana se reunió a la sombra de José Martí.
  • Cambia el horizonte perspectivo.
  • Hay quienes  no conocen ya a Cuba y no son ya cubanos.

Por: Joel Lachataignerais Popa

         jlpopa@enet.cu  jocklouis@gmail.com

 

Emigrar es tan natural como vivir. Eso lo aprendí cuando estaba en tercer grado. Aquella dulce maestra primaria que se llamó Delia Limia Ochoa, nos enseñó que cada año en determinadas épocas, los animales migraban o emigraban – según entraran o salieran de su hábitat – y que los hombres hacen lo mismo. Nos dijo más, rememoró que desde el siglo anterior (XIX) Cuba tenía muchos hijos suyos viviendo en otros países, entre ellos, los Estados Unidos.

Tal vez por eso no se veía mal - porque no es malo - que muchas personas quisieran visitar esa gran nación; que los ricos y los hijos de los ricos, vivieran y estudiaran allá, a fin de cuentas se hacían muchas campañas de radio, televisión y periódicos para que visitaran – sobre todo Miami – así lo registra mi memoria.

Por eso no me extraña saber que en lugares tan distantes como China, o Rusia, pueda vivir un cubano, como un chino o un ruso, pueden hacerlo en Cuba; pues yo desde niño conozco japoneses, chinos, rusos, que vivieron en los barrios donde he vivido, y hasta fueron alumnos de mi padre y convivieron en mi aula.

En el aula de mi padre aprendí, leyendo los libros de Historia, - por cierto mal informados a veces – que desde 1767 la apetencia de los Estados Unidos por Cuba, estaba en el pensamiento y afán de sus intenciones; fue Benjamín Franklin, quien diez años antes de la célebre declaración de independencia de las trece colonias norteamericanas, el primero en enunciar el interés de colonizar el Valle del Río Mississipi, con la deliberada idea de utilizar el enclave “contra cuba o contra el mismo México”[1]… ya entonces había cubanos – y europeos, latinos, nacionales de todo el mundo- residiendo en los Estados Unidos. José Martí, dedicó comentarios de prensa a razonar sobre este fenómeno norteamericano.

Leíamos en la prensa las noticias, crónicas casi siempre, para destacar las visitas distinguidas de los ricos, sus hijos y acólitos, - los pobres no -  a Estados Unidos,  y lo vimos siempre así, – como era y debe ser - algo natural. Aunque aprendimos que junto a la naturaleza estaba un elemento regulador del sistema de gobierno, que no era muy simpático: lo que se diera allí, era ley para acá, y de eso nos alertaron en las aulas, hablándonos de la Enmienda Platt, donde se decía que estábamos obligados a tantas cosas, como pedir permiso para usar los fondos económicos de la nación, a lo que se prestaban muchos personajes de la época.

Cuando los pobres decidían marchar fuera del país – fundamentalmente estados Unidos – era porque el bolsillo lo reclamaba, entonces – como siempre – marchaban en busca de trabajo, dinero, para poder vivir. Y, como sucede aún, se les consideraba como ‘inmigrantes’, ‘latinos’, sobre todo si el color cambia y diferencia los ojos, el pelo, la principalmente la piel.

Cuando en enero de 1959 y después de se año, comenzaron las ‘emigraciones’ de todos aquellos que masacraron al país, que asesinaron a más de 20 mil cubanos, el concepto cambió violentamente y estas personas le dieron a todo el conglomerado de naturales de la Isla de Cuba, el título de ‘exiliados políticos’ y comenzaron a llamar así, a los que aunque fuesen a residir al sitio mas lejano del orbe.

Muy esclarecedoras fueron las declaraciones prestadas a la Mesa Redonda de la Televisión cubana, por Max Lesnik, de alianza Cubana de Miami; Andrés Gómez, de la Brigada Antonio Maceo, de Miami; Nancy Rodríguez, de la Asociación José Martí en México y Arlenz Arean, de la Asociación de cubanos residentes en Bélgica, a nombre de los cubanos residentes en la Unión Europea. Ellos hablaron para demostrar todo lo contrario.

Max Lesnik significó que no hay exilio en el mundo más terrorista, que el de los cubanos en Miami, los descendientes de los batistianos, a los que después se unieron todos aquellos terroristas, dictadores, asesinos de otros países; pero, destacó también Max,  serán  vencidos por la ola de cubanos que se niegan a ser controlados por ellos.

Andrés Gómez, recordó que antes que todos ellos, ya en New York, desde la década del 50, estaba la Casa de la Cultura de cuba, haciendo esfuerzos a favor de la nación cubana; y que ellos surgieron como Brigada Antonio Maceo, para romper el cerco y la imagen de que todos los que están emigrados son contrarrevolucionarios y que allí, en Miami, en los Estados Unidos, como en otra partes del mundo  hay cubanos que apoyan la revolución, que son revolucionarios.

Gómez reseñó que entre 1959 y 1980, aquellos como Lincoln Díaz Balart, hicieron creer al mundo que toda la emigración era contrarrevolucionaria, iba contra Cuba, ya después muchos de aquellos fueron despareciendo, los viejos murieron, y ahora hoy, ‘3 de cada 10 cubanos residentes en Miami apoyan a Cuba’, el modo de ver la emigración fue cambiando poco a poco entre los 60 y  70.

Allí hay quien no conoce ya a Cuba, no son cubanos, sencillamente, como Lincoln Díaz Balart y otros, como él.

En su exposición Arlenz Arean, de Bélgica, puso énfasis en el apoyo que se brinda a Cuba, por los cubanos residentes allí, y cómo ellos se han ido vinculando con toda Europa, y con pobladores en otras naciones de todos los continentes; se batalla por la liberación de los cinco héroes prisioneros del imperio, dijo la joven representante de cubanos residentes en Bélgica.

Si Delia Limia, - mi maestra viviera, - tal vez reflejaría este vuelo de cubanos como palomas blancas, en buen ejemplo de emigración; pasarían por el concepto martiano de cubano, palabra dulce y bella.

Sería también construir además, una idea comunitaria entre todos los cubanos, aquellos de allá, donde estén, los de la Isla, donde están,  pensando en cuándo el Presidente Barack Obama determinará el fin del encierro de los cinco héroes y decretará el cese del bloqueo.

Una idea martiana del concepto comunidad, indica que las comunidades aprietan los lazos de los pueblos. Yo pienso que la reunión de más de cuatrocientos cubanos de 44 países, en torno a sus raíces, se hizo para apretar los lazos de cuba.

 

 



[1] Carta enviada por Benjamín Franklin a su hijo William; tomado de “El peligro mayor”, selección de textos históricos acerca del desprecio y las ambiciones yanquis por cuba; Editora Política, La Habana, 1993, p. 9

ELISA ESPINOSA

ELISA ESPINOSA

  • Falleció la destacada locutora de la región oriental de Cuba.

 

 

Por: Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

El micrófono soñará cada día la voz siempre juvenil de Eliza Espinosa, ahora cuando entrando en su madurez de mujer aguda, firmó el pacto de sentencia definitiva.  

Cuando juntos en 1968 fundamos el programa ‘Onda juvenil’, nos unió la fragua que es la radiodifusión como escuela disciplinaria que estructura al ser humano en nexo con las almas; y como los dos teníamos la intención de perpetuar la utilidad de trasmitirles a los oyentes un mensaje, configuramos una amistad que aún se eleva.

No olvidaré que en muchas oportunidades compartimos el micrófono y casi invariablemente buscaba oportunidad para dedicarle ‘Para Elisa’, me encantaba decirle que aquella pieza había sido pensada para ella, muchacha de campo rural hermoso como honroso.

Dirigí aquel programa desde sus inicios hasta 1978 e intercambié sus ideas, era en eso manantial que fluía desde sus ojos azabaches que emitían centellas para expresarse a sí misma.

Y al realizarse, en una grabación o ‘en vivo’, como en su actuar de conducta sencilla, la alegría era motivadora de sensual atractivo que se estrechaba en la sonrisa blanca, transparente, infundiendo confianza.

Un día me pidieron hacer un programa para difundir el quehacer de los azucareros de la provincia de Granma. Era abril de 1977. Le pedí fuese a la cabina de locución de la sala de grabaciones de la CMKX, Radio Bayamo, donde trabajábamos y sólo le di dos palabras, que fue el nombre que se me ocurrió para nominar el espacio, que pensé no debía pasar de entre cinco y diez minutos… Una sola vez y todo quedó listo para que saliera al aire ¡Haciendo Azúcar!.

Muchos comentarios, reportajes, crónicas, grabé en su voz. Y durante toda aquella época – esencialmente de 1974 a 1978 – coincidí dirigiendo el Noticiero de Radio Bayamo, en un matiz memorable con otras voces, como la de José Rodríguez, con quien también hacía pareja en el juvenil ‘Onda’.

Tenía el don de desdoblarse, tanto como para hacer un rol de muchacha o mujer adulta, en dramatizados; y era excelente compañera en espacios radiales en días festivos, del carnaval, de finales de años; de jornadas como el Primero de Mayo, el 26de Julio y otras festividades.

La india que vestía en su piel sana, se negaba a avanzar en el tiempo y llevaba encima aún la tarjeta de menor de edad. Así la recuerdo. Así la recordaré.

Por eso cuando recibí la noticia de su fallecimiento por un repentino trastorno pulmonar, su imagen se fue por la ruta de aquello que siempre recriminé en ella: el cigarro, aún cuando supe también que su muerte no se la trajo la hoja letal.

En mí llevaré siempre un micrófono estandarte para el honor que inspirará crónicas de sueños verdaderos, para anunciar siempre esa pieza de tu nombre: Para Elisa.

 

NUEVA SALA DE FONDOS PATRIMONIALES EN BIBLIOTECA DE LAS TUNAS

NUEVA SALA DE FONDOS PATRIMONIALES  EN BIBLIOTECA DE LAS TUNAS

  •  Se rinde homenaje al más notable promotor martiano tunero: Pedro Verdecie.
  •    Susmfamiliares hicieron importante donativo.
  •   Atesora más de dos mil documentos.

 

Por Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu  joecklouis@gmail.com

 

Como homenaje al ciento cincuenta y siete aniversario del natalicio de nuestro Héroe nacional, José Martí, quedó inaugurada la Sala de Fondos Raros y patrimonio local de la Biblioteca Provincial que lleva el nombre del autor intelectual del asalto al Cuartel Moncada, que llevará el nombre de Pedro Verdecie (en la foto).

 

Los doctores Ada Bertha Frómeta Fernández y Alberto velázquez López[1], disertaron sobre la vida y obra del investigador, promotor, estudioso, periodista e historiador, holguinero devenido tunero, fallecido el 10 de enero de 2008, creador de la Biblioteca que cumplirá 60 años de vida en 2011

 

Los familiares del Doctor Pedro Osmundo verdecie, donaron 57 artículos, entre libros y documentos, para que puedan ser consultados en la nueva sala y la Directora de la Biblioteca Provincial, Master Carmen Velázquez Quintana, agradeció el gesto, e invitó a los tuneros a cuidar y utilizar los mas de dos mil documentos del patrimonio local que allí se atesoran.

 

El Presidente de la Sociedad Cultural José Martí en Las tunas, Master Joel Lachateñeré Popa, declaró que ese figura ente los más sobresalientes actos realizados en la provincia para rendirle homenaje a nuestro Héroe Nacional y corroboró que los tuneros deben eterna gratitud al dr. Pedrito verdecie. 

 

Pedro Osmundo Verdecie Pérez, nació en Santa Lucía, actual municipio Rafael Freyre, de la provincia de Holguín, el 4 de diciembre de 1918 y con sus padres – Pedro Verdecie Muir y Cristina Pérez Santiesteban -, se traslada a Las tunas  en 1923, acompañado por sus cinco hermanos.

Con sólo 12 años interviene en un concurso de literatura, en el cual obtiene premio que nunca recibió y un año más tarde participa en  la primera manifestación revolucionaria, para protestar por el asesinato del estudiante Rafael Trejo, y comienza simultáneamente a desarrollar su afición por la literatura, demostrando haber cobrado conciencia de la situación del país.

A los 16, sólo había alcanzado el quinto grado, pues la ciudad de Las tunas no contaba para más, entonces crea un patronato para la Escuela Primaria Superior, y estudia inglés y mecanografía como autodidacta.

Verdecie Pérez es fundador de instituciones sociales, culturales y políticas tuneras  desde su juventud, y sufre prisión siendo aún menor de edad, por aparecer implicado con La Joven Cuba, etapa en la que, mediante la lectura de Martí el apóstol, de Jorge Mañach, entra en contacto con la literatura martiana.

Dirige periódicos, escribe para la radio local, funda el 7 de diciembre de 1942 la primera cátedra de estudios martianos de Las Tunas, se gradúa de abogado en 1946 y en 1956 culmina los estudios de notario y ratifica su condición de hombre público al ser designado Secretario de la Administración Municipal.

Dirige el proyecto encaminado a fomentar la primera biblioteca tunera y lo ratifica desde se cargo en 1952 y lleva a cabo la idea de poblar de árboles la ciudad, a partir de celebrar el día del árbol; contrae matrimonio en la misma fecha en que Martí lo hizo, el 20 de diciembre de 1947 con Olga Cruz Leyva, conocida joven tunera graduada de Filosofía y Letras.

Su vida pública es intensa, funda el Partido Ortodoxo en Las Tunas, es ferviente admirador y logra establecer excelentes relaciones de trabajo y amistad con el líder de esa agrupación Eduardo René Chibás Ribas, a cuyo lado conoce a Fidel Castro Ruz.

El 28 de enero de 1951 logra la fundación de la primera biblioteca tunera, es nombrado director y bibliotecario el tabaquero  Manuel Medina, y en esa época funda también la Asociación de Periodistas en que se reunían, además, los miembros de la Asociación de Prensa y radial y escrita y el Círculo  de Periodistas.

Escribe el folleto ‘Bandera e Imprenta’ para rendir homenaje al centenario de la bandera cubana y a la introducción de la imprenta en Las Tunas, a la vez que al primer libro de esta localidad ‘Flores del alma’ del poeta, periodista y escritor, Manuel Nápoles y Fajardo.

Su actuar público crece después del golpe de estado de  Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952 y en 1953 recibe el premio de un concurso convocado por el Colegio Nacional de Abogados con el libro ‘El pensamiento jurídico de José Martí’.

Al triunfo de la revolución regresa a LAS tunas, luego de permanecer refugiado fuera de la ciudad, el 13 de enero de 1959 y comienza a vivir una nueva etapa de lucha, a partir de ocupar el cargo de Abogado consultor honorario y Delegado ante la secretaría de la administración Municipal.

Su vida se relaciona con la fundación de las Milicias nacionales Revolucionarias, participa en el primer congreso de educación, realizado para organizar la campaña de Alfabetización  y es nombrado como  Secretario del Consejo Municipal de Educación y de la Comisión Técnica de alfabetización.

Es delegado al primer Congreso de la Unión Nacional de escritores y Artistas de Cuba y también asiste al Primer Congreso Nacional de cultura en 1961; tiene una activa vida política, literaria, cultural, como promotor, investigador de la historia, periodista y escritor de la radio en la emisora CMKT a la cual dotó con mas de 200 guiones de los cinco programas en que intervino.

La biblioteca que fundara en 1951 fue cerrada por el gobierno de Batista y la revolución lo designa para que reorganice y ponga de nuevo en funcionamiento, a la vez que trabaja como profesor y director del Instituto de economía.

Recibió numerosa condecoraciones entre ellas la Medalla Frank País y la condecoración del mismo nombre, por más de 25 años en la docencia; la medalla Felix Elmuza de la Unión de Periodistas de Cuba, distinción Enrique Hart; Placa conmemorativa de la Jornada Cucalmbeana, Medalla de la Alfabetización; y fue el primero tunero en recibir el reconocimiento a la Utilidad de la Virtud, que otorga la Sociedad cultural José Martí.

Falleció el 10 de enero de 2008.

 

 

 



[1] Compilación original de los doctores Ada Bertha frómeta Fernández y Alberto Velázquez López

 

CONGRESO JUVENIL MARTIANO DE 1953 (I)

CONGRESO JUVENIL MARTIANO DE 1953 (I)

 

 

·          Jóvenes del mundo señalaron el camino

·          Enfrentando la dictadura de Fulgencio Batista la unidad prevaleció

 

Por Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu

 

 

En 1951 jóvenes holandeses dieron inicio a los reclamos de sus derechos como trabajadores  a partir de los reclamos de los juveniles obreros de la refinería de azúcar Wester, de Ámsterdam, quienes se reunieron y acordaron una proclama llamando a todos en el mundo a reclamar reivindicaciones laborales y sociales en defensa de los derechos de la juventud. Los días 21 y 22 de julio de aquel año realizaban un congreso en aquella fábrica y lanzaban el llamado a todos en el orbe.[1]

Aquel documento se hizo eco en Europa y América. Las muchachas y muchachas cubanos, liderados por los estudiantes, no se quedaron atrás y en enero de 1952 desarrollaron numerosas acciones encaminadas a realizar en 1953, como homenaje a José Martí, un congreso martiano, en el cual se plantearían las premisas para emprender la defensa de los derechos de la juventud en Cuba.

En agosto de 1952 se realizó la Conferencia Nacional por los derechos de la Juventud en Holanda, apuntando a la realización de la Conferencia Internacional que con e mismo propósito debería realizas en Viena, en 1953, con la presencia de cuantos delegaciones juveniles de todos los países, pudieran asistir.

Entre agosto de 1952 y enero de 1953, los jóvenes cubanos, encabezados por la Federación Estudiantil Universitaria, (FUE) de Cuba, desarrollaron un programa d actividades, que sirvió para denunciar el golpe de estado de Fulgencio Batista y Zaldívar, quien desde el primero momento de su entrada traidora en la vida pública como Presidente de facto, lanzó sus soldados sobre la gran masa de pueblo, principalmente los jóvenes, hasta alcanzar el baño de sangre de más de 20 mil cubanos asesinados de diferentes formas.

Los primeros jóvenes de Cuba en manifestarse públicamente en apoyo al llamado fueron los de la ciudad de Artemisa en La Habana, donde a sólo un mes de la convocatoria, dieron a conocer un llamamiento en el cual, además de denunciar el degradamiento social a que asumía la dictadura y la explotación capitalista, pedían a todos reunirse, denunciar la situación y hacer causa común en defensa de los derechos de la juventud.

A partir de entonces los cubanos comenzaron a reunirse en todas partes, para  adherirse a la proclama llegada desde los obreros jóvenes de Holanda.

El 12 de octubre de 1952, se da a conocer la convocatoria cubana para realiza entre los días del 26 al 28 de enero de 1953, el Congreso Martiano Juvenil de los derechos de la juventud.

La amplia divulgación del llamamiento provoca que los jóvenes de toda Cuba se movilicen en firme unidad, aunque aun no era de conocimiento pública la fecha en que se realizaría, y a pesar de la existencia de un bloque de prensa de carácter reaccionario, proimperialista y por ende anticubano, que frenaba las acciones de información pública acerca de aquellos propósitos populares.

Las primeras conferencias municipales de los jóvenes cubanos en preparación del Congreso, tuvieron lugar en Bayamo, en la región oriental de cuba y en los territorios habaneros de La Habana, Marianao y San Antonio de los Baños.

Las declaraciones acordadas en los encuentros municipales respaldaban  la unidad de lucha, en Marianao, por ejemplo se consignaba que la juventud se une para luchar por sus derechos mientras los bayameses dejaban sentado que solo la unidad dará a los jóvenes perspectivas de desarrollo.

De acuerdo con las condiciones propias de cada región se fueron proyectando las denuncias a los gobernantes. Desde los derechos laborales y civiles hasta las reivindicaciones sociales más perentorias y otras de orden global, familiar, de estudios  de salud, de viviendas, afloraron en los documentos que fueron aprobándose.

De ese modo fue transcurriendo el segundo semestre de 1952, en cuyo desarrollo se incorporaron organizaciones juveniles de estudiantes, religiosas, masónicas, que defendieron firmemente los reclamos que se venían haciendo; la Juventud socialista Popular, de corte marxista leninista, ofreció todo su apoyo y se vinculó también a las acciones.

El 23 de noviembre de 1952 se constituye la Comisión Gestora Nacional. En su primera reunión se aprobó por acuerdo unánime el plan de acción  se eligió la directiva de dicha  Comisión, integrada por los jóvenes dirigentes estudiantiles Léster Rodríguez, Raúl Castro Ruz, Temístocles fuentes, Eduardo Curbelo, Orlando Benítez, entre otros; la noticia tuvo significativa repercusión en los medios de prensa y radio del país.

También aprobaron los pasos a seguir y el temario que debía regir el debate del congreso, sobresaliendo en primer lugar un Programa de Derechos de la Juventud Cubana, el Juramento Martiano de la Juventud, y un informe de la comisión de glosa.  El más importare acuerdo fue denominar la reunión en homenaje al Centenario de José Martí “Congreso Martiano por los Derechos de la Juventud”.

Otra decisión importante fue la fecha, el reglamento, y la realización de una marcha de jóvenes denominada “Travesía de la Flor y la bandera”, prevista desde la tumba de José Martí hasta el lugar donde sesionara el Congreso. Todos esos planes fueron difundidos ampliamente por la prensa nacional.

Con esas premisas se realizaron en el país reuniones de todos los sectores juveniles en cada municipio y provincia.

Los jóvenes del mundo señalaron a los cubanos la ruta en aquel minuto de opresión, significando que resultaba hondamente necesario buscar una solución para que las nuevas generaciones pudieran tener presente y futuro. Para los de Cuba, nada mejor que asirse al pensamiento y la acción de aquel que aun joven cayó combatiendo por la honra, la ética y la moral, situados en un pensamiento de equilibrio universal.

De esa manera transcurre  1952 entre acciones preparatorias del Congreso Martiano y 1953 comienza con acciones en todo el país y un enfrentamiento a la cruel dictadura de Batista, que además de arremeter con fuerza y terror contra las multitudes juveniles y populares, promueve actos oficiales de homenaje al Apóstol aunque su régimen  tiene lugar ensangrentando al pueblo  

  



[1]Toda la  información contenida en el presente texto fue extraída del titulo congreso Martiano, de Odalys Sánchez Cuervo editada provisionalmente por publicaciones La Nación de la Asamblea Nacional del Poder Popular de cuba, en la Habana, en mayo de 1986.

CONGRESO JUVENIL MARTIANO DE 1953 (II) [1]

CONGRESO JUVENIL MARTIANO DE 1953 (II) [1]

 

·          El primer mártir de los jóvenes estudiantes en estas luchas, Rubén Batista.

·          Desfile  de la flora y la bandera.

 

Por Joel Lachataignerais Popa

        jlpopa@enet.cu

 

El 10 de enero de 1953 la Federación Estudiantil Universitaria coloca un busto de Julio Antonio Mella, en una plazoleta situada frente a la Universidad de La Habana, para recordar el aniversario de su asesinato ocurrido en México  veinticuatro años atrás.

En el acto, donde estaban presentes los lideres Raúl Castro Ruz, Álvaro Barba y Léster Rodríguez, éste último destacó la figura de Mella y distinguió el carácter de líder antiimperialista del estudiantado y de la juventud cubana.

Durante el acto y posteriormente, se produjeron provocaciones de elementos contarios y de la policía del régimen batistiano; cinco días más tardes el busto de Mella  fue ultrajado por desconocidos que vaciaron en él tinta, lo que provocó la indignación de los jóvenes, originando una manifestación en la cual no sólo participaron estudiantes, sino obreros y pueblo en general, quienes fueron brutalmente reprimidos, antes de llegar al sitio que recuerda en La Habana del injustificado fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina perpetrado por el colonialismo español en  1871.

La confusión creada en el choque determinó el arresto de un grupo de manifestantes, entre ellos el Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), Álvaro Barba y al líder de la Juventud Ortodoxa, Fidel Castro Ruz, además del destacado estudiante universitario, devenido posteriormente máximo dirigente de la Universidad habanera y asesinado el 13 de marzo de 1957, José Antonio Echeverría y Bianchi.

Los estudiantes agredidos por la policía resistieron heroicamente la presencia de la porra batistiana,  hubo varios heridos. Uno de ellos fue el joven Rubén Batista, quien falleció en un hospital habanero el 13 de febrero,  como consecuencias de las heridas.   

La prensa dio cobertura a todos aquellos sucesos.  Hubo periódicos que reflejaron el acontecer fielmente y otros  manipularon la realidad o decidieron no expresarse. Algunos acusaron a los estudiantes de comunistas; dieron espacio abierto a los inventos de los principales jefes y hasta prohibieron las proyecciones del  Noticiero Cinematográfico.

Las organizaciones juveniles, encabezadas por la Federación Estudiantil Universitaria, expresaron sus criterios en declaraciones públicas a las que se unió también la Juventud Socialista Popular.

 

El desfile de la flor y la bandera.

 

La segunda quincena de enero de 1953 estuvo dirigida a organizar y llevar a vías de hecho la travesía de la flora y la bandera, que consistió en avanzar desde Santiago de cuba hasta La Habana, portando flores y banderas, para concluir en el sitio donde se realizaría el Congreso Juvenil Martiano de los Derechos de la Juventud Cubana.

El 17 de enero se realiza el acto de inicio de estas jornadas en la tumba de Martí en el cementerio de Santa Ifigenia, en la ciudad de Santiago de Cuba, donde un grupo de atletas, portando una bandera cubana y flores, luego de rendirle tributo al Apóstol, emprendieron la travesía que recorrería ciudades y pueblos de todo el país, en lo que resultó una poderosa campaña de promoción del Congreso.

En cada sitio se realizaron actos de masa, donde acudieron principalmente jóvenes y se produjeron discursos de los más importantes líderes juveniles de cada territorio.

Fueron significativos los recibimientos de Holguín, con la presencia de cientos de muchachas y muchachos, Bayamo, donde el Orfeón Martiano ofreció una significativa velada en medio de  los discursos pronunciados; en Las Tuinas, se reunieron más de mil doscientas personas. El recorrido se extendió hasta Guanajay en Pinar del Río.

Al concluir en La Habana, este esfuerzo motivó un llamamiento a toda la juventud habanera para participar masivamente en el acontecimiento. La idea trazada generó la iniciativa de elaborar cientos de banderas y flores blancas, que junto a carteles fueron distribuidas por las calles junto a volantes que llamaban a ser partícipes. 

El gobierno del dictador Fulgencio Batista y Zaldívar, arreció la represión y prohibió realizar la marcha preparada para el 28 de enero a las tres de la tarde.

El acuerdo definitivo de los organizadores del Congreso determinó  realizar un desfile de antorchas el 27 de  enero a las once de la noche; una marcha al rincón martiano el miércoles 28 de enero a las dos de la tarde, concluyendo con una ofrenda floral ante la estatua de José Martí en el Parque, Central de La Habana.

El Magazine Mella, difundió con claridad y perspectivas, todo el programa previsto.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                        



[1] Todos los informes que se ofrecen en este material fueron extraídos del texto titulado Congreso Martiano, de Odalys Sánchez Cuervo, editado en La Habana, por Publicaciones La Nación Cubana, de la Asamblea  Nacional del Poder Popular de Cuba, La Habana, mayo  de 1986.

CONGRESO JUVENIL MARTIANO DE 1953 (III) [1]

CONGRESO JUVENIL  MARTIANO DE 1953 (III) [1]

 

  • Firmes acuerdos de la juventud cubana respaldan congreso internacional
  • Vigencia martiana.

 

Aunque la dictadura de Fulgencio Batista se esmeró en maquillar sus actos, reprimió, acusó, apresó y hasta asesinó, no fue posible evitar que la Marcha de la flor y la bandera, la Marcha de las antorchas ni el Congreso Juvenil Martiano por le derechos de la Juventud.

El gobierno dio la astrorización del Congreso el día 24 de enero por la tarde, sin embargo el permiso realmente se produjo el día antes de iniciarse. La inauguración y desarrollo transcurrieron en el Palacio de los Yesistas y en la Asociación de Dibujantes, en la calle Xifrés entre Estrella y Maloja en La Habana Vieja.

Asistieron a la reunión 301 delegados efectivos, 76 fraternos y quedaron privados de asistir 200 delegados, por motivos económicos y otros por proteger sus áreas de trabajo. La presencia estuvo caracterizada por la diversidad sectorial, de credos. Sexo, color de la piel, escogidos en los congresos municipales realizados en 1952.Estaban 8 grupos artísticos y teatrales, sesenta y seis centros de trabajo,  dos campesinos y otros elegidos directamente en los congresos municipales.

Se distinguieron por su presencia, Léster Rodríguez, presidente del evento; Abel y Haydee Santamaría; Raúl Castro Ruiz, Antonio - Ñico  - López, Flabio Bravo y Lionel Soto. 

En fin los jóvenes desarrollaron las marchas previstas, el  desfile  de las antorchas, al que finalmente se vincularon los que ejecutaron la travesía de la flor y la bandera.

En el Congreso se presento un informe exhaustivo de las principales afectaciones denunciadas por los jóvenes en relación con sus derechos, recogidos desde los congresos municipales y provinciales, que fueron dadas a conocer por el presidente el evento, Léster Rodríguez.

Ente ellas están  mejoramiento a las condiciones de vida, acceso a la cultura, al ejercicio de de los deportes, a la superación, educación, ayuda técnica,  el cese del peligro de guerra; cese de la discriminación racial, trabajo y subsidio para jóvenes desocupados, y el restablecimiento del orden usurpado por Fulgencio Batista.  

Fue electo un Consejo Permanente de 103 miembros, presidido por Léster Rodríguez, con Raúl Castro Ruz, como secretario de propaganda; entre los vicepresidentes figuraron Flabio Bravo, Álvaro Barba,  y Joaquín Peláez; en la atención de los asuntos campesinos, Enrique Benavides; y los asuntos femeninos, Conchita Portela.

La repercusión fue amplia. Posteriormente se realizarían el Congreso Internacional de la Juventud en defensa de los derechos de la Juventud, y una delegación de cubanos, presidida por Raúl Castro Ruz, participó en el mismo. En el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes de Viena. En cada foro, los juveniles descendientes de Carlos Manuel de Céspedes, hicieron saber las demandas de los juveniles de Cuba.

Al regreso del Congreso Internacional por los derechos de la Juventud, fueron detenidos, golpeados, torturados y vejados,   el jovencito Raúl Castro Ruz, junto a otros latinoamericanos que viajaban vía Cuba. Sería el precio a pagar por someterse a defender el derecho propio.                                                                           

 



[1] Todos los informes que se ofrecen en este material fueron extraídos del texto titulado Congreso Martiano, de Odalys Sánchez Cuervo, editado en La Habana, por Publicaciones La Nación Cubana, de la Asamblea  Nacional del Poder Popular de Cuba, La Habana, mayo  de 1986.