Blogia

LAKASTAGNER

HABÍA UNA LISTA NEGRA PARA EL SEIS DE ENERO DE 1959 EN BAYAMO

Por : Joel LachataigneraisPopa
(joecklouis@gmail.com)


Recuerdo perfectamente que cuando habían transcurridos las primeras horas de 1959, en medio de la tremenda alegría que duró varios días, comenzaron a escucharse revelaciones y llegaban noticias de las detenciones de aquellas personas que, partidarios y admiradores del Dictador Fulgencio Batista y Zaldívar, pasaron los tiempos de combate, denunciando y cooperando en los crímenes.
Entre aquellos sujetos estaban unos mellizos que vivían cerca de mi casa y todo Bayamo les denominó ‘Los Mantequitas’, atendiendo a su figura, de baja estatura, regordeta y siempre sudados; también eran delatores los miembros de una familia próxima a la casa de aquellos ‘paramilitares’ de entonces.Criminales a cambio de dinero y prevendas.
El dos de enero en un fuerte enfrentamiento en la casa de estos últimos, de apellido Ríos, hubo que combatir antes de que pudieran ser rendidos, y fueron, como los anteriores, detenidos y encarcelados.
Aquella mañana salí a una visita. En la calle había todavía mucha gente. En las proximidades del parque ‘Céspedes’, conocido también como ‘Parque de la Revolución’, los estudiantes se destacaban avanzando por la calle Calixto García, por donde se anunciaba la presencia de uno de los más acérrimos criminales en Bayamo, el tristemente célebre ‘Morejón’. Quien no pudo esfumare del territorio aunque estuvo a punto de lograrlo.
También estaban presos el Jefe de Policía, Cárdenas Muro y un oficial cuyas manos estaban tan ensangrentadas como las de sus compañeros de grupo: Célebre también en todo Oriente era Mano Negra. Los tres siempre juntos hacían de las suyas.
Recuerdo una noticia que recorría las calles: El asesino Morejón, había ordenado y dirigido la confección de una lista, que él mismo denominó ‘Lista Negra’,para matar y aterrorizar al pueblo; en ella anotaron nombres de personas muy conocidas entre la población de Bayamo, muchos nada tenían que ver con el Movimiento Revolucionario 26 de Julio y otros lo que más sentían era simpatía.
Maestros, estudiantes, bancarios, trabajadores sencillos y honestos estaban en aquella relatoría del criminal, quien había previsto que al pasar el 31 de diciembre, sus soldados recorrerían la ciudad, detendrían y llevarían ante él a los ‘acusados’ y, el día 6 de enero de 1959, aparecerían muertos en diversas zonas de la localidad.
Era su regalo de fin de año y del ‘Día de Reyes’.
Afortunadamente no fue así. El 2 de Enero, las fuerzas del Ejército Rebelde, las Milicias Revolucionarias y el pueblo, principalmente los estudiantes de Bayamo, lo controlaron y tuvo que pagar ante los Tribunales Revolucionarios.
Guardo también una emocionante imagen ocurrida semanas mas tarde, durante el juicio.
El Tribunal de Bayamo, funcionó en la sala de reuniones del antiguo Ayuntamiento, situado frente al Parque de la Revolución, el mismo lugar desde el cual Fidel Castro habló por primera vez en Bayamo.
El día en que se iniciaba el juicio contra Cárdenas Muro, Morejón y aquel que se hacía llamar ‘Mano Negra’, justo al dar la hora de inicio, cuando se llamaban a comparecer los susodichos, la Banda de Música emprendía la Retreta con el Himno Nacional. El parque estaba lleno de público, que – como de costumbre y tradición – puesto de pie, entonó las letras de la canción patriótica.
Al concluir, todos, arriba en la Sala y en el parque, estaban en silencio y en posición de parada militar. Un tremendo silencio albergaba la Plaza aquella y el salón. Entonces, un enérgico grito invadió el escenario. ¡VIVA CUBA LIBE!.
La gran masa acompañó al de la iniciativa e irrumpió con la ‘Marcha del 26 de Julio’.
Lo que sucedió frente a la mesa del Fiscal, fue inesperado: Los tres principales acusados de la noche se derrumbaron y cayeron al unísono al piso.
Los médicos le atendieron, pero aquellos, derrotados, sin moral, apenas pudieron levantarse: El Fiscal autorizó a que siguieran sentados.
La justicia se hizo. Condenados a la pena máxima, fueron fusilados.
La lista negra no fructificó. Entre los nombres escogidos por los criminales, estaba el de mi padre y varios de sus amigos.

Hoy me pregunto cuántas listas negras habrán entre los pobladores de Gaza, Cisjordania y otras partes de Israel, adonde los terroristas apoyados por Estados Unidos, ponen en práctica sus enseñanzas de guerras a distancia con efectos colaterales... ¡Falta le hace a ese pueblo su Primero de
Enero!.

EN MI MEMORIA DICIEMBRE DE 1958 Y EL PRIMERO DE ENERO DE 1959

EN MI MEMORIA DICIEMBRE DE 1958 Y EL PRIMERO DE ENERO DE 1959

(III Parte)

(LAKASTAGNER ofrece nuevos recuerdos de aquellos días. La memoria histórica corre a nuesro encuentro en estos días y la emoción propone redactar relatos, crónicas, para colocar imágenes de lo vivido apenas con 14 a 15 años.)

Por: Joel Lachataignerais Popa
joecklouis@gmail.com

Pasó diciembre como en un despertar de una larga noche negra. Se fueron de las calles aquellos hombres vestidos de amarillo, soldados del Ejército de Fulgencio Batista, con sus miradas severas, entre los cuales figuraban también gentes sencillas que atados por la necesidad se enrolaron en sus filas.
Se fueron de las calles los vestidos de azul de la Policía Nacional, aquellos que aterraban golpeando el asfalto con sus garrotes y también con ellos desfilaron aquellos vestidos de civil que respondían al título de terror que rezaba: ‘Tigres de Masferrer’, pero no eran ni guardias ni policías, eran un grupo de testaferros que como los escuadrones de la muerte, en oficio de paramilitares, estaban prestos a derramar sangre siempre.
Los policías de barrio, la guardia rural, todo aquellos fueron desapareciendo en un abrir y cerrar de ojos. Nació el 5 de enero la Policía Nacional Revolucionaria y así fueron naciendo las nuevas formas de vida.
Aquel primer día de enero, Radio Rebelde dejó de ser clandestina. Por conducto de la emisora más poderosa y una de las más antiguas de Santiago de Cuba, la CMKC, y de Radio Progreso, todo el país conoció las primera informaciones y las decisiones de Fidel Castro Ruz, como Jefe de la Revolución.
Su voz se dejó escuchar firmemente desde Palma Soriano en su llamado a la rendición de Santiago de Cuba; y llegaban las orientaciones al pueblo y al ejército.
Recuerdo perfectamente aquel llamado que resuena en mis oídos con febril actualidad y muy vigente en su manifestación revolucionaria clamando por la unidad, cuando levantaba su denuncia: ‘Al parecer se ha producido un golpe de estado en la capital de la república. Y aquellas frases viriles y firmes:”Es una cobarde traición, pretenden escamotearle al pueblo el triunfo de la revolución”.
Y aquella otra: ‘¡Revolución si: Golpe de estrado NO!’
Fidel con la misma certeza de siempre analizaba el momento y significaba en otra frase inolvidable que un golpe de estado en aquellas condiciones sólo serviría para prolongar la guerra, y llamaba a la unidad con estas palabras: ”Más unidos que nunca debe estar el pueblo y el Ejército Rebelde para no dejarse arrebatar la victoria que ha costado tanta sangre”.
La voz de Fidel, ronca, suave, familiar, enérgica, con sentido emotivo, alentador, alegre, conminate y convincente, se hacía escuchar desde el Parque Céspedes de Santiago de Cuba: “Al fin hemo llegado a Santiago.Duro y largo ha sido el,camino pero hemos llegado”
Y muy significativo aquel paralelo establecido entre el triunfo rebelde de 1959 y la victoria frustrada a los mambises a principios del Siglo XX: “Esta vez lo mambises si entraron en Santiago de Cuba”, en alusión al fatídico suceso en que la Jefatura norteamericana asentada en Santiago de Cuba, impidió que Calixto García pudiera asistir a la ceremonia en la cual España capitulaba luego de ser duramente golpeada por las armas del ejercito Libertador.
Es precisamente su irreal versión sobre el fin de la guerra cubana contra el coloniaje español. Habría que creerles que ellos fueron los que vinieron a darnos la libertad y aceptar como bueno el desempeño de las ocupaciones diversas que se sucedieron en los primeros 50 años posteriores a la derrota española.
La realidad es que el Ejército Mambí puso a España en situación difícil, en banca rota militar y económica, promoviendo le victoria. Estados Unidos – como otras veces en otros lares – aprovechó la circunstancia y abrió un periodo nefasto en Cuba que concluyó precisamente con la entrada de Fidel Castro Ruz y Raúl Castro Ruz, a Santiago de Cuba aquel primero de enero de 1959.
Despues Fidel emprendió una épica marcha a lo largo de todo el país. Allí en el parque Céspedes de Santiago de Cuba, tras su última palabra y seguido del entusiasmo abrasador del pueblo, emprendió viaje a La Habana, en lo que históricamente hemos denominado ‘Caravana de la Victoria’.
En Bayamo esperamos su llegada. Nos retiramos del lugar poco antes de que su palabra irradiara el Parque Céspedes de Bayamo. Allí, en uno de los balcones del antiguo Ayuntamiento, despues de ser anunciado por el locutor Víctor Montero Mendoza.
Fidel habló en Bayamo. No olvidaré su mensaje expresado en una tela a lo largo de la hasta entonces ‘Colonia China’. Se leía: ‘Mi saludo la Soraya bayamesa’, y debajo la inconfundible firma: Fidel Casto Ruz.
No vimos Fidel aquel día. Cansados, los niños tuvimos que ir a dormir a la casa. Hubo que esperar un tiempo más. La televisión nos iba indicando la ruta seguida por él.
A partir de entonces, la conciencia comenzó a dictar el ritmo de los principios.

29.12.08

EN MI MEMORIA DICIEMBRE DE 1958 Y EL PRIMER DIA DE ENERO

EN MI MEMORIA DICIEMBRE DE 1958 Y EL PRIMER DIA DE ENERO

(II Parte)
Por: Joel Lachataignerais Popa
joecklouis@gmail.com
Ya era Primero de Enero.
Enviado por mi mamá, me dirigí a la bodega, que estaba algo alejada de la casa, y fue allí donde escuché por Radio Progreso un ‘flash’ noticioso en que invitaban a a escuchar una noticia ‘muy importante para todo el pueblo’.
Unos clientes de Enrique, el dependiente, comentaban con él, que según decían: ‘Batista se había ido’; y un boletín más, anunciaba efectivamente que el Dictador Fulgencio Batista había huido del país en aquella madrugada. Radio Progreso continuaría informando.
A toda velocidad partí, conminado por el dependiente Enrique, que pensaba que un niño no podía estar en la calle en circunstancias como aquella; pero iba cargado, llevaba un botellón de manteca que pesaba muchísimo.
Cuadras mas adelante, - en una casa que tenían el radio a toda voz -, escuché de nuevo que Radio Progreso establecería contacto con CMKC y Radio Rebelde en Santiago de Cuba, y aceleré la marcha.
Fue entonces cuando tratando de levantar mi carga al hombro, dio contra una pared y... cuando llegué, lo que me salvó fue la noticia.
Se hicieron los contactos de Radio Progreso con CMKC y Radio Rebelde, por donde escuchamos por primera vez claramente la voz de Fidel Castro Ruz, a Violeta Casals y todos los compañeros de la emisora de la Sierra.
Luego vinieron las canciones revolucionarias. La marcha del 26 de Julio, El Indio Naborí con su reconocida poética y su Primero de Enero,( ‘las sombras se han ido.. Fidel fidelísimo retoño martiano.. etc.): y las muestras de solidaridad, como Daniel Santos cantando aquella emblemática pieza suya, ‘Sierra Maestra’, una ranchera que clamaba por el triunfo de la Revolución y muchas formas mas de efervescencia revolucionaria.
También algunas canciones de la célebre agrupación isignia de Radio Rebelde, ’El Quinteto Rebelde’, formaron parte de aquella gran fiesta que se armó espontáneamente.
Enseguida se desarrolló la gran manifestación popular. Bayamo hervía, como toda Cuba, según veíamos en los escasos televisores que existían en mi barrio.
A la vista de los demás, - entre ellos mis hermanas Isel y Dubel -, mi otro hermano, Edel, escaló una columna de concreto que estaba frente a la casa y colocó allí dos banderitas: Una del Movimiento 26 de Julio y otra Nacional. Aquello me parecía un poco precipitado, pero Papá, Luis Felipe Lachataignerais Calderín, siempre era sabio: recomendó a su hijo mayor: ’Déjalo, si no fuera así, la Radio no estaría tan alegre. Yala noticia lo dice todo’
De momento descubrimos que todos estábamos corriendo por las calles siguiendo a mi mamá y todos unidos saludábamos a los rebeldes, gentes vestidos de verdeolivo, con las barbas largas, el pelo también... y un fuerte olor a monte...
Mamá besaba a uno y a otro. Mis hermanas mayores Berta y Amelia, también saludaban eufóricas. Nosotros, los más pequeños mirábamos y admirábamos.
No sé cuanto duró aquello. Tampoco cuando comimos, almorzamos y nos bañamos. Siempre me ha parecido que aquel primero de enero, no hubo tiempo para esas formalidades cotidianas.
Corrimos de un lado a otro porque la gente decía: ‘Ahí viene Fidel’, y se iba de aquí para allá y de allá para acá, buscándolo. Lo escuchamos en Santiago de Cuba en su memorable discurso, en que dijo que esta vez loa mambises si entraron en Santiago de Cuba. Y sabíamos que iba para Bayamo. Por eso era la búsqueda.
Entonces había un capitán de apellido Bárzaga que se parecía mucho y la gente cada vez que lo veía iba detrás de él.
Así pasamos el Primero de Enero. La mañana de Sol suave y ardiente me llagaba distinto. La noche cálida en medio del frío por tanta agente en la calle. Lo disfrutamos muchísimo. De modo que dormimos a plenitud esperando que llegara el segundo día de la Revolución, que nos traía las nuevas sorpresas que LAKASTAGNER también contará.

EN MI MEMORIA DICIEMBRE DE 1958 Y EL PRIMER DIA DE ENERO

EN MI MEMORIA DICIEMBRE DE 1958 Y EL PRIMER DIA DE ENERO

(I Parte)
Por: Joel Lachataignerais Popa
joecklouis@gmail.com

Diciembre de 1958 resultaba un mes común. No había muchas diferencias.
El último mes de aquel año, habían ideas de un 24, un 25 y un 31 para ‘festejar’, pero también mucho dolor en el ambiente.
En las calles frecuentaban los soldados del Gobierno del llamado ‘General’, Fulgencio Batista y Zaldívar. En realidad no sé si pudiese llamársele General, porque al menos los que yo conozco en otros países y en el mío mismo, como Máximo Gómez Báez (1) o como Vicente García González, (2) ganaron esas estrellas combatiendo o los demás, como Francisco González, (Pancho), (3) que se lo han merecido en un fragor de combate, sacrificio y trabajo.
Aquel parece que los ganó de la ‘bichería’, la complacencia y el crimen.
Ya hacia mediados de la primera quincena de diciembre de 1958, es decir, los días entre el 10 y el 15, muchas personas escuchaban casi libremente Radio Rebelde en sus casas. Allí en Bayamo (mi ciudad natal, a 787 kilómetros al Este de La Habana), las gentes hasta le comentaban en las calles.
Uno de aquellos días, aproximadamente a las 8 de la noche estábamos reunidos en la sala de la casa sintonizando la radio y de momento, penetró la voz de Violeta Casals, en aquella clara promoción que, con la marcha del 26 de Julio, por debajo, aclamaba con tremendo entusiasmo ‘¡Aquí Radio Rebele, desde el Territorio Libre de Cuba!’
Mi papá pidió que bajaran el volumen del radio, y en torno al aparto quedaron los mayores, aunque mi hermano y yo logramos colocarnos detrás del muro de cemento donde descansaba el aparato. Conseguí escuchar como la locutora informaba que las tropas avanzaban sobre Jiguaní, Maffo, Contramaestre y en las zonas de Placetas y otras regiones de Las Villas.
En un instante se escuchó que golpeaban fuerte en la puerta. Alguien trató de controlar que el radio no se escuchara y fue todo lo contrario quedó libremente unos segundos en pleno altavoz, mientras otro corría hacia la puerta y abría. En el umbral, aparecieron las figuras de tres soldados, ‘casquitos’, como les llamaba la población despectivamente.
Uno de ellos pidió agua, y a la vez el que parecía ser el Jefe del trío, preguntó, ¿qué está pasando, uds. oyen esa emisora? Digo: ¿ustedes están oyendo a Radio Rebelde?. Lo hacía en tono de confidencia, muy bajito, y con mirada de admiración...
Entonces colocó su fusil, un springfield, algo veterano, detrás de la puerta, se quitó el casco y avanzó hacia donde estaban mis padres, completamente sorprendidos. Los demás hicieron lo mismo. Y escucharon.
Despues, antes de irse, y luego de comentar que las cosas se iban poniendo muy serias y feas, dijeron: ‘Sigan oyendo, pero tengan cuidado’. Y el susto pasó así.
Era el indicador del grado de descomposición en que estaban ya las tropas de la tiranía. Cosa que yo no podía comprender bien, pero me daba cuenta de que eran ‘guardias muy raros’.
La propia Radio Rebelde fue informado sobre asaltos y rendimientos de tropas en los cuarteles de la tiranía.
Así por voces reales que se escuchaban en la Radio Rebelde y las del pueblo (llamada entonces RADIO BEMBA) se fueron conociendo las noticias del desenlace.

No hubo fiestas realmente.
Recogimiento popular. Nostalgias y dolores. Eso si hubo.
Aquel 31 de diciembre me fui a la cama como todos los años, pensando en que cinco días mas tarde dormiría esperando a los ‘Reyes Magos’, y al despertarme fui corriendo a contarle a mi mamá el sueño que había tenido.
Había visto una imagen de la Virgen de la Caridad avanzando hacia mí creciendo y creciendo; y el miedo también crecía, de modo que me tapé todo violentamente y no dormí más en el resto de la noche.
La imagen traía en el centro del pecho una luz y debajo la figura de Batista... Mi mamá, Zenaida Popa, quien siempre había creído – y tiene aún – una percepción de creencias espirituales, enseguida me dijo que eso no era malo y que no tuviera miedo. Pero pensó que mejor era no contarlo.

(1) Mayor General Máximo Gómez Báez, el Generalísimo, de origen dominicano, ejemplo de internacionalista: ganó sus grados combatiendo a España en el Ejército Mambí.
(2) Mayor General Vicente García González, nacido en Las Tunas, Cuba, combatió en 1868 – 1878 y luego en las contiendas siguientes, ganó sus grados luchando contra el colonialismo español.
(3) Francisco González, (Pancho), humilde campesino de la región oriental cubana, nacido en la Sierra de El Cristal en Holguín: ganó grado de Comandante del Ejército Rebelde y luego luchando en defensa de la Revolución y trabajando en la Sierra, alcanzó distinciones de General de Brigada.

LAS LUCES DE MI FAROL

LAS LUCES DE MI FAROL

Por: Joel Lachataignerais Popa
joecklouis@gmail.com

Para mi el primer día de la Campaña de Alfabetización fue el 21 de octubre de 1960, cuando en la Escuela Secundaria Básica ‘José Antonio Saco’, de mi ciudad natal, Bayamo, en la antigua provincia cubana de Oriente, se realizó la asamblea de estudiantes en la cual se dieron a conocer los primeros informes de tal propósito.
El patio de la escuela se colmó de toda aquella juventud alegre y emprendedor que se componía de algo más de trescientos muchachas y muchachos, de la sesión diurna y otro grupo similar del nocturno, casi todos miembros de la Asociación de Jóvenes Rebeles, a cuya dirección pertenecía entonces.
La doctora Rosa Esther Peña, del Ministerio de educación, venía con el propósito de exponer las ideas que se sustentaban en el discurso pronunciado un mes antes por el Comandante Fidel Castro Ruz en la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde anunció que Cuba erradicaría el analfabetismo en solo un año.
Desde entonces la Asociación de Jovenes Rebeldes se dedicó a promover la idea, organizar e inscribir a los que de modo voluntario declaraban su interés en acudir al lugar donde fuera necesario, desde las montañas y llanos hasta el mar, para cooperar a eliminar la incultura en el país.
A finales de enero de 1961 la fuerza sumaba 310 inscriptos.
El primer grupo partía hacia el entrenamiento en la playa de Varadero, Matanzas, el 15 de abril de 1961, coincidiendo con la invasión armada de Playa Girón – aquella que se denomina por los enemigos de la revolcuión como invasión de Bahía Cochino, la misma que originó que el 23 de diciembre de 1962, llegaran a Cuba barcos cargados de compotas a cambio de los mercenarios invasores - y la épica educativa comenzaba con gloria.
Teníamos un mártir, Conrado Benítez, el maestro voluntario que fue asesinado por los bandidos a sueldo de la Agencia Central de Inteligencia. Su muerte fue el acicate, el motor impulsor. Llevábamos un uniforme : camisa gris con ribetes verdeolivos en las mangas y pantalón verdeolivo; botas negras, boina verdeolivo y un farol que iluminaba, daba luces de esperanza...Teníamos también un himno, una marcha, más bien, escrita por Eduardo Saborit, un iluminado poeta y compositor de raiz tradicional cubana.

¡Cuba! ¡Cuba!
¡Estudio trabajo y Fusil!
¡Lápiz, cartilla, manual!
¡Alfabetizar!, ¡alfabetizar!
¡Venceremos!
‘Somos las brigada Conrado Benítez
Somos la vanguardia de la revolución,
Con el libro en alto, cumplimos nuestras metas:
Llevar a toda Cuba la alfabetización.
Por llanos y montañas el brigadista va,
Luchando por la Patria
Luchando por la paz:
¡Abajo imperialismo!
¡Arriba la verdad!
Llevamos con las letras,
La luz de la verdad.
¡Cuba! ¡Cuba!
¡Estudio trabajo y Fusil!
¡Lápiz, cartilla, manual!
¡Alfabetizar!, ¡alfabetizar!:
¡Venceremos!
Pero en Bayamo nosotros escribimos también el nuestro. Era una letra larga, en la cual comprometíamos nuestro honor por enseñar al campesino, al obrero y por acudir ante Fidel a expresar nuestro deber cumplido y pedir más para hacer.

Nosotros brigadistas
Que nos vamos a enseñar
Enseñar al campesino
Que no ha podido estudiar
Le llevamos la cartilla
La libreta y el manual
Y a todos los campesinos
Los vamos a enseñar...
Tal era el entusiasmo. Con esas canciones fuimos hasta Varadero.
El 5 de mayo, con otros 59 muchachos emprendía la parte que me correspondía en aquella batalla. Trabajaba como Jefe de Destacamento en la zona conocida por Hoyo de Pipa, en la región bayamesa de Guisa, en las estribaciones de la Sierra Maestra.
Juntos terminamos en diciembre la tarea. ¡Cuánta alegría fue apreciar como Francisco, Herenia, Manuela, Felipe y Virgen, leían y escribían sin dificultades!.
El 16 de diciembre es mi cumpleaños. Ese día llegaba a 17.
No olvidaré jamás cómo alzamos la bandera en el patio de la casa aquella donde viví aquellos meses. La alegría con que cantamos el Himno Nacional y luego la marcha hacia Bayamo, de donde salimos en tren al día siguiente hacia La Habana.
Ibamos en vagones techados con pencas de palma real. Comenzamos recorrer a Cuba por segunda vez. Bellezas hasta entonces nunca vistas ante nuestros ojos: aparecieron en Camagüey, Ciego de Avila, Santispíritus, Santa Clara, Matanzas; hasta que por fin comenzamos a tener frente nosotros la capital cubana.
El acto fue programado para el día 22 en la Plaza Cívica José Martí.
Y allí nos reunimos, como decía nuestro Himno, a rendir cuentas ante el promotor de aquella idea. Desfilamos. Coreábamos canciones y una consigna: ¡Fidel, Fidel, dinos qué otra cosa tenemos que hacer!
Fidel después de que se izara la gigantesca bandera que proclamaba al mundo el fin del analfabetismo en Cuba. Luego anunció el Plan de Becas y nos pidió seguir adelante como integrantes del proceso que estaba por iniciarse.
En la gran tribuna estaban los héroes: Raúl Castro, Juan Almeida, El Che Guevara, Armando Hart y otros combatientes admirados por todos. Numerosos invitados del mundo. Y también los destacados en la hazaña.
Abajo nosotros: los cien mil alfabetizadores.
La foto que ilustra este material, recrea una imagen que guardé en mi memoria con gratitud y cariño: Fidel y el Che, desde la tribuna saludándonos con entusiasmo
Aún percibo las luces de mi farol... andan por Venezuela, Bolivia, Europa, Asia...viaja el mundo.

ETERNA CONVERSACIÓN CON LÁZARA RODRÍGUEZ ALEMÁN

ETERNA CONVERSACIÓN CON LÁZARA RODRÍGUEZ ALEMÁN

Por: Joel Lachataignerais Popa
joecklouis@gmail.com

Conocí a Lázara en los primeros tiempos de la Unión de Periodistas de Cuba.
La vi dirigente de la organización periodística, Directora de Radio Reloj, en tiempos en que colaboraba mucho con esa emisora; en reuniones de trabajo de jefes de las áreas informativas de la Radio Cubana; en talleres y encuentros de investigaciones sociales, preparatorias de los congresos y plenos del Comité Nacional de la UPEC; en las Fiestas del Caribe de Santiago de Cuba y en los carnavales de esa ciudad del Oriente cubano.
Conversamos mucho en la Casa de la UPEC en el Vedado habanero, en las redacciones de Radio Reloj y Radio Progreso, donde intimamos con Julio Batista y otros amigos; visitó mi casa de Las Tunas, también acompañada de Julio.
Fue allí, durante los festejos por el 26 de Julio de 1997, cuando conocí de su fuerte admiración por mi tío Rómulo Lachatañeré, de quien, me dijo entonces, que una investigación que realizaba, le había llevado a comunicarse con Diana, su única hija, residente en Nueva York. Ignoro si concluyó aquel trabajo que tanto me interesa.
Una vez. en Santiago de Cuba, durante una de las Fiestas del Fuego, me invitó a comer. Me dijo que quería que viera una de las cosas que más le gustaban de Santiago.
Charlamos largamente durante la espera, el desarrollo y la conclusión de la comida. Entre otras cosas, sobre el desempeño de la revolución y su participación. Recordó los instante de lucha vividos en la guerra contra Batista y momentos posteriores al triunfo.
Allí me entré de cómo conoció al Che. Me dijo que lo conoció dos veces: Una, la primera, en La Habana cuando quiso hacer una información que no pudo ser en ese momento y despues,por segunda vez,en Ghana. Ella trabajaba allí, cumplíendo misión periodística por la Agencia de Prensa Latina, y figuraba entre las personas que lo recibieron en el aeropuerto de Accra. Lo más sorprendente fue que al verla, el Che recordó el primer instante, y dialogaron brevemente sobre el suceso. Narró sus recuerdos acerca acerca de la permanencia dl Comandante Guevara allí,y sus experiencias propias y de quienes con ella trabajaron junto a él. Fue - como para todos los que tuvieron ee privilegio - una huella significativa en su vida.
Conoció al hombre enérgico, responsable y duro y al hombre tierno, humano, más comprensivo, hermano, solidario y compañero, la integridad del comunista.
Estoy seguro de que en su conciencia sentía orgullo por aquellos momentos que le acompañaban en la intimidad y que, – tal vez –, sólo los comentaba en momentos muy escasos y definidos.
Allí me contó que estaba investigando sobre todo acerca de la cultura afrocubana, y por eso buscaba un acercamiento a Lachatañeré; y dijo que tenía también algunas ideas relacionadas con temas de la más reciente historia.
Al terminar la charla comentó que en los hoteles de Santiago siempre actúan desconocidos músicos orientales de categoría, sobre todo pianistas como la muchacha que lo hizo aquel día y había visto varias veces.
‘No sé, ni me ha preocupado su nombre, pero sé que es una de las buenas que se pierden de las páginas de nuestros periódicos’. Esa es una de las cosas que me gustan de Santiago: su música y sus músicos’
Un día por Radio Rebelde escuché una serie de entrevistas que realizara otra amiga del alma, Gladys Goizueta, dedicadas al 80 natalicio del Che, donde, primero Víctor Dreke, refirió la estancia del Guerrillero Heroico en Africa y unos días más tarde Lázara refería su humilde historia.
‘Lachateñeré, la vida es así. Nos ha tocado este momento y tenemos que defenderlo de todas formas, como esta Fiesta del Fuego defiende la cubanía’. Asi me dijo.
Era una enérgica mujer, humilde, poseedora de esa naturaleza cubana que nos distingue en el mundo entero. Ello se conocía con sólo mirarla.
Su energía, su carácter todo, se aprecia en la foto. Allí su voz, de mármol y caricia, está en los labios abiertos; la herida de la salud, aparece rodeándole el rostro, pero los ojos ofrecen en destello permanente, aquella seguridad que trasmitía, abrazando el optimismo que ambientó su siempre batallador carácter.
Es así como podremos seguir conversando con ella, haciendo valer palabras martianas que hablan de la vida individual, como un breve resumen de la vida histórica. En su vida histórica se encuentra esa conversación.

11 de diciembre de 2008




EN DEFENSA DE LA RADIODIFUSION

EN DEFENSA DE LA RADIODIFUSION

Los días del uno al cinco de diciembre en la ciudad de Guantánamo, sita a 910 kilómetros en el Oriente de Cuba, tuvo lugar II Coloquio Nacional ‘Identidad y Cultura en los Medios de Difusión Masiva, Cándido Savón Suárez In Memoriam’, que convoca la Dirección Provincial de Radio en esa región, como parte de la Fiesta ‘A la Guantanamera’, suceso cultural más importante de cada año en la provincia.
La reunión es un convite a reflexionar sobre experiencias y promoción del desarrollo profesional de los medios de difusión en la esfera de la Cultura, particularmente en torno a los procesos de Identidad.
En el Taller ‘El periodismo y la crítica cultural’ los jovenes periodistas Roylán Pardo, de la emisora CMKS, Radio Trinchera Antiimperialista y Eider La O, del periódico guantanamero ‘VENCEREMOS, ofrecieron un análisis teórico conceptual acerca de la realidad del tema.
Durante el debate se expuso la creciente necesidad de fortalecer el ejercicio de la crítica especializada en temas de arte y cultura en la radio provincial y local y en el periódico de aquella provincia, sobre la base de buscar una preparación más integral de los profesionales de la prensa que atienden el sector de la cultura.
Realizadores de la radio de Las Tunas, Guantánamo y Santiago de Cuba presentaron proyectos de programas y ponencias sobre metodología de la radiodifusión, que fueron enjuiciados la luz de la crítica, con proyección perspectiva.
Sobresalieron las intervenciones de Daniuska Cereijo Yáñez, de Santiago de Cuba, quien expuso sobre el control metodológico de la actividad de Radio local en su provincia y los resultados que se obtienen en los análisis mediante la aplicación de las investigaciones sociales al desarrollo de la programación.
Otra ponencia que atrajo la atención de todos fue presentada por la Licenciada Maricela Caballero Fornier, de la provincia de Guantánamo, quien se refirió a la aplicación de investigaciones sociales a la búsqueda de temas para la realización de programas de contenidos científicos y culturales con destinatarios rurales, campesinos y trabajadores del campo.
Es un programa radial que no está ceñido a los temas tradicionales y la música, elementos de la cultura popular, sino que va a educar, a enseñar y a perfeccionar los conocimientos técnicos de los campesinos, quienes además, intercambian correspondencia con criterios, juicios, análisis y experiencias.
De Las Tunas intervino la Licenciada Barbarita Melania Labrada Rodríguez, con una idea de programa que busca promover y difundir la identidad del tunero, desde el ejemplo de un invitado, que se entrevista en el espacio de una hora de duración, y en torno a él se ofrecen materiales periodísticos que difunden elementos de memoria histórica, tradiciones culturales, cultura popular y de relaciones humanas, además de difundir música propia del territorio.
El programa, denominado ‘Domingo con mi gente’, se trasmite cada domingo entre 9 y 12 del día, bajo la conducción de la propia Barbarita Melania Labrada Rodríguez, quien desde su cabina de conductora, establece contactos con un periodista mediante control remoto desde la casa del invitado, en dialogo con los vecinos, mientras otro oyentes llaman por teléfono para tratar de identificar al invitado. Durante el tiempo en que se promueve al invitado, suceden otras secciones.
En el debate se produjeron importantes reflexiones, como las de Olvis Pérez Hermida, Especialista de Metodología de la Dirección Provincial de Radio en Guantánamo, quien fungió además como moderador de los talleres. Olvis manifestó que es importante que la Radio Provincial establezca estos nexos de investigación para poder obtener la realidad temática en las necesidades que los oyentes requieren. ‘Sin investigaciones no se puede hacer radio’, sentenció.
Uno de los momentos que más atrajo la atención de los presentes fue la conferencia que bajo el título de ‘Una radio superior a través de los conceptos de Cultura, Promoción Cultural y Animación Cultural’, ofreció el Máster en Ciencias del Desarrollo Cultrual Comunitario, Joel Lachataignerais Popa, quien llamó a trabajar de conjunto por investigar a fondo la radio con un enfoque teórico conceptual de carácter cultural, promocional y de animación, para dotar los sistemas de mensajes de la radiodifusión cubana de conceptos capaces de ser cada vez más profundos que en la actualidad.
‘La Radio necesita ser investigada. Hace falta una teoría de la Radio Cubana. Se requiere llegar a satisfacer el interés de Alejo Carpentier, quien manifestó que en la Radio hay miles de género por descubrir aún. La Radio Cuban puede ser superior y puede enfrentar con firmeza a quienes vaticinan que la Radio morirá, pero para ello hay que invetigarla mejor y aplicar más la cientificidad cultural y comunicativa, atacar los elementos de peligrosidad que dejan vacíos en su realidad actual’
Es necesario acudir a las dimensiones culturales de la Radio, en todas las funciones que le caracterizan, comenzando por la funciones Cultural e Informativa; y es urgente prepara todo el personal con ese fin, desde sus técnicos, artistas y periodistas, hasta los que administran y dirigen.
La cultura es el arma par lograrlo, ratificó Joel Lachataignerais Popa.
Al concluir la reunión, se convocó par los días 2 y 3 de diciembre de 2009, al III Coloquio Nacional de Identidad y Cultura de lo Medios de Difusión Masiva ‘Cándido Savón in memoriam, para lo cual e habilitó la dirección electrónica rtrinchera@enet.cu , adonde todos los interesados en conocer detalles, podrán dirigirse y enviar sus intereses desde ahora mismo.

POLVORIN LA CADENA PRIMERA ACCION REBELDE EN LAS TUNAS

Por : Joel Lachataignerais Popa

Frank País García había organizado debidamente de modo inicial, las estructuras del Movimiento 26 de Julio en toda la provincia de Oriente, para lo cual contó con el decisivo apoyo de Vilma Espín Guillois.
Uno de los territorios visitados fue Las Tunas, adonde contactaron las fuerzas existentes y dejó constituida una célula del Movimiento 26 de Julio, lo mismo que haría hacia el norte de la entonces ciudad de Victoria de Las Tunas.
Llegado el momento en que se conocía que Fidel Castro vendría a darle continuidad la lucha revolucionaria, Frank recorrió las zonas del país donde más probabilidades existían para un apoyo masivo al desembarco que se esperaba sería en los días finales del mes de noviembre de 1956.
En la ciudad de Victoria de Las Tunas comienzan a realizarse los preparativos; una de las ideas surgidas fue la de asaltar en la zona de Chaparra, el Polvorín ’La Cadena’,donde presumiblemente habría armas que podrían ocuparse y ser entregadas a la revolución.
Durante varios días los revolucionarios escogidos para la acción crean condiciones y llevan a cabo su plan el día 29 de noviembre de 1956, unas horas antes del levantamiento ocurrido en Santiago de Cuba y otras regiones del país, como Guantánamo,Bayamo, Matanzas, La Habana y Pinar del Río.
Hasta el Polvorín fueron Luis Alfonso Zayas Ochoa, Raúl Castro Mercader y Orlando Pupo Peña, quienes conminaron a la rendición al soldado que se encontraba de custodio y rápidamente tomaron las armas allí existentes.
Con la rapidez que la circunstancias facilitaron las condiciones del momento, Luis Alfonso Zayas, acompañaba a Frank País al campamento de Fidel, donde ambos líderes – Fidel y Frank – dialogaron ampliamente.
Fidel recibió de Zayas, las primeras armas para el naciente Ejército Rebeldes.
El propio Fidel evocó aquel acontecimiento el el 14 de junio de 1980, durante el acto de inauguración del Complejo de la Salud y el hospital ‘Ernesto Che Guevara de la Serna’
“... recordaba que, cuando nosotros desembarcamos en el ”Granma”, Zayas, con otros poquitos compañeros y dos revólveres, se alzaron, y no sólo se alzaron, sino que tomaron un cuartel (aplausos);
y no sólo lo tomaron sino que se llevaron los dos fusiles que había. (Risas) Una prueba más de que para hacer la revolución muchas veces no hace falta ni armas, porque las armas las tiene el enemigo y hay que quitárselas. Eso fue lo que nosotros hicimos”
”Y recuerdo también cuando llegaron aquellos dos fusiles a la Sierra Maestra. Aquello era una fiesta cundo llegaron Zayas, Pupo, y otros compañeros; Guillermo Domínguez un compañero muy valioso que murió en la Sierra maestra y ellos se unieron a nosotros con sus dos fusiles. Y en aquella época, para nosotros, dos fusiles no se sabe lo que valían.” (*)
Al otro día se producía el asalto de Frank País a los principales enclaves militares de Santiago de Cuba, tomaba la ciudad como apoyo a Fidel, se estrenaba el uniforme verdeolivo,caían Pepito Tey, Tony Alomá y Otto Parellada;pero unas horas antes, Las Tunas había entrado en la Historia.
Aquella acción conjunta demostró la inteligencia, la capacidad de liderazgo y la fidelidad de Frank País, quien de esa manera comenzaba a introducirse en la lucha con rango mayor, hasta el instante de su caída el 30 de julio de 1957.


(*) Del discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, el 14 de junio de 1980 en la inauguración del Hospital Ernesto Guevara, en la ciudad de Las Tunas, Cuba.